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Cuando el Caso Nóos nos trae el recuerdo del Caso Reace

En el conocido popularmente como el “Aceite de Redondela” estaba implicado nada menos que Nicolás Franco Bahamonde, hermano del Caudillo. Presidía el tribunal el padre de Mariano Rajoy, Mariano Rajoy Sobredo, quien cortó por lo sano todas las preguntas del abogado de un modesto empleado.

Cuando el Caso Nóos nos trae el recuerdo del Caso Reace
Mariano Rajoy padre, Gil Robles y Nicolás Franco.
Mariano Rajoy padre, Gil Robles y Nicolás Franco.

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Fernando Ramos

Fernando Ramos

El autor, FERNANDO RAMOS, es columnista de MUNDIARIO. Es doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Es profesor titular de la Universidad de Vigo y periodista. Autor de 25 libros sobre temas de Derecho de la Comunicación, Protocolo y Comunicación institucional, es profesor invitado en diversas universidades de Europa y América. Está en posesión de diversos premios como periodista. El Ministerio de Defensa le otorgó la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco como historiador militar. @mundiario

Los que tenemos memoria para recordarlo no podemos evitar establecer cierto paralelismo en el modo en que se evita que las alusiones directas a Juan Carlos I y su implicación o cobertura de los negocios de su yerno Iñaki Urdangarín pasen más allá de ciertos límites nítidamente marcados en la vista oral de Caso Nóos.

Según la crónica del proceso en su parte oral, Urdangarin se sigue justificando en la supervisión de sus actividades por la Casa del Rey. “... con quien más reportaba era con la persona asignada por la Casa Real, el señor García Revenga [secretario de las infantas]. Los temas jurídicos los consultaba con José Manuel Romero [abogado privado del rey Juan Carlos]; manteníamos reuniones periódicas sobre cómo iban las cosas y no hubo ningún reproche, hacíamos caso de sus recomendaciones y actuábamos en consecuencia. Los temas fiscales los llevaba el señor Federico Rubio”, afirma y a esos resguardos ha añadidos dos más: al director de Seguridad y los del director de Comunicación.

La crónica judicial señala que el l interrogatorio de Manos Limpias refleja generó el momento más tenso, cuando la abogada López Negrete mostró un documento dirigido, entre otros, a Jcsumer, acrónimo que corresponde a “Juan Carlos Su Majestad el Rey”. Cuando Urdangarin ina a explicarse, empezando por “Le comunicaba cuál era mi proyecto…”, la presidenta del tribunal, Samantha Romero le ha interrumpido al advertir que posiblemente se tratase de un documento no admitido como prueba en la fase de cuestiones previas del pasado 11 de enero. Después de meditarlo, la presidenta del tribunal no ha admitido su validez y ha llamado la atención a la acusadora para que no incurra en mala fe procesal.

El recuerdo del Caso REACE

En aquel otro escándalo, conocido popularmente como el “Aceite de Redondela” estaba implicado nada menos que Nicolás Franco Bahamonde, hermano del Caudillo. Presidía el tribunal el padre de Mariano Rajoy, Mariano Rajoy Sobredo, quien cortó por lo sano todas las preguntas del abogado de un modesto empleado de la CAT (Comisaría de Abastecimientos y Transportes) que era nada menos que don José María Gil Robles, al cual entrevisté para la COPE y cuyo original se custodia en el Arquivo Sonoro de Galicia en Santiago. Yo mismo fui juzgado años después en la sala que presidía Rajoy padre (y absuelto) por un reportaje sobre los crímenes de la represión franquista en Tui.

Pese a que por aquellos días el hermano de Franco aparecía en revista del corazón con espléndido aspecto, nunca se presentó a juicio, alegando hallarse enfermo.

De la Refinería de él Noroeste de Aceites y Grasas en Guixar (Vigo), desaparecieron en marzo de 1972 4.036.052 kilos de aceite de oliva, propiedad de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes (CAT), valorados en 167.615, 172 pesetas de la época Estos depósitos se usaban en alquiler para regular el mercado del aceite, según producción y demanda, pero los administradores traficaban con el aceite como propio, de modo que lo vendían y reponían cíclicamente. En una de las ocasiones, el sistema falló y en los depósitos no estaba la cantidad depositada. En el enjuague, a cambio de una comisión, colaboraban empleados de la CAT, especialmente sobre uno, sobre quien se pretendió desviar toda la responsabilidad.

REACE fue fundada en 1956 por Rodrigo Alfonso Fariña (inicialmente en Redonde, por eso la prensa se refería al caso como “El aceite de Redondela”, aunque los depósitos estuvieran en Vigo. En 1968 el presidente era Isidro Suárez, aunque Rodrigo Alonso seguía en el consejo de administración. Otros miembros de dicho órgano eran Nicolás Franco Baamonde (hermano de Francisco Franco), Jorge Alonso de la Rosa, y Alfredo Román Pérez.

Alrededor del caso se produjeron diversas muertes en extrañas circunstancias por parte de personas implicadas en el mismo. El 30 de septiembre de 1972, José María Romero apareció muerto en su domicilio de Sevilla, en el que se habían instalado días antes, junto con su mujer y una de sus hijas. El juez del caso recibió días después una carta, presuntamente escrita por el finado en el que declaraba que su muerte y la de su familia había sido un suicido acordado. Siempre se sospechó que fueron asesinados.

REACE, aprovechando la falta de control de la CAT, durante años, negociaba y comerciaba con el aceite a espaldas de la administración. El 25 de marzo de 1972 la CAT quiso disponer del aceite almacenado, según las hojas de control.  Al este no encontrarse nos sus tanques, José María Romero González denunció en los juzgados de Vigo el fraude, conocida posteriormente con el sumario 43/1972. Días después, uno de los socios mayoritarios de la empresa, Isidro Suárez, fue detenido en un tren rumbo a Bilbao mientras arrojaba por las ventanillas fajos de billetes de mil pesetas. Poco después aparecía muerto en las duchas de la vieja prisión de Vigo, en plena calle del Príncipe “intoxicado” –se dijo-por el calentador. Nadie creyó nunca esta versión. Otro de los detenidos, el vigués Rodrigo Alonso, oficialmente en prisión, se alojaba en realidad en un conocido hotel de Madrid, por cuestiones de salud.

En la época fue uno de los escándalos más sonados del país, recordado incluso en una película.