España tiene problemas políticos, económicos, territoriales y sociales que necesitan reformas de calado

Pedro Sánchez. / Borja Puig de la Bellacasa, de Pool Moncloa
Pedro Sánchez. / Borja Puig de la Bellacasa, de Pool Moncloa
The Economist analizó datos de la evolución de cinco indicadores económicos y financieros en 23 países ricos. En la clasificación, España fue la peor de las 23 economías estudiadas. 
España tiene problemas políticos, económicos, territoriales y sociales que necesitan reformas de calado

Tomo prestado el título para este primer comentario del año de una viñeta de Andrés Rábago El Roto en la que un personaje, subido a una gran tarima, avisa a la muchedumbre: “Por su propia tranquilidad: permanezcan asustados”. 

La viñeta está en el libro “Vocabulario figurado 2” publicado en 2007, antes de la crisis financiera, pero el aviso encaja en el comienzo de este año que arrastra un lastre colosal del anterior. Por tanto, ante la realidad y lo que se avecina, permanezcan asustados: 

> Por la lentitud de la recuperación, por la deuda y el déficit; por las cifras de paro, el paro juvenil y el futuro de las pensiones; por la mediocridad de los políticos incapaces de entenderse; por las concesiones políticas y económicas a independentistas y nacionalistas, con peligro para la estructura del Estado, y por el blanqueo de los herederos de Eta de dudosas convicciones democráticas…    

> Por la subida de los precios de todos los productos. La inflación -6,7% en diciembre- es el “impuesto” que empobrece a todos, merma el poder adquisitivo y devalúa los  ahorros. Atentos a la reacción del BCE que compra la deuda y tiene “hibernada” la prima de riesgo. 

> Por la enorme carga impositiva que viene con los Presupuestos. Es preciso recordar que los españoles tenemos la tercera presión fiscal más alta de Europa y no se espera que Hacienda plantee alguna reducción del gasto público para “dar ejemplo”. Nos seguirá acribillando a impuestos. 

> Por la deficiente gestión del Gobierno. The Economist analizó datos de la evolución de cinco indicadores económicos y financieros (caída del PIB, la inversión, ingresos en los hogares, comportamiento de la bolsa y deuda) en 23 países ricos. En la clasificación, España fue la peor de las 23 economías estudiadas. 

> Por el balance propagandístico que hizo el presidente del año 2021. Él debía conocer el informe de The Economist que se publicó en España el día 27 y la cifra del IPC. No sé decir si la Moncloa le aleja de la realidad o no acepta los hechos que contradicen su relato de que “España va mejor”. La propaganda encaja en el líder de un partido, pero es impropia del presidente del Gobierno que no debe engañar a los ciudadanos.

> Por los rebrotes de la pandemia. ¿Cómo puede frivolizar el presidente diciendo que fue  “un acelerador de la modernización de España?”. La pandemia, presidente, fue una tragedia que causó más de 100.000 muertos, dejó secuelas en cientos de miles de personas y nos está atemorizando a todos.  

Por todo esto y más, “permanezcan asustados”. A pesar de todo, debe haber un hueco para el optimismo y la esperanza porque aún después de las noches más oscuras sale el sol. Que en versión galaica quiere decir “nunca choveu que non escampara” y en versión castiza “no hay mal que cien años dure”. @mundiario

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