Donald Trump se despide de la presidencia de EE UU: “Esto apenas comienza”

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, en su discurso de despedida emitido este martes. / YouTube The White House
El 45° presidente de EE UU, Donald Trump, termina su mandato asegurando que hizo y cumplió lo que prometió hace cuatro años. Saldrá de la Casa Blanca este miércoles por la mañana.
Donald Trump se despide de la presidencia de EE UU: “Esto apenas comienza”

La era más turbulenta en la historia moderna de la mayor potencia mundial ha terminado. El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, se despidió este martes de la Casa Blanca y de todo el país cuando ya este miércoles, 20 de enero, Joe Biden asumirá como el 46° presidente de EE UU con miras a sanar los profundos daños políticos, institucionales, sociales y económicos que Trump deja como legado. El país más poderoso del planeta atraviesa una crisis que, agravada por la pandemia de Covid-19, demuestra cómo el extremismo y el nacionalismo a ultranza dañan el ejercicio de la política, sobre todo en una sociedad tan diversa como la norteamericana. 

“Al concluir mi mandato como el 45° presidente de los Estados Unidos, me presento ante ustedes verdaderamente orgulloso de lo que logramos juntos: hicimos lo que vinimos a hacer, y mucho más”, expresó Trump en un mensaje grabado y publicado a las 5:00 de la tarde (hora local de Washington DC) en la cuenta de la Casa Blanca en la red social YouTube, de la cual Trump fue vetado por su responsabilidad en el asalto al Capitolio ocurrido el 6 de enero.

El mandatario republicano se jactó de haber logrado su cometido de “poner a Estados Unidos primero”, cortar la inmigración ilegal, hacer que los aliados internacionales del país pagaran más cuotas por servicios de defensa en la OTAN y mejorar la economía de los ciudadanos con “el recorte de impuestos más grande de la historia del país”, así como también presumió de haber creado 50 millones de empleos, aunque omitió decir que la crisis derivada de la pandemia destruyó 30 millones de ellos y hoy más de 10 millones de estadounidenses han solicitado subsidios al Gobierno por desempleo.

Sin guerras

“Estoy especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha iniciado nuevas guerras”, dijo en otro pasaje. En este aspecto, Trump se refirió a su política de terminar las “guerras eternas” de Estados Unidos en el Medio Oriente, sobre todo en Irak y Afganistán, con la retirada de más de 2.500 tropas de esta zona bélica tan volátil, que es la región más inestable y peligrosa del planeta. 


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“Reconstruimos las Fuerzas Armadas, con producción en Estados Unidos. Lanzamos la Fuerza Espacial. Revitalizamos nuestras alianzas e instamos a las naciones del mundo a enfrentarse a China como nunca antes”, indicó. Con esa declaración, Trump ensalzó la capacidad militar de la mayor potencia mundial para expandirse en el planeta y controlar los conflictos que hoy permanecen activos en el hemisferio oriental. Pero la evolución de EE UU hacia la creación de una misión supermilitar de corte astronáutico es el cambio tecnológico y geoestratégico que el país ha tenido en su historia, pues de esa forma podría convertir la atmósfera terrestre, el espacio entre la Tierra y la Luna, y la Luna per se, en el nuevo campo de dominio de Estados Unidos para futuras carreras espaciales y una colonización del satélite natural de nuestro planeta. 

En el video de casi 20 minutos de duración, Trump destacó los logros de su administración, entre ellos “la reducción de impuestos, el acuerdo comercial con Canadá y México, la construcción de más de 700 kilómetros de muro en la frontera con México, el asesinato a manos de las Fuerzas Armadas de EE UU del líder del grupo terrorista ISIS, Abu Bakr Al Baghdadi, y del jefe de la fuerza Quds del régimen iraní, Qassem Soleimani, y los Acuerdos Abraham en Medio Oriente, que restablecieron las relaciones de Israel con cuatro importantes países árabes, entre otros”.

Los problemas que le hereda a Biden

Sin embargo, esas decisiones, que fueron las más importantes en política exterior de su Gobierno, crearon nuevos problemas para Estados Unidos que deberá enfrentar Joe Biden: la desigualdad de ingresos provocada por los recortes de impuestos, las políticas de separación de niños migrantes de sus familias en la frontera aunado a los costos de demolición del muro con México, la expansión de ISIS en Siria con sus células remanentes, las amenazas nucleares de Irán a EE UU por venganza a lo que llama sus ‘mártires’, y la estabilidad económica del Medio Oriente con la participación de EE UU en el futuro de la relación de Israel con las potencias árabes, así como tampoco logró sacar del poder al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela pese a su estrategia de presión por la vía de las sanciones. Trump es el primer presidente de EE UU en 150 años que no estará presente en la toma de posesión de su sucesor para traspasarle el poder, lo cual rompe con una tradición histórica que demuestra el respeto, el prestigio y la solidez de la democracia más vieja del mundo, la estadounidense. 

