La polémica de Alberto Garzón eleva la tensión en la coalición del Gobierno

Alberto Garzón, vocero principal del IU. / RRSS.
Alberto Garzón, vocero principal del IU. / RRSS.

El ministro de Consumo cree que no se contempla la cesión de su cargo, mientras que los socialistas se desmarcan cada vez más de las palabras de Garzón.

La polémica de Alberto Garzón eleva la tensión en la coalición del Gobierno

Varios días han pasado desde que el ministro de Consumo, Alberto Garzón, haya declarado acerca de las macrogranjas y de la calidad de la carne española ante la prensa británica, y aún se están percibiendo las consecuencias políticas de la controversia.

Durante su entrevista a The Guardian, Garzón criticó la actuación de las macrogranjas en España: “encuentran un pueblo en una parte despoblada de España y ponen 4.000, o 5.000, o 10.000 cabezas de ganado. Contaminan el suelo y luego exportan esta carne de mala calidad de animales maltratados”.

Por su parte, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha defendido a Garzón y aseguró que espera que el debate desatado sobre las declaraciones del ministro “acaben cuanto antes”. “El foco no puede estar en el señor Garzón, porque no ha hecho más que mostrar la evidencia científica y los compromisos del Gobierno de España”, apuntó la funcionaria en una entrevista con TVE.

“Lamento muchísimo la polémica y creo que con eso lo estoy diciendo todo”, resumió el presidente Pedro Sánchez. Este miércoles, los militantes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) han optado por un perfil bajo después de pronunciarse a favor del sector ganadero. Ahora no exigen la dimisión de Garzón, pero no respaldan sus declaraciones tampoco.

García-Page arremete contra Garzón

Con esto se divide la coalición. Los morados defienden a su ministro y los socialistas se desvinculan cada día más de Garzón, ya sea criticando sus pensamientos en voz alta o a través de una silenciosa postura, que no revela respaldos ni exigencias de dimitir.

La excepción del caso: el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El barón socialista, en una entrevista con la vicepresidenta primera Nadia Calviño, ha insistido en que el ministro de Consumo “se ha equivocado en su apreciación” y que “cuando uno mete la pata lo que hay que hacer es sacarla”. En medio de diversos comentarios, el líder castellano-manchego ha “invitado” a Garzón a conocer la industria ganadera de primera mano, dentro del sector.

Polarización en la coalición

Por su parte, el titular de la cartera de Consumo ha ratificado sus palabras y asegura no sentirse desautorizado ni en peligro. Admitió que su continuidad en el Gobierno “no depende de Sánchez”, indicando que sería Unidas Podemos quien tome la decisión de cesarlo y no la principal fuerza de la coalición.

Entre tanto, el partido morado ha denunciado al presidente Sánchez y al PSOE por “deslealtad” y por difundir “un bulo de la extrema derecha”, ratificando así las respuestas de Garzón y marcando su clara postura ante los socialistas.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha declarado este martes que “esta polémica es lamentable porque pone en tela de juicio la actividad de gente honrada por la que vengo trabajando desde 2018”. De esta manera, el Gobierno evidencia discrepancias que podrían derivar en consecuencias políticas en un futuro cercano.

Díaz, como líder de Unidas Podemos, ha recordado al Gobierno que está comprometido “por escrito” con la ganadería sostenible y con una postura extensiva que haga frente a las macrogranjas. “No sé dónde está el debate”, insiste. @mundiario

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