El discurso de Putin, una muestra desesperada para retomar el control

Vladímir Putin, presidente de Rusia. / Captura de vídeo.
Vladímir Putin, presidente de Rusia. / Captura de vídeo.
El mandatario anunció una "movilización parcial" de unos 300.000 reservistas en una alocución donde confirma su miedo ante el avance de Kiev en varias zonas que eran ocupadas por los rusos.
El discurso de Putin, una muestra desesperada para retomar el control

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha ofrecido un discurso que solo puede ser detallado como una muestra de temor luego de que Ucrania sorprendió ofreciendo una ofensiva donde lograron recuperar parte del territorio ruso y obligó a que el Kremlin ordenara una retirada de sus tropas en varias zonas que habían ocupado.

El líder ha anunciado una "movilización parcial" de las fuerzas rusas donde buscarán ejercer presión contra Ucrania enviando a los reservistas que tengan experiencia en el campo de batalla. El mandatario habló a "todos los ciudadanos del país", "al pueblo de la gran patria, a todos los unidos por la gran Rusia histórica" y en especial a los "residentes en las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y las regiones de Jersón y Zaporiyia y otras áreas liberadas del régimen neonazi". 

Apoyo a referéndums

"Hablaremos de las medidas necesarias y urgentes para proteger la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Rusia, de apoyar el deseo y la voluntad de nuestros compatriotas de determinar su futuro y de la política agresiva de parte de las élites occidentales, que luchan con todas sus fuerzas para mantener su dominio", detalló. 

Aunque el mundo no sale del horror visto tras el hallazgo de 440 cadáveres en la localidad ucraniana de Izium, Putin afirma en su discurso que las autoridades rusas "no tienen derecho a dejar que la gente que vive en Ucrania, cerca de la frontera, sea destrozada por ejecutores" y nuevamente ha prometido su apoyo a a los referéndums anunciados por Donetsk, Lugansk y las regiones de Jersón y Zaporiyia.

"Los parlamentos de las repúblicas populares en el Donbás, así como las administraciones militares y civiles en Jersón y Zaporiyia han decidido celebrar referéndums sobre el futuro de esos territorios y han venido a nosotros con una petición de apoyo. Haremos lo posible para dar condiciones de seguridad para que se celebren referéndums y la población exprese su voluntad", estableció. 

Amenaza nuclear

Putin también lanzó una advertencia contra los países que llevan a cabo lo que llamó "chantaje nuclear", asegurando que para Moscú "el viento podría soplar en su dirección", y acusa a Occidente de tener el objetivo de "debilitar, dividir y finalmente destruir".

"No hablamos únicamente de los ataques con artillería contra la central nuclear de Zaporiyia, que son incitados por Occidente y amenazan con una catástrofe nuclear, sino también de las afirmaciones de algunos altos cargos de los principales países de la OTAN sobre la posibilidad y lo aceptable que sería usar armas de destrucción masiva contra Rusia", argumentó.

"Quiero recordar a los que se permiten hacer esas declaraciones sobre Rusia que nuestro país también tiene diversos medios de destrucción y que algunos componentes son más modernos que aquellos con los que cuentan los países de la OTAN", amenazó. Putin anuncia una "movilización parcial" de la población en Rusia "ante una amenaza a la integridad territorial de nuestro país, para proteger a Rusia y a nuestro pueblo, usaremos todos los medios a nuestra disposición. No es un farol. Lo repito. Todos los medios a nuestra disposición", añade.

El mandatario afianza su retórica de que Occidente es el enemigo y que busca dividir a Rusia, tal como sucedió con la Unión Soviética. "Han estado trazando estos planes desde hace mucho tiempo", asegura. 

Ucrania es malo, Rusia el bueno

"Después de que el régimen de Kiev rechazara públicamente una resolución pacífica al problema en el Donbás y anunciara que quería hacerse con armas nucleares, quedó absolutamente claro que, como había pasado dos veces antes, era inevitable un ataque a gran escala contra el Donbás, lo que inevitablemente derivaría en un ataque contra la Crimea rusa y contra Rusia", explica Putin. 

De nuevo ha evitado referirse a una invasión o guerra, y habla de "operación militar preventiva" con la que busca limpiar a parte de la región de Ucrania del Gobierno "neonazi". 

"Un asalto frontal hubiera derivado en grandes pérdidas, así que nuestras unidades y las unidades militares de las repúblicas del Donbás actúan de forma sistemática, de forma competente, usando equipamiento, protegen al personal y liberan la tierra de Donetsk paso a paso, limpiando ciudades y aldeas de neonazis y dan ayuda a gente que el régimen de Kiev convirtió en rehenes, en escudos humanos", argumenta sobre las tácticas rusas, unas que han sido criticas por su propio círculo cercano.

"Washington, Londres y Bruselas están empujando directamente a Kiev para que traslade las operaciones militares a nuestro territorio. Ya no esconden que Rusia debe ser derrotada por todos los medios en el campo de batalla, seguido por la privación de toda soberanía política, económica y cultural", acusa Putin a Occidente, que ha estado ayudando a Ucrania a resistir los embistes rusos.

Vladímir Putin ha tenido que salir de las sombras, apurado por su círculo más cercano que han quedado irritados por el desplazamiento de las fuerzas rusas tras la contraofensiva de Kiev. Lo que parecía ser un objetivo fácil para el brabucón de la zona, se ha convertido en una guerra que ya lleva más de seis meses en curso. 

En 2014, Putin logró conquistar rápidamente Crimea y apenas tuvo unas respuesta tibia de parte de Occidente o la propia Ucrania, pero a estas alturas las cosas han cambiado. Entonces Putin hizo un berrinche porque los ucranianos habían logrado expulsar a su títere, Víktor Yanukóvich, del poder. Pero ahora, Putin se topó con una resistencia que no esperaba, primero desde su presidente actual, Volodímir Zelenski, y segundo, por la fuerza que ha aplicado Occidente.

No es nada rara la posición tomada por EE UU, pero Europa se veía en una zona gris. Finalmente, ni Reino Unido ni la Unión Europea cayeron en los chantajes del Kremlin por la energía rusa y hasta ahora, se han mantenido firme con las sanciones y el envío de ayudas a Kiev. En cierta forma, también le han retado. Putin planeaba que su invasión fuera una muestra de miedo, terror, pero lejos de esto, países históricamente neutrales como Finlandia o Suecia han solicitado incorporarse a las filas de la OTAN.

Países como Turquía, China o India no han condenado directamente la guerra. Pero en los últimos días han dejado ver su incomodidad con lo que sucede en el este de Europa, acercando sus posturas a un rotundo no a la guerra, en especial en tiempos difíciles y recién cuando el mundo salía de una pandemia. Las ansias de poder y reconocimiento gobiernan el Kremlin, parece difícil que Putin se retracte sin que consiga una verdadera victoria en el suelo ucraniano. @mundiario

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