Donald Trump queda como un vendedor mentiroso frente a la chica lista de la clase, Hillary Clinton

Hillary Clinton, Donald Trump y Lester Holt, moderador del debate. / TV CNN
Hillary Clinton, Donald Trump y Lester Holt, moderador del debate. / TV CNN

El primer debate presidencial en Estados Unidos ha dejado en evidencia ante millones de espectadores lo que era un secreto a voces: Trump no tiene ni idea de cómo ejercer un cargo político. Clinton por su parte supo atacar al republicano con elegancia dejando ver su alta cualificación para el puesto.

Donald Trump queda como un vendedor mentiroso frente a la chica lista de la clase, Hillary Clinton

El primer debate presidencial en Estados Unidos tuvo lugar la noche del lunes 26 de septiembre en la Universidad Hofstra en Nueva York. Los actores principales: la demócrata Hillary Clinton vs el republicano Donald Trump. Con una duración de una hora y media, el debate estuvo divido en tres bloques temáticos: economía, racismo y terrorismo. El moderador del mismo fue el periodista de la NBC Lester Holt sobre el que ya habían surgido dudas de su imparcialidad días antes de este cara a cara entre Trump y Clinton.

El propio magnate declaró en Fox News: “Lester es un demócrata. El sistema es fraudulento. Todos son demócratas. El sistema es muy injusto”, refiriéndose no solo a Holt sino a los moderadores de los siguientes debates presidenciales en los que se enfrentará a Hillary Clinton (Martha Raddatz, corresponsal jefe de asuntos exteriores del canal ABC, moderadora del segundo debate el próximo 9 de octubre; Chris Wallace, conductor del programa político dominical del canal Fox News será el moderador del tercer debate el 19 de octubre). 

Una mentira más de Donald Trump pues tras sus declaraciones se comprobó en el registro de votantes que el periodista de la NBC Lester Holt está registrado como republicano desde 2003 en el estado de Nueva York, información hecha pública por la revista Time.

El papel del moderador

Lester Holt durante el debate presidencial. / TV CNN
Lester Holt durante el debate presidencial. / TV CNN

 

El papel de Lester Holt como moderador comenzó a cierta distancia de los contendientes, planteando los temas a tratar, el primero: economía y prácticas comerciales, pero a medida que Clinton y Trump entraban en el barro Holt asumió un papel más incisivo con el fin de que el debate no se convirtiese en una pelea con referencias personales y navegase en el ámbito meramente político, aunque ataques personales también hubo y contrariamente de lo que se pudiese pensar, fueron más dirigidos por Hillary hacia Donald que viceversa. Un hecho bien visto a tenor de una encuesta post debate realizada por CNN: tras el debate alrededor de dos tercios de los espectadores, el 67%, dijo que las críticas de Clinton a Trump eran aceptables.

Lester Holt también intervino para contrastar algunas afirmaciones, como por ejemplo cuando Donald Trump afirmó que él se opuso siempre y desde el inicio a la guerra de Irak. "Yo estaba contra la guerra en Irak", dijo Trump. "Los registros muestran lo contrario", dijo Holt. "Los registros demuestran que tengo razón", afirmó el empresario. Pero sus palabras del 2002 están registradas en la cadena Fox durante una entrevista que le realizaron después de que el presidente George Bush padre anunciase el desembarco de las tropas estadounidenses en Irak. En ellas, el magnate sostenía que la guerra parecía un "gran éxito desde el punto de vista militar". También, una entrevista con el popular presentador Howard Stern en septiembre de 2002, en la que preguntado si estaba a favor de invadir Irak, Trump dijo "supongo que sí”.

Donald Trump en 2002 contestando sobre si estaba a favor de la guerra de Irak: "supongo que sí".

 

Cierto es que un año después, en 2003, Donald Trump declaró en la cadena FOX que la “guerra es un desastre total”.

Donald Trump en 2003 declarando: “(La) guerra es un desastre total”.

 

Nuevamente el moderador quiso mostrar la mentira en las palabras de Donald Trump cuando este defendió la política policial de “detención y registro” (stop and frisk), una práctica en la que la policía podía detener y requisar a peatones. Holt dijo a Trump que ésta se había declarado inconstitucional en Nueva York, en gran parte porque penalizaba a varones jóvenes negros y latinos. "No, se equivoca", dijo Trump, afirmando que creía que la decisión judicial había sido revocada en una apelación. Pero la verdad es que fue declarada inconstitucional por un juez federal en 2013.

