Buscar

MUNDIARIO

Un escrutinio muy ajustado mantiene en el aire la presidencia de Estados Unidos

El republicano Donald Trump conserva el sur y desplaza la batalla final contra Joe Biden al llamado cinturón del óxido. El demócrata pincha entre los hispanos de Florida, divididos, pero aspira a ganar en el estado de Arizona, donde se habla más español que inglés.

Un escrutinio muy ajustado mantiene en el aire la presidencia de Estados Unidos
Donald Trump y Joe Biden. / RR SS
Donald Trump y Joe Biden. / RR SS

Mario Gontade

Colaborador.

Todo sigue abierto en la primera potencia económica del mundo. Un escrutinio muy ajustado mantiene en el aire la presidencia de Estados Unidos. Todo parece indicar que el resultado definitivo de estas reñidas elecciones no se conocerá hasta que termine el recuento del aluvión de votos anticipados, que algunos Estados aún no han computado.

El republicano Donald Trump conserva el sur y desplaza la batalla final contra Joe Biden al llamado cinturón del óxido, en los estados del antiguo polo industrial del país. El demócrata pinchó entre los hispanos de Florida, divididos, pero aspira a ganar en el estado de Arizona, donde se habla más español que inglés. Según el análisis del diario El País, en estas elecciones tan anómalas, marcadas por la pandemia y por un aluvión de voto anticipado y por correo, el recuento puede demorarse y dejar esta noche una imagen distinta de la definitiva.

Si cada estado cae del lado en el que está en este momento –las 8 horas en España–, los dos candidatos casi igualan, de modo que la elección se decantaría con los 46 votos electorales de tres estados, todos del Medio Oeste industrial y rural: Wisconsin (10 delegados); Michigan (16) y, sobre todo, Pensilvania (20). La historia de 2016 parece repetirse.

La narrativa del fraude sin pruebas

El presidente Trump se mantuvo en silencio toda la noche pero, minutos después de que Joe Biden interviniera cerca de la una de la madrugada hora local de Washington para pedir paciencia a los estadounidenses, se fue a la red social Twitter para acusar a los demócratas de querer “robar” las elecciones. Como observa La Vanguardia, la temida narrativa sobre el fraude electoral, que el presidente lleva semanas agitando sin prueba alguna, entra en acción en un ambiente de enorme tensión en EE UU.

Las proyecciones de los medios de comunicación revelan que Donald Trump está conservando los mismos estados en los que se impuso en 2016, lo que beneficiaría las posibilidades de reelección del candidato republicano. Arizona, con 11 votos electorales, podría girar a favor de Joe Biden si se cumplen las previsiones, pero siguen en el aire estados importantes como Wisconsin (10 votos), Michigan (16) y Pensilvania (20), en los que Trump encabeza el recuento.

Impresiones de los candidatos

Donald Trump, que sigue los resultados desde la Casa Blanca, ya indicó que piensa discutir los resultados si pierde. “¡Estamos yendo muy para arriba, pero están intentando robar la elección. Jamás les permitiremos que lo hagan. No se puede votar después de que las urnas hayan cerrado!”, escribió en su popular cuenta de Twitter.

Desde Wilmington (Delaware), la ciudad de Joe Biden, el candidato demócrata se dirigió  los estadounidenses acompañado de su esposa, Jill. “Se va a tardar en contar los votos, pero vamos a ganar en Pensilvania. Tenemos que ser pacientes para que acabe el recuento. Seguimos en la pelea en Georgia. Nos sentimos muy bien sobre Wisconsin y Michigan. Creemos que estamos en el camino de la victoria. Vamos a ganar esto. Mantengo la fe”, dijo.

En un análisis que publica El PaísAntoni Gutiérrez-Rubí concluye que el escrutinio no ha acabado, y probablemente acabe en los tribunales. "Pero ya sabemos –constata este asesor de comunicación y consultor político– algunas cosas con certeza. Donald Trump no ha perdido y Joe Biden aún no ha ganado. Estas pueden ser las claves para explicar por qué Trump no es un accidente electoral del 2016 que el 2020 iba a corregir. Al contrario. Trump representa –y mucho– profundos cambios en la política norteamericana y, también, global." @mundiario