PSOE y PP se acusan de "comprar votos" y "pucherazo" tras la aprobación de la reforma laboral

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en el Congreso. / Twitter.
Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en el Congreso. / Twitter.
PSOE y PP se acusan de "comprar votos" y "pucherazo" tras la aprobación de la reforma laboral

El fuego cruzado entre el PSOE y el PP empañan la aprobación de la reforma laboral. La norma pactada por el Gobierno con la patronal y los sindicatos ha salido adelante 'in extremis' este jueves, en una sesión de infarto en el Congreso de los Diputados: el voto erróneo del popular Alberto Casero, representante de Cáceres, ha permitido al Ejecutivo rescatar la votación por un solo voto: 175 frente a 174.

El día después de la convalidación de la ley estrella de Yolanda Díaz ha estado marcado por la polémica y las acusaciones cruzadas entre el PSOE y el PP: los socialistas han denunciado "compra de votos" y "transfuguismo" por parte de los populares. "La compraventa de voluntades es corrupción y el Partido Popular es un partido corrupto", ha dicho la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra.

La formación de Pablo Casado, por su parte, ha acusado de “pucherazo” la votación y ha anunciado que el PP va a reclamar a la Mesa del Congreso que se “revierta” la situación o de lo contrario acusará a la presidenta, Meritxell Batet, de prevaricación. "Lo que ayer vivimos en el Congreso es un atropello democrático a los derechos de los representantes políticos. Lo que vimos ayer en el Parlamento es un auténtico pucherazo a la soberanía nacional. Vamos a ir hasta el final para que esto se revierta, porque no se puede contravenir la voluntad de un diputado para aprobar por la puerta de atrás un decretazo”, ha afirmado el líder del PP. “Lo de ayer no es propio de una democracia desarrollada”. 

accidentada aprobación en el Congreso

La equivocación de Casero, que erró en su voto telemático y pulsó el sí, en contra del criterio de su partido, fue decisiva para salvar la ley estrella de Yolanda Díaz tras la rebelión de Unión del Pueblo Navarro (UPN): los diputados Sergio Sayas y Carlos Adanero decidieron saltarse la disciplina de voto de su dirección y votaron en contra de la reforma laboral, dejando al Gobierno en minoría.

Durante la sesión de este jueves se han vivido momentos de confusión y máxima tensión. Batet llegó ha proclamar la derogación del decreto entre los aplausos de PP y Vox y las caras de desconcierto del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz. Finalmente, los servicios jurídicos de la Cámara han aclarado el entuerto y, entre abrazos, los diputados de Unidas Podemos han estallado al grito de “sí, se puede”.

El PP, por su parte, pidió de inmediato a la Mesa que subsanase lo que ha calificado como un “error informático”: la formación asegura que Casero, en realidad, votó 'no', pero que el sistema le registró como un 'sí'. Pero Batet ha rechazado la reclamación. Según los populares, Casero informó a la Cámara del problema al emitir su voto y pidió que le dejasen votar presencialmente para rectificarlo. “El sistema le ha mandado un justificante con el voto cambiado. Ha avisado de inmediato a la Cámara. Se ha avisado a la Mesa, e incluso enfermo se ha presentado en la cámara para votar presencial y no le han dejado”, han insistido Cuca Gamarra.

 

La insólita escena ha marcado el final de varias semanas de incertidumbre en torno a uno de los grandes proyectos de la legislatura. O al menos de momento: el PP ha anunciado batalla para anular la votación y Vox pretende llevar la convalidación de la norma al Tribunal Constitucional. La discusión sobre la reforma laboral ha constatado la distancia entre los partidos, especialmente de la izquierda: los socios que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez han votado en contra y algunos partidos conservadores minoritarios han respaldado el cambio.

Así, a favor del nuevo marco legislativo que regulará las relaciones laborales en España en los próximos años y que pretende revertir los aspectos más controvertidos de la normativa que el Ejecutivo de Mariano Rajoy aprobó en 2012, se han posicionado el PSOE y Unidas Podemos, Ciudadanos, Más País, Teruel Existe, Nueva Canarias, Partido Regionalista de Cantabria (PRC), Coalición Canaria (CC), Partido Democrático de Catalunya (PDeCat) y Compromís, además del diputado del PP que se equivocó en su voto. En contra han votado el PP, Vox, ERC, PNV, EH Bildu, Junts, CUP, Foro Asturias, Bloque Nacionalista Galego (BNG) y un parlamentario díscolo de Ciudadanos. 

"Ahora sí. Diez años después, nuestro país dice hoy adiós a la nefasta #ReformaLaboral del PP. Nos alejamos de la precariedad y la temporalidad para construir relaciones laborales en igualdad y con más derechos. ¡Gracias a todas las personas que lo habéis hecho posible!", señalaba, horas antes de la votación, Yolanda Díaz. "España cuenta con un nuevo marco de relaciones laborales que sitúa en el centro la dignificación del trabajo. Con la reforma laboral recuperamos derechos y reconstruimos consensos para avanzar en empleo de calidad. Gracias a los grupos que han apoyado este gran acuerdo de país", ha celebrado, por su parte, Pedro Sánchez. @mundiario 

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