España y Argentina retoman los canales de comunicación a pesar de la crisis
Las relaciones diplomáticas entre España y Argentina comienzan a mostrar signos de recuperación luego de la crisis que estalló tras las controversiales declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, en un mitin en Madrid, donde cargó contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez. En un primer paso hacia la normalización de las relaciones, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, mantuvo la semana pasada una conversación telefónica con su homóloga argentina, Diana Mondino.
El diálogo telefónico, que se produjo por iniciativa de la canciller argentina, se desarrolló en un tono cordial, según fuentes conocedoras de la conversación. Durante la llamada, ambos ministros abordaron varios temas, incluyendo el conflicto en Oriente Próximo. Este primer contacto marca un avance significativo en la relación bilateral, que había quedado gravemente afectada desde que España retiró a su embajadora en Buenos Aires en respuesta a las palabras de Milei.
El diálogo entre Albares y Mondino se enmarca en un contexto de coincidencia entre ambas diplomacias en diversos foros internacionales. Recientemente, España y Argentina suscribieron una declaración conjunta en Santo Domingo, República Dominicana, junto con una veintena de países y la Unión Europea, instando al Gobierno de Nicolás Maduro a cesar la represión y a hacer públicas las actas de las elecciones presidenciales. Además, los países presentes acordaron que la XXX Cumbre Iberoamericana, programada para 2026, se celebre en España, cuando el de este año se llevará a cabo en Cuenca, en Ecuador.
A pesar de estos avances, la plena normalización de las relaciones entre España y Argentina aún enfrenta obstáculos significativos. La designación de un nuevo embajador español en Buenos Aires, que reemplazará a María Jesús Alonso Jiménez, retirada definitivamente en mayo pasado, es un paso necesario para restablecer la diplomacia al nivel anterior.
La crisis se desencadenó tras las declaraciones de Milei en un acto de Vox en Madrid, donde calificó a la esposa de Pedro Sánchez de “mujer corrupta” y continuó con una escalada de insultos hacia el presidente del Gobierno español, a quien llamó “cobarde” tras acusarlo de enviar a sus ministros para atacarlo personalmente, en referencia a las declaraciones del titular de Transportes, Óscar Puente, quien sugirió en un evento con jóvenes que el presidente argentino “ingería sustancias”.
La canciller argentina zanja la crisis
Mondino, intentó minimizar la crisis diplomática, calificándola de “anécdota” y un asunto “interno y político” que no afecta a las relaciones entre las sociedades de ambos países, según dijo en un foro con empresarios. Sin embargo, la situación ha generado tensiones exacerbadas por la imprevisibilidad del mandatario argentino y la dureza de las medidas diplomáticas con las que reacciona el Gobierno español. Milei, conocido por sus comentarios controvertidos, regresó a Madrid en junio, donde fue galardonado por la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y nuevamente arremetió contra Sánchez.
El carácter impredecible de Milei sigue siendo un desafío para las relaciones diplomáticas. Su más reciente exabrupto ocurrió el pasado 6 de agosto, cuando criticó al Gobierno español tras un acto de vandalismo en la casa del futbolista Lionel Messi en Ibiza, atribuyéndolo a “comunistas” que, según él, quieren “asesinar a los ricos y abolir la policía para terminar con el cambio climático”. Estas declaraciones añadieron tensión a una relación ya de por sí frágil.
A pesar de las diferencias políticas e ideológicas, tanto España como Argentina tienen motivos para evitar que estas afecten sus relaciones bilaterales. España es el segundo mayor inversor extranjero en Argentina, con un stock acumulado de 18.000 millones de euros, y la colonia española en Argentina es la más numerosa del mundo, con 482.176 ciudadanos. La frialdad en las relaciones quedó patente en el foro internacional sobre la paz en Ucrania, celebrado en Suiza, donde Milei y Sánchez evitaron encontrarse. Sin embargo, el próximo mes de noviembre, ambos líderes coincidirán en dos importantes cumbres, la del G-20 en Brasil y la de la Comunidad Iberoamericana en Ecuador, lo que podría abrir nuevas oportunidades para el diálogo. @mundiario