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Evo Morales renuncia a la presidencia de Bolivia

Más de 18 días de protestas, el nulo apoyo internacional y la petición de los militares exigiendo su renuncia marcan la polémica salida del mandatario que se proclamó vencedor en las pasadas elecciones presidenciales del 20 de octubre y que habían sido señaladas por la OEA como fraudulentas.

Evo Morales renuncia a la presidencia de Bolivia
Evo Morales, presidente de Bolivia. / RR SS.
Evo Morales, presidente de Bolivia. / RR SS.

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Valeria M. Rivera Rosas

Valeria M. Rivera Rosas

La autora, VALERIA M. RIVERA ROSAS, escribe en MUNDIARIO, donde fue coordinadora general. Es licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Graduada de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín de Venezuela. @mundiario

Un Evo Morales entre las cuerdas ha decidido renunciar. El presidente ha dimitido tras la exigencia de los militares reclamando su salida luego de 18 días de protestas y las críticas de parte de Europa, EE UU o la OEA que señalaban las últimas elecciones del 20 de octubre como “irregulares”. Poco antes del anuncio de su renuncia, el jefe del Ejército, Williams Kaliman, había exigido de forma contundente su renuncia: “Luego de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”.

Bolivia vivía tiempos convulsos desde el pasado 20 de octubre, cuando el Tribunal Supremo Electoral de ese país dio como vencedor a Morales luego de interrumpir de forma abrupta el conteo de votos, que ya dejaban ver una segunda vuelta, y anunciar como vencedor a Morales. Luego de esto, la oposición cantó fraude y llamó a las calles al pueblo que se ha manifestado desde entonces en las principales ciudades del país.

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A las protestas se unieron las fuerzas policiales y el Ejército anunció que no se volcaría contra su propia gente. La Organización de Estados Americanos (OEA) hizo pública recientemente la auditoria del proceso anunciando “contundentes” irregularidades y pidiendo su anulación. Esto último llevó a Morales a llamar a unos nuevos comicios con un nuevo Tribunal Electoral, pero sin anunciar próximas fechas o si acaso participaría.

A pesar de buscar la calma con estas medidas, Morales vio como el resto de los órganos del país tomaban decisiones independientes. La Fiscalía General anunció una investigación contra los vocales del Tribunal Electoral sospechosos de irregularidades, mientras que la oposición liderada por Carlos Mesa se alineaba para pedir la no participación de Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, en las próximas elecciones.

 

Pero el Gobierno de Morales no ha resistido el golpe de los grupos insurgentes que empezaron a atacar las principales residencias de los dirigentes oficialistas. Entre los afectados están César Navarro, ministro de Minería, que renunció tras la quema de su hogar, o Víctor Borda, presidente de la Cámara de Diputados, que no solo se enfrentó a la destrucción de su hogar, sino que vio cómo los manifestantes secuestraban a su hermano. Junto a ellos, también dejaban sus cargos gobernadores, alcaldes, diputados o diplomáticos, todos seguidores de Morales.

Otros órganos afines al Gobierno oficialista, como la Central Obrera Boliviana, también exigieron la renuncia del presidente debido a las irregularidades que marcaron el proceso electoral. La policía lleva dos días encuartelada negándose a proteger a los oficialistas como forma de venganza contra el mandatario que durante su gobierno les quitó ciertas atribuciones y prefirió apoyarse en las Fuerzas Armadas siguiendo la fórmula de los régimen de Cuba o Venezuela, una fórmula que finalmente no le ha servido a Morales.

 

Actualmente Morales se encuentra en su región, Chapare, junto a leales campesinos de la coca que lo han protegido durante todos sus mandatos. El líder de los comités cívicos que lideran las manifestaciones, Luis Fernando Camacho, se encuentra a la espera de los diversos grupos opositores que viajan a La Paz para presenciar la renuncia de Morales e ingresar al palacio de Gobierno. @mundiario