Buscar

MUNDIARIO

John Bolton, asesor del presidente Trump, pierde su cargo

El mandatario norteamericano y su asesor de seguridad nacional tenían diferencias insostenibles en asuntos de política exterior, como el diálogo con los talibanes.

John Bolton, asesor del presidente Trump, pierde su cargo
John Bolton, hasta ahora asesor de seguridad nacional de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. / RR SS.
John Bolton, hasta ahora asesor de seguridad nacional de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. / RR SS.

Firma

Andrés Hernández Alende

Andrés Hernández Alende

El autor, ANDRÉS HERNÁNDEZ ALENDE, es columnista de MUNDIARIO. Escritor y periodista, nació en Cuba y vive en Miami (Florida, EE UU). También es columnista del diario El Nuevo Herald, la revista Suburbano y Voces del Huffington Post. Ha publicado tres novelas: El paraíso tenía un precio, El Ocaso y De un solo tajo. @mundiario

Fiel a su estilo en el programa de televisión The Apprentice (El Aprendiz), el presidente Donald Trump despidió este martes 10 de septiembre a su asesor de seguridad nacional, el ultraconservador John R. Bolton, mediante un mensaje en Twitter, como ya es su costumbre.

Trump dijo en la red social que informó a “John Bolton la noche anterior que sus servicios ya no eran necesarios en la Casa Blanca” y que Bolton había renunciado.

Con Bolton son tres los asesores de seguridad nacional que Trump despide. Los otros dos fueron Michael Flynn y  H. R. McMaster. Flynn fue declarado culpable de haber mentido al FBI en la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales.

Como en The Apprentice, Trump no la piensa dos veces para echar a alguien de su entorno. En realidad, bajo su mandato la Casa Blanca ya parece un set del programa. Algo tiene que andar muy mal en 1600 Pennsylvania Avenue para que tantos funcionarios hayan renunciado o hayan sido despedidos en los dos años y medio que Trump lleva en la presidencia.

En el caso de Bolton, las diferencias con el presidente eran insostenibles. Bolton se opuso a la reunión de Trump con el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, durante la cual el mandatario norteamericano cruzó la frontera y se internó unos pasos en el país comunista. Bolton tampoco estaba de acuerdo con que Trump se reuniera con el líder de Irán, el ayatola Alí Jamenei, ni aprobó el encuentro que Trump iba a sostener en Washington con jefes del Talibán, que finalmente se suspendió.

Bolton ha ganado notoriedad como un halcón en las relaciones internacionales, partidario de una política exterior agresiva y del retorno a la diplomacia de las cañoneras. Es un fanático del Destino Manifiesto, siempre dispuesto a intervenir en otros países y derrocar gobiernos cuando le parece conveniente para los intereses que representa o para el adelanto de su ideología retrógrada.

Sin embargo, a pesar de su agresividad política y de su imagen feroz, Bolton no es un hombre de acción y en su vida ha estado en combate. Le hurtó el cuerpo a la guerra de Vietnam (al igual que su ex jefe, el presidente Trump), lo cual no le ha impedido mantener hasta hoy su aprobación a ese conflicto. Bolton escribió en el libro de una reunión de graduados de la Universidad de Yale (a la que asistió) que no tenía “el menor deseo de morir en un arrozal del Sudeste Asiático. Consideraba que la guerra de Vietnam ya estaba perdida”.

Bolton pertenece a la tropa de guerreros de sofá siempre dispuestos a enviar a los marines a luchar y morir invadiendo otros países, pero renuentes a poner en peligro ni una cutícula de su pellejo en una guerra. Si algo tengo que aplaudirle al presidente Trump, es haber despedido a este halcón cuyas políticas imprudentes podrían arrastrar a los Estados Unidos a un barranco. @mundiario