La “España de las Españas” y otros tópicos nacionalistas de Díaz Ayuso

Isabel Díaz Ayuso. / RR SS
Isabel Díaz Ayuso. / RR SS

La intervención y las respuestas de Ayuso no han pasado de ser una serie de tópicos de marketing nacionalista ramplón, mientras olvida que Madrid aporta una tercera parte de los contagios, y que sus medidas son ineficaces, sin que sepamos en qué ha empleado los 1.500 millones aportados por el Gobierno.

La “España de las Españas” y otros tópicos nacionalistas de Díaz Ayuso

La rueda de prensa posterior a la reunión del presidente del Gobierno con la presidenta de la Comunidad de Madrid tuvo ratos desesperantes. Parecía que cada uno había tratado sobre un tema diferente. Y la intervención y las respuestas de Díaz Ayuso recurrían a una serie de tópicos, más propios de una campaña de propaganda que de un intento serio de colaboración institucional, para resolver una crisis social de salud como la que atraviesa Madrid.

Una versión madrileña del “España va bien” de su maestro Aznar, que recurría a enlazar una serie de talismanes que, para desesperación de quienes esperábamos acciones concretas y eficaces, se reducían a meros eslóganes de marketing nacionalista español-madrileño.

Según ella, que se mostraba satisfecha con las medidas segregacionistas y contradictorias que adoptó el viernes su equipo de gobierno, Madrid es “la España de las Españas”, el “motor dinamizador de España”, el “punto central de las carreteras radiales y líneas ferroviarias”. Y llegó en algún momento a definirla como “distrito federal”, olvidando que Madrid pertenece a un Estado de las Autonomías, que tiene competencias, entre otros, en dos asuntos hoy de patente y dramática actualidad: la Sanidad y la Enseñanza. Y para culminar su deslavazado discurso, ha vuelto a reivindicar esa “ley orgánica” que el PP utiliza como el bálsamo de fierabrás en una subrepticia maniobra para acabar precisamente con la descentralización que consagra la Constitución.

Una especie de nacionalismo ramplón (que se vislumbraba ya en esa excesiva escenografía de banderas y banderas…). Ah, sí: y lo único que reivindicó fue policía. Todo casa. Imagino que en el grupo de trabajo creado pedirá dinero, sin que sepamos bien en qué ha empleado los 1.500 millones de euros con los que el Gobierno apoyó a su Comunidad. Mientras, esa “España de las Españas” sigue produciendo la tercera parte de los contagios de todo el Estado.

La reunión intentó ser reventada por las medidas que adoptó el consejo de gobierno de la Comunidad el pasado viernes, y sólo podrá recuperar su posible eficacia si en el grupo de trabajo creado se va al grano. Y el grano está en lo que todo el mundo con dos dedos de frente insiste en señalar: la contratación y organización eficiente de trabajo de suficientes rastreadores para perseguir el virus y su trazado; la contratación de médicos y personal sanitario; la apertura y funcionamiento de los centros de atención primaria; el reforzamiento de los hospitales (no sé por que desmantelaron el de IFEMA, aunque me lo malicio); el incremento de oferta y las medidas de higiene de los transportes; la contratación de docentes y la adecuada organización de los centros de enseñanza; la habilitación de estancias para contagiados o personas en cuarentena sin recursos y sin condiciones familiares favorables… Todo eso que tanta gente sensata repite, pero que los dirigentes de la Comunidad de Madrid no quieren escuchar… Sin ir más lejos hace un par de días Enrique López, el consejero de Justicia -que demostró que nunca ha entrado en el metro o se ha subido a un autobús- llegaba a decir que los transportes no eran un medio de contagio porque la gente no hablaba… ¿Sabrá ese señor cuántas manos agarran al día las mismas barras de vagones y autobuses? ¿No ha escuchado nunca que lavarse las manos es uno de los métodos indispensables, y no ha pensado que por algo será..?

Esperemos que la visita del presidente de Gobierno a la Puerta del Sol no sea su “primera salida de don Quijote”. Y esperemos que los apoyos del gobierno a la Comunidad de Madrid, y a las restantes Comunidades, no sean una mera entrega de fondos, sino que esa entrega de fondos se haga contra las certificaciones de medidas razonables y justificadas, para gastos eficientes y aprobados previamente por el Gobierno, que es el administrador de esos fondos, y que es quien tendrá que dar cuenta de los mismos ante Las Cortes, y en su caso, ante la Comisión Europea.

Mientras tanto, Madrid está en peligro. Digámoslo sin ambages. Y sus dirigentes están gastando -no sé si voluntariamente en salvas- la pólvora de que disponen. Mientras la oposición susurra a ratos que eso no está bien, y argumenta razonablemente, pero no traduce en hechos eficientes todo el descontento que en ocasiones manifiesta.

Si este intento no resulta Madrid está al borde de un Estado de Alarma, o de tal vez una eficiente y más que justificada aplicación del artículo 155 de la Constitución. @mundiario

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