Bruselas: En la cumbre se dirime el futuro europeo para los próximos siete años

Por si no fuesen complejas las negociaciones que han sido calificadas como ‘a cara de perro’, lo que se vislumbra de forma creciente es el declive de la política europeísta.
Bruselas: En la cumbre se dirime el futuro europeo para los próximos siete años

Foto-familia-cumbre-europea-febrero-2013

Foto de família de la cumbre europea

Más allá de porcentajes y cifras, causan asombro la teatralidad de los actores y el aparato tramoyista de estas cumbres en las que se dirime el reparto de la tarta europea, que es tanto como decir su destino para los próximos siete años (2014-2020), pues cuántas cosas pueden suceder en ese período, entre otras, el referéndum anunciado para 2017 por el británico Cameron al objeto de determinar si seguir o no en el seno de la UE y otras de imprevisible imaginación, tan convulsos son los tiempos que nos han tocado vivir.

Por si no fuesen complejas las negociaciones que han sido calificadas como ‘a cara de perro’, lo que se vislumbra de forma creciente es el declive de las políticas europeístas, como denunció el presidente Francois Hollande. El peso político y económico del norte europeo respecto del sur se deja sentir de forma creciente cuando las decisiones de Alemania tienen tanto peso como las del resto de los países miembros, el Reino Unido quiere su cheque sin enmiendas ni tachaduras y países como Suecia y Holanda se niegan a rebajar la presión del dogal presupuestario en el cuello de Portugal, España, Italia, Grecia ...

La UE se descompone sin políticas que implementen objetivos comunes hacia dentro y hacia el exterior, sin instituciones realmente representativas de los ciudadanos, sin algo tan esencial para la vida comunitaria como el fortalecimiento de nuestra cultura. Parecen lejanos los tiempos en que el muro de Berlín caía casi a los sones del Himno a la Alegría (qué paradoja, Schiller y Beethoven, dos alemanes universales) como si se tratase de los muros de Jericó con el sonido de las trompetas del pueblo de Josué. Aquellos fueron tiempos de libertad y justicia, tiempos de esperanza.

Bruselas: En la cumbre se dirime el futuro europeo para los próximos siete años
Comentarios