Más que una mentira esto demostró la falta de conocimiento de Donald Trump sobre algunas cuestiones de la actualidad de su propio país. Como por ejemplo cuando afirmó que Ford se estaba yendo del país, dejando en consecuencia miles de personas sin trabajo. A mediados de septiembre, cuando Trump comenzó a hacer hincapié en esto, el presidente de Ford, Mark Fields, afirmó que Donald Trump está equivocado cuando dice que la compañía automovilística despedirá empleados en Estados Unidos cuando empiece a producir su gama de vehículos pequeños en México. "Las inversiones de Ford nunca han sido más fuertes", añadió Fields, que cifró en más de 12.000 millones de dólares las inversiones realizadas por el fabricante en Estados Unidos durante los últimos años. El directivo de Ford añadió que los beneficios que la compañía obtiene en otros países vuelve a Estados Unidos, donde se decide cómo invertir ese dinero.

El moderador no fue tan incisivo en las cuestiones expresadas por Hillary Clinton, si bien es cierto que ella mintió y erró mucho menos que su rival. La demócrata mostró más conocimiento de la realidad de su país e intentó contar a la audiencia algunas de sus propuestas en las materias que se trataron en el debate, siempre entre constantes interrupciones del republicano Trump que ante su falta de conocimiento político decidió interrumpir a la “lista de la clase”, un actitud muy propia de aquellos que suplen sus carencias intelectuales en algún campo con ataques e interrupciones contra los que pueden dejarles en evidencia.

Ataques o mofas como el hecho de criticar que Clinton se hubiese dedicado a prepararse para el debate a lo que ella dijo que no había nada malo en ello.  "Trump me criticó por haberme preparado para este debate. ¿Saben también para lo que estoy preparadaPara ser presidente", afirmó la candidata demócrata.

Qué dicen las encuestas post debate

Era claro el resultado tras el debate. Hillary Clinton fue considerada la ganadora por un 62% de votantes, mientras que solo el 27% dijo que Donald Trump fue el mejor, de acuerdo con una encuesta de CNN/ORC a personas que vieron el debate.

Los encuestados dijeron que Clinton expresó sus puntos de vista con mayor claridad que Trump y que tiene una mejor comprensión de los problemas por un margen de más de 2 a 1. La demócrata también fue vista como el líder más fuerte por un margen de 56% a 39%.

La encuesta sugiere también que Clinton superó las expectativas de los espectadores. Las entrevistas pre debate indicaron que esperaban que Clinton ganara por un margen de 26 puntos, que creció hasta los 35 puntos en la encuesta post debate.

Ataques de Hillary contra Trump y viceversa

Y es que la candidata demócrata si bien poco impetuosa sí estuvo muy lúcida a la hora de afear al candidato republicano. "No todo el mundo tiene la suerte de obtener un préstamo de 14 millones de dólares de su padre", arguyó antes de recordar que ella proviene de una familia de clase media en la que su padre trabajaba vendiendo telas.

Continuó Clinton su ataque en el campo profesional de Trump al asegurar que ganó dinero con el crash hipotecario de 2006: "Contribuyó a un colapso que costó el trabajo a nueve millones de americanos y que dejó sin casa a otros cinco millones". Trump se limitó a negar con la cabeza pero no quiso entrar en esa contienda, por raro que pueda parecer en él, pero el saberse perdedor ante esa acusación le hizo enmudecer.

Para completar el retrato profesional de su oponente, la candidata recordó varios casos de trabajadores autónomos y pequeños empresarios que, tras haber sido contratados para levantar alguno de los establecimientos hoteleros o casinos de Trump, no recibieron el dinero acordado.

El republicano se defendió asegurando que siempre aplicó la ley y que lo que ocurrió fue que "quizá no quedó satisfecho con el resultado”. "Doy gracias a que mi difunto padre no trabajó para usted", espetó Clinton.

