Enrique Peña Nieto, el presidente mexicano se queda sin quién le apoye

Enrique Peña Nieto. / Facebook.
Enrique Peña Nieto. / Facebook.

Con la sombra de Donald Trump en el horizonte, el mandatario mexicano vive el peor momento de su Administración, abandonado a su suerte por sus hombres más cercanos.

Enrique Peña Nieto, el presidente mexicano se queda sin quién le apoye

Agotado, acorralado hundido. Enrique Peña Nieto ve a la cámara de televisión, extiende su mano y pregunta: "¿Qué hubieran hecho ustedes?". El fotogénico y novelesco presidente de México ha comparecido en televisión ante todos sus compatriotas para dar explicaciones sobre el subidón del 20% al precio de la gasolina, algo que ha desatado la indignación de un país que pierde un poco de paciencia con él todos los días. Pero ese mensaje no fue más que el cierre de una de las peores semanas, tal vez no sólo de su presidencia y carrera política, sino tal vez de su vida debido al parón económico, los saqueos en todo el país y las constantes amenazas que le lanza en Twitter su futuro homólogo, Donald Trump.

El miembro del Partido Revolucionario Insititucional (PRI) justificó la medida en que a estas alturas ya no es posible mantener "artificialmente" los precios actuales del combustible. De hacerlo, aseveró, se vería forzado a cerrar escuelas y hospitales. También recordó el pobre estado en que está la paraestatal Pemex (Petróleos de México) a causa de las gestiones de "Gobiernos pasados", lo cual obliga a que la mitad de gasolina que se consume sea importada, en un país que a diario extrae cerca de dos millones de barriles de petróleo.

Su discurso en televisión duró casi ocho minutos, en los que repitió que comprendía el "enojo" popular y repitió la palabra "unidad" en 10 ocasiones.

Pero Peña Nieto ya no es lo de antes. De llanar plazas de toros y ganarse la portada de la revista Time en 2014 ha pasado a tener un nivel de popularidad de apenas el 25%, una de las tasas más bajas de toda América, y sus convocatorias y palabras ya no tienen el mismo atractivo que antes.

En simultáneo a su discurso, los telenoticieros más importantes de México presentaban el inventario de daños y averías reportados tras cinco días de intensas protestas. Para hacer más alarmante el informe, los medios se valieron de mapas similares a los de las presentaciones del clima, pues los disturbios fueron simultáneos en cientos de puntos en todo el país. Una oleada de violencia en la que 1.500 personas fueron detenidas y cientos de comercios quedaron seriamente afectados.

No obstante, los manifestantes pacífico iban acompañados. Todos los partidos de la oposición, la patronal, transportistas, incluso la Iglesia y sectores del PRI, demandaron escalonar o suspender la medida de forma definitiva. De acuerdo a expertos, el nuevo precio disparará la inflación hasta el 4.5%, casi el doble del 2.3% original que había predicho el Banco de México. Desde el lunes de la semana recién pasada, ya no sólo la gasolina, sino el gas, la electricidad y el transporte han encarcecido sus tarifas entre un 4 y 20%.

"El aumento fue la chispa que prendió la mecha. Se da en un contexto de hartazgo por la corrupción, la impunidad y los abusos de la clase política. La gente no olvida que antes de irse de vacaciones los diputados y altos funcionarios se aprobaron un escandaloso bono navideño de entre 200.000 y 500.000 pesos (entre 10.000 y 25.000 dólares)", dice María Amparo Casar, presidenta de la asociación Mexicanos contra la corrupción. "Tampoco es aceptable que se les escape el gobernador de Veracruz, Javier Duarte -quien huyó hace tres meses con ayuda del Gobierno de Veracruz pese a ser acusado de más de 70 delitos de corrupción y lavado - y luego pedir a los mexicanos que se sacrifiquen" agrega.

Entre todo ese desgobierno, le surgió un enemigo externo. A poco menos de dos semanas para asumir como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump logró detener a Ford de su intención de invertir 1.600 millones de dólares en San Luis Potosí, México, donde daría empleo hasta a 3.000 personas. Y lo hizo con un simple tweet. Ford fue imitado por Carrier, el fabricante de aires acondicionados, General Motors y Toyota, quienes no están dispuestos a pagar los nuevos impuestos que el presidente les impondría en caso de llevar sus plantas de producción a México.

Cada publicación del magnate en la red de los 140 caracteres es un golpe a la moral y a la economía de su vecino del sur. Luego de haber desarrollado durante años una política de fomento a la inversión con la construcción de infraestructuras para conectar el centro del país con los puertos más importantes y la frontera con Estados Unidos, el octavo productor mundial de coches se estremece cuando a Trump se le antoja escribir casi cualquier cosa en su perfil en la plataforma social.

Sin apoyo de la gente y de todos los sectores del país, el priísta ha tenido que resucitar a Luis Videgaray, un viejo amigo al que tuvo que enviar a la guillotina tras la reunión que éste concertó entre Peña Nieto y Trump, lo cual puso en ridículo a todo el Gobierno mexicano, y que ahora fungirá como canciller. "Hemos llegado al surrealismo. Primero lo cesa y ahora vuelve a recuperar al hombre que permitió tan desafortunada visita. Está tan aislado que sólo se fía de Videgaray", dice Gerardo Esquivel, politólogo del Colegio de México. "No recuerdo una tensión social similar a esta así ni siquiera durante la crisis de los 80 o la devaluación del 94. Se ha creado el caldo de cultivo perfecto para la explosión socia", agrega.

Rematando todo, al telegénico mandatario le quedan todavía dos años más de presidencia. Su apuesta es toda por la firmeza macroeconómica con todo y que corre el riesgo de tensar más la cuerda.

El presidente no tiene quién le apoye y su "¿Qué hubieran hecho ustedes?" sonó a eufemismo pues su orgullo y su posición no le dejan admitir que ha sido derrotado por el país y su situación. @hmorales_gt

 

ADVERTISEMENT
 
 

 

 

 

Enrique Peña Nieto, el presidente mexicano se queda sin quién le apoye
Comentarios