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Según las encuestas los votos cambiarán de partido pero no de bando

Sánchez ha logrado dividir España en dos bandos, el que llama progresista con el PSOE+Unidas-Podemos+ Más-País y el centro derecha con PP+Cs+Vox, ambos sin mayoría ni posibilidad de conseguirla.
Según las encuestas los votos cambiarán de partido pero no de bando
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Pablo Casado, líder del PP. / RR SS.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Pablo Casado, líder del PP. / RR SS.

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Raúl Saavedra

Raúl Saavedra

El autor, RAÚL SAAVEDRA, es colaborador de MUNDIARIO. Es ingeniero industrial por la ETSIIM. @mundiario

Tanto el PP como el PSOE han formado gobiernos con apoyo nacionalista en el pasado pero no parece que hoy sea posible porque las compensaciones que exigen los partidos periféricos no son aceptables. Si analizamos en detalle las encuestas comprobaremos que la valoración de líderes no ha variado últimamente y probablemente la ideología tampoco, pero hay un movimiento de votos que castiga especialmente a Ciudadanos mientras todo lo demás permanece prácticamente igual. Cs cede 30 escaños al PP porque en  una primera reacción a la convocatoria electoral hay una cantidad significativa de gente que en su búsqueda de voto útil piensa que es el PP quien puede ganar las elecciones al PSOE de Sánchez, y otros 10 escaños se van a Vox porque es gente que pide una respuesta más radical a todo lo que está sucediendo.

Sin embargo el voto útil se muestra inútil porque si miramos los números en detalle veremos que Sánchez con Iglesias y Errejón suman lo mismo que sumaban en Abril, quizás 3 o 4 escaños menos, y siguen necesitando la abstención de Cs y el PP, algo que nunca le van dar con el programa que ofrece Sánchez después de negociar con Iglesias, y por otra parte el bloque de centro derecha, aún con el apoyo de Vox, sigue sin sumar aunque suba los 3 o 4 escaños que parece dejar el autodenominado  bloque progresista que nunca lo fue porque para formar gobierno Sánchez tuvo que apoyarse el JxCat, el PNV y PCR o el PAR, que nunca fueron de izquierda.

Como en estos momentos no parece viable que los independentistas vayan a apoyar a Sánchez ni que este lo demande, las circunstancias ya hacen que Pablo Iglesias afirme que esto huele a un gobierno de  PSOE y PP con o sin Ciudadanos. Los votantes pueden volver tranquilamente a sus ideologías porque nada cambiará en los bloque que se han formado. Solo hay un pequeño cambio que puede ser significativo y es la caída de JxCat de Puigdemont y Torra a 4 escaños siendo arrollado por ERC por lo que podríamos pensar en una nueva cita electoral en Cataluña para dar el poder al que la sociedad catalana respalda y que no es Torra. El problema de esta cita es que corren el riego de no sumar (bajan un par de escaños) o depender de la radical CUP que sigue viviendo en su república. 

Todo lo expuesto nos lleva a pensar que ese treinta y tantos por ciento de indecisos acabará haciendo que los resultados se parezcan más a los de abril, de hecho he basado mi análisis en Sigma Dos, la que peor pronóstico da a Ciudadanos y también hay otras de bajo presupuesto que dan otros resultados, pero el análisis de bloques no varía mucho como tampoco varía que un gobierno de concentración PSOE y PP moderado por Ciudadanos es el fórmula que más agrada a la ciudadanía. Quizás nos oriente un poco más la macroencuesta del CIS, sobre todo en intención directa de votos, antes de que Tezanos la cocine, que a juzgar por la última se aproximará más al resultado electoral anterior lo que equivale a decir que o el PSOE pacta con Ciudadanos y/o PP o no habrá gobierno porque los números no dan alternativa. Un cambio respecto al 28A podría venir si sale la sentencia de los EREs  que no sabemos como ni porqué sigue paralizada a la espera de archivar el caso. Aún así el chorro de dinero que Sánchez ha prometido gastar en temas como pensiones, peonadas, permisos, subidas de sueldos evitará una caída significativa porque ya son más los subsidiados que los contribuyentes que ya están preparando el bolsillo o marchándose a un país más serio, como el Portugal que Sánchez cita tanto como ejemplo aunque aplique una política diferente. @mundiario