Elecciones 2018 en los Estados Unidos: ¿qué pasó con la esperada ola azul?

Alexandria Ocasio-Cortez/ , cogresista estadounidense. / RR SS.
Alexandria Ocasio-Cortez, política estadounidense. / RR SS.

El Partido Republicano mantuvo el control del Senado, pero la Cámara de Representantes pasa a manos demócratas, lo cual podría traer problemas al presidente Trump.

Elecciones 2018 en los Estados Unidos: ¿qué pasó con la esperada ola azul?

En las elecciones de medio término del 6 de noviembre, la barrida demócrata que muchos deseaban no ocurrió, aunque el partido sí tuvo algunos logros.

En el Capitolio de Washington:

El Senado sigue en manos republicanas, incluso con algunos escaños más. Mitch McConnell, el líder de la mayoría, se siente en la gloria. Ted Cruz, el reaccionario senador republicano por Texas, le ganó a Beto O’Rourke, demócrata y defensor de los inmigrantes.

La Cámara de Representantes pasó al control demócrata, con victorias decisivas en varios estados. Entre ellos la Florida, donde la demócrata Debbie Mucarsel-Powell derrotó al republicano Carlos Curbelo en el Distrito 26, y Donna Shalala, secretaria de Salud en el gobierno del presidente Bill Clinton y expresidenta de la Universidad de Miami, venció a la periodista de televisión María Elvira Salazar en el Distrito 27.

De los tres republicanos de Miami en la Cámara, solo queda uno, Mario Díaz-Balart. Miami se acerca más al modelo político de las grandes ciudades norteamericanas. En realidad, como demuestran las votaciones desde hace años, Miami-Dade es demócrata. Lo que pasa es que sus republicanos hacen mucha bulla.

Mujeres triunfadoras:

Victoria rotunda de Alexandria Ocasio Cortez, socialista hispana del distrito neoyorquino del Bronx, que con 29 años de edad es la congresista más joven. Alexandria es la voz liberal de los jóvenes urbanos, que desean cambiar muchas cosas del imperante sistema pro negocios que descuida a los trabajadores.

Por primera vez habrá dos mujeres musulmanas en la Cámara: Ilhan Omar (Minnesota) y Rashida Tlaib (Michigan), ambas demócratas y progresistas. Ilhan nació en Somalia, y Rashida nació en Detroit de padres palestinos. Un triunfo para la diversidad.

La batalla por la Florida:

El demócrata Andrew Gillum reconoció su derrota frente al republicano Ron DeSantis en la contienda por la gobernación de la Florida.

Gillum, que es alcalde de Tallahassee, proponía:

> Atención médica universal para todos los floridanos

> Elevar los impuestos a las empresas para dar más fondos a la educación pública, subir el salario inicial de los maestros a $50.000 y aumentar el salario mínimo a $15 la hora, en un estado donde, según indicó, casi la mitad de las familias tienen problemas para llegar a fin de mes.

> Un mayor control de las armas de fuego, incluyendo prohibir los fusiles de guerra.

DeSantis, excongresista federal, promete:

Rebajar los impuestos a los negocios

> Destinar más fondos públicos a las escuelas privadas y chárter, lo cual reduce la asignación para las escuelas públicas

> Mantener la venta indiscriminada de armas de fuego. Quiere que los maestros vayan armados a las escuelas, y que los floridanos puedan exhibir su artillería en lugares públicos.

Una victoria de Gillum, que es afroamericano, habría sido una reivindicación en un estado con una penosa historia de esclavitud y racismo. Lamentablemente, ganó el que llevó a cabo una campaña llena de mentiras, como que Gillum convertiría a la Florida en una Venezuela (Gillum no es socialista), y con tintes racistas. DeSantis empleó la palabra “mono” al referirse a la victoria de Gillum en las primarias demócratas. Si lo quiere más racista, tendrá que mandarlo a hacer.

¿Y la ola azul?

No ocurrió. La arrasadora victoria demócrata que muchos vaticinaban no se produjo.

Entre otras razones, porque:

> Los políticos republicanos son más eficaces a la hora de hacer que su gente vote

> Las campañas republicanas son más agresivas

> Muchos votantes todavía confunden la preocupación social con el comunismo estalinista, y los políticos republicanos no se esfuerzan en sacarlos del error

> Muchos votantes creen en mitos, como que la medicina pública es un fracaso o que las escuelas privadas son mejores que las públicas

> El racismo sigue siendo una plaga en la nación

> El presidente Trump y los políticos que lo siguen tuvieron éxito al presentar falsamente la inmigración de América Latina como una invasión sumamente peligrosa. Sobre todo ahora, con una caravana de miles de inmigrantes de Centroamérica acercándose a la frontera.

La unidad nacional:

> Por el suelo. El país sigue polarizado, dividido en dos bandos. No hay términos medios.

¿Cómo queda Trump?

Si las elecciones de medio término profetizan el resultado de la elección presidencial, el presidente Trump podría alzarse de nuevo con el triunfo en 2020. Eso sí: la Cámara de Representantes ahora tiene mayoría demócrata, y eso podría traer, entre otras cosas, que se redoblen las investigaciones sobre negocios personales del mandatario y sus vínculos con la injerencia rusa en las elecciones. Además, ahora encontrará una mayor oposición en el Capitolio. Puede ganar la reelección, pero también puede perderla. ¡Ojo avizor! @mundiario

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