La familia Franco adquirió ilegítimamente el Pazo de Meirás y sigue poseyéndolo 80 años después

Pazo de Meirás.
Pazo de Meirás.

Hace casi 80 años, dirigentes franquistas de A Coruña comenzaron un proceso de requisa patrimonial orientado a adquirir y adaptar el Pazo de Meirás para donárselo al dictador Francisco Franco. Este proceso se basó en innumerables actos de desposesión patrimonial de los que fueron víctimas miles de gallegos.

La familia Franco adquirió ilegítimamente el Pazo de Meirás y sigue poseyéndolo 80 años después

Hace casi 80 años, dirigentes franquistas de A Coruña comenzaron un proceso de requisa patrimonial orientado a adquirir y adaptar el Pazo de Meirás para donárselo al dictador Francisco Franco. Este proceso se basó en innumerables actos de desposesión patrimonial de los que fueron víctimas miles de ciudadanos gallegos.

En estos tiempos de revisionismo historiográfico y post-verdad hace falta recordar algunas cosas ciertas. Como que la adquisición del Pazo de Meirás para donárselo al dictador Franco no fue por suscripción voluntaria, sino por vías de fuerza y coactivas. En  1937  se  constituyó una comisión "Pro Pazo del Caudillo", integrada por el Gobernador Civil y otros jerarcas franquistas y fuerzas vivas para comprarle el pazo a su propietaria y adaptarlo a  los requisitos de una gran residencia de lujo. A todos los empleados públicos y de muchas empresas privadas se les practicó a la fuerza un descuento salarial, normalmente de un día de sueldo.

Mientras, esa comisión se dirigía a los alcaldes para instarles a constituir comités locales de recaudación,  señalándoles la cantidad estimada que habría de cubrir cada ayuntamiento. Comités que visitaban a los vecinos para pedirles su aportación. Comprenderán ustedes el grado de libertad, en medio del terror de la guerra civil, que tenían los vecinos para rechazar tan amable oferta. El trabajo se completó con la expropiación, a precio muy bajo, de las cuatro hectáreas de buenas tierras agrarias de los vecinos de Meirás que circundaban el Pazo.

En nuestros tiempos, hace falta recordar que no fue Feijóo quien abrió el pazo a las visitas (como ha dicho recientemente), sino la conselleira nacionalista Ánxela Bugallo, que declaró bien de interés cultural (BIC) el pazo en el 2008. Feijóo sólo ejecutó, en el 2011, la sentencia judicial firme que confirmó la decisión del bipartito. Una vez más Feijóo y post-verdad son realidades que caminan juntas.

En lo que respecta a la familia del dictador, son perfectamente conscientes de la ilegalidad e ilegitimidad de origen  de su propiedad. Se opusieron a la declaración del pazo como BIC y a las visitas públicas hasta llegar al mismo Tribunal Supremo. Ahora, en una clara muestra de provocación, concertaron  estas visitas con una Fundación Francisco Franco empeñada  en defender los valores antidemocráticos, haciendo apología de la dictadura franquista . Nunca  expresaron ni piedad ni compasión y menos disculpa o arrepentimiento respecto  de los crímenes, abusos y desposesiones patrimoniales causados por el régimen que instauró y dirigió su padre y abuelo. Son, sencillamente, los okupas de Meirás.

La familia Franco adquirió ilegítimamente el Pazo de Meirás y sigue poseyéndolo 80 años después
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