¿Está dando un paso atrás el Parlamento de Cataluña?
El pasado fin de semana, la asamblea del partido independentista CUP acordó seguir las negociaciones con Junts Pel Sí e instó a tomar la decisión definitiva en otro encuentro.
Tras algunas trifulcas en el propio Parlamento de Cataluña, frente a ese dulce imposible de nunca hallar un punto de encuentro con la CUP, para que Artur Mas por fin consiga que el Parlament pueda contar, de una vez por todas, con la investidura del hoy presidente en funciones. Y tras vueltas y revueltas y mil tentativas más, todo los esfuerzos carecen de validez, porque bien puede decirse que se mueven en en tierra de nadie, el ya injustificable vacío de poder, llamando a la puerta de la desesperación, justo cuando unos pocos políticos catalanes pierden fuelle frente a aquel impulso de días pasados, días cuasi épico, cargados con la ilusión del pensamiento independentista en el cuerpo. Y de pronto, lo que parecía casi tocado por la mano protectora de la segregación, en vez de ímpetus, parecen haber dado ahora un tímido paso atrás. Pues han llegado a decir que “es más un deseo” “que una aspiración vinculante”. Vaya, ahora salen con esa, cuando todo estaba ya tan avanzado.
Visto lo cual, a uno le llega el momento, de una parte, en que se recuerdan aquellos días, vivamente, cuando la comunidad más importante de España estuvo metida en semejantes enredos, frente a momentos delicados como por los que estamos atravesando ahora, cuando cualquier ciudadano que se precie, está más por unir que por separar. Bueno, pues justo en ese instante, tal vez la esquizofrenia de un grupo de independentistas, quizá con la cabeza ‘tomada’ por los problemas de corrupción, por los repetidos escándalos, etcétera… La ciudad más conocida y valorada, incluso por delante de Madrid en muchos momentos, es Barcelona, y, en su conjunto, la comunidad española cuya industria y comercio ha conseguido el nada despreciable calificativo “de motor económico de España”. Y que precisamente cuando, como decíamos más arriba, los pueblos están más decididos por la unión (fuerza compartida) que por la separación (diáspora). Solo “¿porque pretenden imponer?”. Pues no es ninguna tontería que haya marchado ya de Cataluña un número importa de empresas. Y el presidente de los empresarios calanes ha sido contundente con el desastre sin freno que sería si este sinsentido llegara a su punto álgido.
El pasado fin de semana, la asamblea del partido independentista CUP acordó seguir las negociaciones con Junts Pel Sí e instó a tomar la decisión definitiva en otro encuentro. Esperaremos hasta ver qué pasará cuando la CUP se reúna con mil quinientos de sus seguidores para tomar una determinación definitiva. Sabemos que este partido, por lo que se ha visto, no es de los de dar pasos atrás, pero también es cierto que siempre se ha negado a apoyar la investidura del señor Mas. Lo que quiere decir que tampoco creo que la CUP esté dispuesta a dar ni un solo paso hacia delante.