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La exhumación de los restos de Franco será aprobada este mismo viernes

Salvo algún giro de último momento, el Consejo de Ministros dará el visto bueno a la operación, que podría realizarse la próxima semana.
La exhumación de los restos de Franco será aprobada este mismo viernes
Imagen del Valle de los Caídos.
Imagen del Valle de los Caídos.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

El Consejo de Ministros aprobará casi con total seguridad la exhumación de Franco este viernes. Para ese día estará ya concluido el expediente y se anunciará la fecha definitiva, que será antes de las elecciones. Los detalles técnicos están prácticamente solventados y queda todo en manos del presidente Pedro Sánchez determinar el momento final de la exhumación. La Moncloa se mantiene también al pendiente de la sentencia del procés, otro acontecimiento histórico para la política nacional. Se espera que la sentencia se emita el lunes de la próxima semana, pero es el Tribunal Supremo el que debe decidir. De aprobarse la exhumación este viernes, la exhumación sería el viernes 18 de este mes.

Dependiento del momento político y de los detalles técnicos, el Ejecutivo cuenta ya con un operativo diseñado especialmente para este evento. Los de Franco son los únicos restos de un dictador europeo enterrados en un mausoleo de Estado bajo una cruz que se puede ver a kilómetros de distancia en Madrid, justo pasado por la A-6, una de las principales carreteras de acceso y salida de la capital.

La exhumación ha dado mucho qué hacer al Gobierno en estas últimas semanas. Se debió hacer un extenuante desarrollo jurídico, en el cual han intervenido los abogados del Estado a fin de responder a los posibles escenarios adversos. La familia de Franco intentó detener esta exhumación hasta que el Supremo dictó de forma unánime que los restos serían finalmente desenterrados y llevados al cementerio de Mingorrubio, en donde están ya los de su esposa y no a la catedral de La Almudena, en donde descansan los de su hija. No obstante, hay mucho debate técnico sobre cómo desenterrar los restos y especialmente como llevarlos al cementerio en cuestión, localizado a 50 kilómetros del Valle de los Caídos. Dentro de las opciones está incluso la posibilidad de usar un helicóptero, aunque está casi descartada.

Sánchez ha puesto al frente de esta operación a Félix Bolaños y Carmen Calvo, secretario general de Presidencia y Vicepresidenta del Gobierno, respectivamente. Ambos trabajan para intentar minimizar lo más posible los riesgos de que una noticia positiva para ellos termine volviéndose nociva y desemboque en manifestaciones de franquistas que puedan incluso bloquear el periplo de los restos del dictador. Para nadie es un secreto de que este asunto es demasiado sensible, especialmente en plena campaña electoral, y el Gobierno espera que haber cumplido esta promesa para el día de los comicios pueda atraer votantes indecisos. La Moncloa insiste en que espera que el traslado se haga "con respeto y dignidad" y en presencia de la familia de Franco, pero de ninguna manera se le dará honores de Estado, como demandaban sus nietos.

Igualmente, el Ejecutivo le está dando muchas vueltas al momento en el que se hará la exhumación y el nivel de acceso que se le dará a la prensa. Es una cuestión bastante delicada ya que es la recuperación de unos restos que, tras 44 años bajo tierra, no se sabe cómo estarán, pues podrían incluso estar deteriorados por una corriente de agua que pasa a su lado. El féretro está dentro de una caja de zinc y reposa sobre el una losa que pesa 1.500 kilos.

Se trata de un operativo muy complejo en el que habrá hasta un forense supervisando todo. La idea del Gobierno es que esta parte del proyecto, que se hará en la cripta, se haga lo más discreta y reservadamente posible, es decir que se impedirá el acceso a medios de comunicación.

La prensa, como sesa, si podría acceder al momento que los restos hayan sido desenterrados y se trasladen al cementerio. En las inmediaciones de la cripta hay una enorme explanada desde donde se toman las fotos más famosas del mausoleo, con la cruz de fondo, y en donde se han celebrado concentraciones franquistas que prohibió la ley de memoria histórica aprobada hace 12 años, recuerda El País. Probablemente esa será la tribuna de los medios.

La fotografía de los restos de Franco no será impactante únicamente para España, sino también para otros tantos países, que han seguido muy de cerca todo lo relacionado a este desentierro. Por eso, el Gobierno no dejará nada al destino por tratarse de un evento de magnitud casi mundial.

Como sea, en La Moncloa despierta cierta incomodidad de que haya seguidores franquistas que perturben el momento ya sea desde adentro o fuera del lugar. Para ello se analiza la posibilidad de hacer la exhumación el lunes, día en que el Valle de los Caídos está cerrado al público, o deliberadamente cerrar el lugar el día en que se decida. Todos estos detalles quedan pendientes de resolver. @mundiario