Lógicamente Donald Trump le recordó a Hillary Clinton el tema de los emails que tanto ha lastrado su campaña. Preguntado por el moderador, Lester Holt sobre las razones por las que no ha divulgado sus declaraciones de impuestos, Trump aprovechó la ocasión para atacar a Clinton por su uso de un servidor de correos privado cuando era secretaria de Estado. "Difundiré mis declaraciones de impuestos cuando Clinton publique los 33.000 emails que fueron borrados", señaló el magnate inmobiliario. Clinton estuvo elegante en su respuesta: asumió su error, una vez más, dijo que si volviera atrás absolutamente que no volvería a actuar del mismo modo y zanjó el tema que no tuvo mayor relevancia en el debate. Sí en cambio se ha mantenido en la mente colectiva las palabras de Clinton que utilizó el momento para especular sobre las razones por las cuales cree que Trump no informa sobre sus impuestos: "O no es tan rico, o no lo ha hecho tan bien, o es que no quiere que los estadounidenses sepan que no ha pagado nada en impuestos federales”.

En el bloque dedicado a los problemas raciales, introducido en el debate por los últimos acontecimientos en Charlotte, Clinton afirmó que Trump fue demandado en los años 70 por discriminación racial a la hora de alquilar unos apartamentos a ciudadanos afroamericanos e hispanos, a lo que el magnate replicó que no fue encontrado culpable de los cargos.

Seguidamente Trump atacó acusando a Clinton de haber iniciado la "teoría conspirativa" según la cual Obama no habría nacido en EEUU sino en África, una afirmación que el magnate ha mantenido desde la campaña de 2008 hasta que hace unas semanas admitió que estaba equivocado. Una polémica rancia dado que un coordinador de voluntarios de campaña de Clinton en 2008 fue despedido después de reenviar un correo que promovía esa teoría conspirativa, pero la campaña misma de Clinton nunca cuestionó el lugar de nacimiento de Obama. Quizá por eso Hillary solo contestó: "Escuchen lo que acaba de decir”. 

La inteligencia demostrada por Hillary para no enredarse en las acusaciones, muchas sin fundamento y simples mentiras de Donald, puede que fueran los momentos más brillantes de la demócrata.

Como cuando Trump declaró que tenía "mejor juicio y mejor temperamento" que su rival, lo que desató sonoras carcajadas en el auditorio. Clinton se limitó a decir un wow que por sí solo expresó más que cualquier diatriba como respuestas, recordando, eso sí, cuando el aspirante republicano sugirió hundir barcos iraníes en el Golfo Pérsico. "Un hombre que puede ser provocado por un tuit no puede estar al cargo de los códigos nucleares”.

Los problemas sobre el cambio climático que Trump rechaza también tuvieron su lugar. Clinton afirmó que Trump “piensa que el cambio climático es una farsa creada por los chinos”, Trump respondió: “Yo no digo eso. Yo no digo eso”. Pero ahí está Twitter y su hemeroteca. El 6 de noviembre de 2012 Trump tuiteó que “el concepto del calentamiento global fue creado por y para los chinos con el objetivo de que la industria manufacturera de Estados Unidos pareciera poco competitiva”. Este se convirtió en el tuit más retuiteado durante el debate.

 

Para entender las posiciones de ambos candidatos en este primer debate viene muy bien resaltar algo que apunta el periodista Anthony Zurcher en la BBC: “Quizás es difícil recordarlo, pero antes de que Clinton fuera secretaria de Estado, o senadora, o primera dama, era abogada. Y a todas luces, una abogada talentosa. Y después de todos estos años, Clinton sigue haciendo campaña como abogada. Meticulosa, cuidadosa, controlada. Pero lo que funciona en un tribunal, con sus regulaciones y costumbres, a menudo no tiene lugar en los despreocupados debates políticos. Trump, por otra parte, es el vendedor consumado. Las reglas, la tradición, e incluso la verdad, sólo son relevantes cuando éstas ayudan a cerrar el trato.”

¿Qué quieren los estadounidenses? ¿A una persona meticulosa, cuidados y controlada coma presidenta o a un vendedor que miente, traiciona y moldea las reglas a su antojo?

Donald Trump queda como un vendedor mentiroso frente a la chica lista de la clase, Hillary Clinton
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