Daniel Ordás plantea en un libro que España se merece democracia directa

El Congreso de los Diputados.
El Congreso de los Diputados.

Este abogado suizo de origen español opina que se mejoraría el sistema dando participación a los ciudadanos. Pero antes tenemos que recuperar la justicia, advierte la autora. 

Daniel Ordás plantea en un libro que España se merece democracia directa

Este fin de semana es uno de los 4 anuales en los que el pueblo suizo tiene dos posibilidades para intervenir directamente en la politica: por un lado puede impedir por medio del referéndum (facultativo) que una ley aprobada por el Parlamento consiga pleno vigor legal, y por otro puede proponer un proyecto de ley o una modificación de la Constitución federal mediante la iniciativa popular. Daniel Ordás, un abogado suizo de origen español y autor del libro “España se merece democracia directa”, opina que se mejoraría el sistema español dando participación a los ciudadanos. Pero antes debemos que recuperar la justicia.

Si hay algo donde se puede lograr consenso es en estas dos premisas:

1) Si sigues el mismo camino, siempre llegarás al mismo lugar.

2) Si algo no funciona, cámbialo (bueno, también cabe la resignación).

Y yo añadiría una tercera de E. Punset: las soluciones a los problemas son lógicas, no ideológicas; de ahí el fracaso de las políticas en Cataluña.

Se necesita la justicia para que exista democracia. La llamada justicia en España es lenta, ineficaz y no funciona. Se puede creer que la solución puede venir de ellos mismos? Claro, si creemos que un lobo puede sanar a una gallina coja,  véase si no cualquier intento de cambiar algo del sistema por los ciudadanos;  automáticamente es contestado por abogados, fiscales,  jueces... como si se les fuera la vida en ellos y es que se les va la “vida “ de “su” sistema y los cambios asustan. He visto como abogados intentaban dirigir oficinas de ejecución de obras sin saber lo que es una unidad de obra y sin embargo ni se nos ocurra a ciudadanos opinar sobre si es legal/ético  que un político ocupe un cargo para el que es claramente incompetente, pr ejemplo consejero de una caja de ahorros, de profesión administrativo. Se diría que prefieren lo malo conocido a lo bueno por conocer.

Estafas al pueblo

La Constitución nos dice que la justicia emana del pueblo. ¿Cómo entonces se estafa al pueblo –ERES o cajas de ahorros y preferentes- y la justicia sigue al ritmo de una tortuga milenaria? Quizás en el 2054 dictaminen que Méndez o Serra eran responsables pero sin responsabilidad penal. ¿Nos sirve? . Y aunque al fiscal general le compete la defensa de la legalidad,  parece estar meditando sobre las reglas gramaticales de las vocales y ni siquiera contesta, ni se le espera, sobre la ilegalidad de un pretendido gobierno como el catalán que dice alto y claro que no va a respetar una sentencia del Tribunal Supremo… (Manda eggs! que diría Trillo. Pero no han jurado respetar la Constitucion y sus leyes? O solo son para los de a pie?).

Nos queda el tan denostado jurado popular como un resquicio de que la justicia tenga su lugar y es que si hay una institución que a posta se han intentado cargar desde la judicatura, es esa, no fijando unas premisas que garanticen su libertad e idoneidad o acaso ¿alguien piensa que un vecino de un etarra puede ser independiente para emitir un veredicto sobre el mismo? Que impide que el jurado sea de personas lejanas y solo identificadas por el juez? Y es que hasta de la justicia se han apropiado en nombre nuestro.

Hay un artículo esplendido de Rosa Maria Artal: “Nadie ha dicho que sea fácil" que habla de “la infinita mediocridad de los caudillos que nos sojuzgan…”. Hay un párrafo especialmente significativo: “Una vez trincado el botín, no quieren soltarlo, sean cuales sean las víctimas de estas políticas. Pero todavía parece más difícil soportar que resten la sanidad… Y todo para crear una nueva burbuja especulativa, nido de nuevas corrupciones, como alertaba The New York Times, a costa de algo tan preciado e insustituible como la vida. O la educación. O la Seguridad Social y las pensiones. ¿Hasta dónde se puede poner el listón de “aguantar” las mermas? ¿Hasta la muerte? ¿Hasta el futuro de las nuevas generaciones? Y en derechos civiles ¿hasta la rendición absoluta de la condición de ciudadanos libres. Esa minoría depredadora que está destrozando la sociedad en su provecho, está organizada. Y sabe lo que quiere. Las víctimas no”.

Para dejar de ser victimas, necesitamos recuperar la justicia. Necesitamos inhabilitar con rapidez  para cargo público a aquellos que nos sojuzgan y la manera es un tribunal de ciudadanos libres e independientes ¿Cómo seleccionarlos? Pues siguiendo las reglas de empresas como Zara o easyJet, que mediante minado de datos, y aplicando las matemáticas, la informática, para aplicando como ellos algoritmos que nos indiquen cuántos ciudadanos deben de componer el tribunal, sus excepciones y sus cualidades. A la luz de los acontecimientos parece lógico pensar que ciudadanos de más de 50 años, sin vinculaciones con el mundo judicial ni político y en un número suficiente para garantizar su invisibilidad, pueden darnos una garantía de eficacia. Da igual tribunales de 30, 500 o 9.000. La informática nos permite utilizar salas en distintos juzgados o ayuntamientos.

El ejemplo suizo 

Suiza nos da un ejemplo este próximo fin de semana de cómo funciona una sociedad democrática. ¿Somos peores que los suizos? No, pero estamos peor organizados.

Se imaginan a un político como Botella o Griñán que pudieran ser inhabilitados para cargo público durante un tiempo, por nombrar como asesores o altos cargos, a  gentes que no cumplen ningún requisito y además tienen funcionarios que si los cumplen? Y si además se les pudiera exigir que pagaran sus sueldos… Se cuidarían muy mucho de justificar la necesidad e idoneidad de sus elegidos . Hoy  campan a sus anchas sintiéndose invulnerables, pero es que lo son. 

Un ejemplo de que todo sigue igual es el nombramiento de  nuevos miembros de la CNMC, ni  expertos, ni independientes. Es bueno comparar sus curriculum con los de sus homólogos  de la comisión de competencia del gobierno inglés.

En cuanto a la edad de los 50, la deliciosa conferencia de Jane Fonda en las TED talks,   nos dice que a mayor experiencia, mayor sabiduría y más tolerancia y es que necesitamos mucho de las dos cosas para encauzar tanto despropósito. Como  dice R. M. Artal “ Deben reír asombrados de que se engulla todo, hagan lo que hagan.  Hay algo rigurosamente cierto: cuantos más sean quienes se pongan a trabajar por el cambio preciso… más fácil será lograrlo. Ya hay algunos, muchos, que nadan para remontar los acontecimientos… cargando a sus lomos con el peso de los inertes. Dejen, encima, de ofenderlos. Y sepan que cuanto más se tarde en reaccionar, menos fácil, más difícil, será restituir siquiera lo perdido”.

Daniel Ordás plantea en un libro que España se merece democracia directa
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