Por segunda vez, pero sin decir ni una sola palabra sobre el juicio político (impeachment) que deberá enfrentar en el Senado, Trump volvió a pronunciarse sobre el asalto al Capitolio, que hace días él mismo llegó a justificar diciendo que su discurso fue “adecuado”: “Todos los estadounidenses quedaron horrorizados por el asalto al Capitolio. La violencia política es un ataque sobre todo los que los estadounidenses defienden. No puede ser nunca tolerada”, señaló en su video de despedida sobre los eventos del 6 de enero, cuando miles de seguidores de Trump irrumpieron en el edificio del Congreso, dejando un saldo de cinco muertos y decenas de heridos después de que el presidente los llamara a “salvar Estados Unidos” y a “pelear como el infierno”.

Una vez más, se desmarcó de la violencia política que él mismo provocó, pero sin rechazar su culpabilidad en el delito que el Congreso le imputó: incitación a la insurrección, lo cual abre una duda sobre la estrategia de Trump para crear un equipo jurídico que garantice su seguridad legal en el futuro ante la tormenta de demandas penales y civiles que deberá encarar en los tribunales una vez que vuelva a ser un ciudadano común.

Trump y la supuesta censura

Al respecto de esos disturbios que buscaron boicotear la confirmación de Joe Biden como presidente electo, Trump consideró que “sólo si nos olvidamos de quienes somos y cómo llegamos aquí es que podemos permitir la censura política y las listas negras en Estados Unidos”, dijo en referencia a su veto en Twitter, Facebook e Instagram tras el atentado del 6 de enero. “Bloquear el debate libre y abierto viola nuestros valores centrales y nuestras más largas tradiciones. Estados Unidos no es una nación tímida de personas domesticadas que deben ser protegidos de aquellos con los no están de acuerdo”, expresó.

El mandatario saliente alega que fue víctima de censura, pero en realidad se trata de un mecanismo que la ley regulatoria sobre las redes sociales y los medios de comunicación establece para evitar que se propague una retórica de odio, violencia y desinformación en Internet, razón por la cual los gigantes del mundo digital lo vetaron de sus plataformas. 

“Peleé por Estados Unidos y todo lo que representa, para que sea segura, fuerte, orgullosa y libre. Ahora, mientras me preparo para hacer el traspaso de mando a una nueva administración el miércoles al mediodía, quiero que sepan que el movimiento que fundamos está apenas comenzando”, indicó.

¿Buscará regresar?

Con este mensaje, el magnate republicano arroja una bomba discursiva que deja entrever su posible intención de seguir activo en la política y de expandir su movimiento antisistema con la intención de mantener esa base social radical, fanática, extremista y supremacista que lo llevó a la Casa Blanca en 2017. El gran obstáculo es que si el Senado lo declara culpable de incitación a la insurrección por el asalto al Capitolio, quedará inhabilitado de por vida para volver a ejercer cargos públicos y, por ende, no podrá postularse como candidato en las elecciones presidenciales de 2024.

“Dejo este sitio majestuoso con un corazón leal y dichoso, un espíritu optimista y la confianza suprema en que lo mejor está por llegar para nuestro país y nuestros hijos. Gracias y adiós, Dios los bendiga y Dios bendiga a los Estados Unidos de América”, concluyó. El mandatario culmina su mandato con el índice de aprobación más bajo de la historia; 44%, según una encuesta de la firma Gallup.

Donald Trump se despide así de la presidencia de Estados Unidos tras cuatro años de nacionalismo, proteccionismo, aislacionismo y de reducir el liderazgo de su país en el mundo como la mayor potencia del planeta. "Nuestro movimiento apenas comienza, lo mejor está por venir", recalcó en su último discurso, publicado esta tarde. Dejará de ser presidente en menos de 24 horas y se irá de la Casa Blanca este miércoles por la mañana un par de horas antes de la toma de posesión de Joe Biden. Tomará el helicóptero presidencial Marine One, que lo trasladará desde la capital Washington DC hasta la base aérea conjunta Andrews en el vecino Estado de Maryland, para luego abordar el avión presidencial Air Force One, que lo sacará de allí para llevarlo a su residencia en Florida. Trump se va sin admitir directamente su derrota en las elecciones del 3 de noviembre de 2020. El 'Make America great again' ha llegado a su fin, sin éxito, y tal vez para siempre. Termina una era y empieza una nueva en la primera potencia mundial. @mundiario

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