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MUNDIARIO

Derecha + enfermedad = Ley de Murphy

Es urgente que el Estado escuche atentamente a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que reclama un plan de protección integral para las familias con cáncer. 

Derecha + enfermedad = Ley de Murphy
Mujeres de la Asociación Española Contra el Cáncer. / RR SS
Mujeres de la Asociación Española Contra el Cáncer. / RR SS

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Marina Ortega Otero

Marina Ortega Otero

La autora, MARINA ORTEGA OTERO, ex diputada del PSOE en el Congreso –entregó su acta para ser candidata a las elecciones al Parlamento de Galicia–, es colaboradora de MUNDIARIO desde febrero de 2018. Psicóloga y perito, fue directora del programa Recurra en la provincia de Ourense. Secretaria de Políticas Sociales del PSdeG - PSOE, es miembro de la junta de gobierno del Colegio de Psicólogos de Galicia. @mundiario

Como bien indica el título, ésta fórmula es irrefutable cuando se trata de analizar las políticas de la derecha con los colectivos vulnerables. En este caso, recuerdo que hace unos días saltó la noticia de una mujer que, enferma de cáncer y con una hija menor a cargo, debía de estar preocupada de cómo llegar a fin de mes y poder comprar sus tratamientos farmacológicos, además de criar a su hija y pagar los gastos corrientes. Esta persona en concreto subsiste con poco más de 400 euros al mes –fue despedida de empleo estando de baja–, y teniendo en cuenta los costes de tratamiento farmacológico que el cáncer conlleva, sumado a los gastos corrientes de vivienda y de la vida diaria, más la manutención que conlleva el criar una hija, da como resultado la Ley de Murphy: si algo va mal siempre puede ir peor. En este caso aclaraba que superaba el mes gracias a la ayuda de un familiar, pero… ¿qué pasaría si ese familiar no existiese?

Por desgracia existen muchos casos similares en los cuales no existen apoyos de familia extensa o amigos, y en los cuales incluso optan por dejar de comprar la medicación prescrita por el facultativo.

Es inevitable recordar a nuestra generación mejor formada, aquella apodada como "fuga de cerebros", que tuvo que dejar el país en busca de oportunidades de investigación y trabajo

Podríamos extrapolar este ejemplo a otro tipo de casuísticas y enfermedades. En concreto en cuanto al cáncer, según la Sociedad Española de Oncología Médica, en 2017 los nuevos casos estimados de cáncer en España han sido 228.482 y para 2035 se estima que habrá 315.413 nuevos casos de cáncer. Las cifras son escalofriantes y es inevitable recordar a nuestra generación mejor formada, aquella apodada como "fuga de cerebros", que tuvo que dejar el país en busca de oportunidades de investigación y trabajo. Está claro que las cifras piden a gritos una inversión potente por parte del Estado en investigación.

Existen estudios que relacionan positivamente el bienestar psicológico con el pronóstico de la enfermedad. Y tiene lógica pensar que si te encuentras anímicamente bien podrás llevar a cabo una mejor recuperación en una enfermedad tan dura como es el cáncer. Sin embargo, la realidad nos muestra la cara contraria, el mundo al revés: cuando debes de recabar todas las fuerzas del mundo para superar la prueba más dura de tu vida resulta que tienes que gastar la energía en el estrés que supone la precariedad y la falta de recursos económicos.

¿Alguien ha pensado cómo podría repercutir esa precariedad en el pronóstico de la enfermedad? ¿Qué pasaría si se hace un estudio riguroso con amplias muestras de población? ¿Qué resultados obtendríamos? Da vértigo este tipo de situaciones derivadas de la falta de empatía de un gobierno con sus ciudadanos/as. Es urgente que el Estado escuche atentamente a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que reclama un plan de protección integral para las familias con cáncer. 

El Estado de Bienestar está siendo masacrado y debemos reaccionar y pedir por nuestros derechos, ni más ni menos, nada más que eso, nuestros derechos. @mundiario