La crisis del naval en España enfrenta a dos exministros de Felipe González

El comisario europeo Joaquín Almunia.
El comisario europeo Joaquín Almunia.

El ahora comisario europeo Joaquín Almunia podría ser persona “non grata” en Vigo, un municipio con alcalde del PSOE, amenazado mortalmente en su economía por la crisis del naval.

La crisis del naval en España enfrenta a dos exministros de Felipe González

El acalde de Vigo tiene previsto  declarar al Sr. Almunia “persona non grata”  en su ciudad. Aunque pueda sonar a oportunismo, ciertamente no es  una medida desacertada. Que por cierto seria digna de ser tomada en consideración en otros municipios cuyos destinos, íntimamente ligados  con la industria naval, se ven avocados a una situación dramática si se cumplen las previsiones que se hacen.

Joaquín Almunia, un bilbaíno vinculado al área de economía de la UGT desde 1976, con una sólida formación en derecho y economía, ampliada en París y EE UU, ejerció un tiempo la docencia universitaria. En 1979 entró en el Congreso en el que permaneció hasta 2004. Con el Sr. González fue Ministro de Trabajo y Seguridad Social y posteriormente de Administraciones Públicas. Su descalabró se inició cuando concurrió a primarias bajo el manto felipista y fue severamente derrotado por el Sr. Borrel. Finalmente lo que no obtuvo en las urnas lo consiguió por la renuncia del otro candidato tras un affaire que muy oportuno recayó sobre el Sr. Borrell, al que el aparato partidario ponía trampas un día si y otro también en su camino para sacárselo del medio. Candidato en las elecciones generales 2000-2004 fue vapuleado  por el Sr. Aznar dejando por el camino un notorio número de escaños teniendo su epopeya como desenlace una gestora presidida por D. Manuel Chaves. Como reconocimiento a sus notorios éxitos el PSOE lo gratifica enviándole a Europa como Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios. Desde 2010 es vicepresidente de la C.E. y comisario de Competencia.

D. Joaquín, preso del “síndrome de Estocolmo” olvidó de inmediato su pasado socialista, y abrazó con el fervor de una vocación tardía el neoliberalismo más radical. Cuentan que tras la guerra civil un falangista de oportunidad al volver al pueblo congregó a los vecinos y les puso el Cara al Sol como ejercicio patriótico. Para su infortunio el disco estaba algo rayado y en aquella estrofa que dice “que tu bordaste en rojo ayer”…se colgó y con gran sofoco del oficioso camisa azul, machaconamente sonaba “rojo ayer, rojo ayer, rojo ayer”…D. Joaquín, de cara a sus nuevos horizontes, debe tomar nota no le suceda algo tan embarazoso que le recuerde sus mas de tres décadas de coche oficial al amparo del puño y la rosa socialistas.

Su iniciativa, exclusivamente dirigida a intereses españoles, -que si se atempero de forma exigua, no fue por voluntad del Comisario-,  plantea augurios muy pesimistas para el  sector naval y siderúrgico y cerca de 90.000 trabajadores que pueden verse afectados. Y desde luego es una actuación que puede ser la puntilla definitiva a un sector enraizado en las rías viguesa y ferrolana entre otras, con una alta especialización y calidad técnica. 

 Sin entrar en el fondo de la cuestión muestra una ofensiva disparidad de comportamiento en relación a lo exigido en circunstancias similares a países próximos que son competidores directos. También deja de manifiesto la menguada  capacidad de interlocución y la ausencia de peso político de un gobierno que se postulaba como restaurador de nuestro prestigio internacional.

Sin reducir un ápice la responsabilidad del comportamiento del Sr. Almunia cabe recordar que quien preside la Comisión y  la inmensa de mayoría de los miembros de la misma pertenecen a la familia ideológica del partido que con una mayoría absoluta gobierna no solo España, sino comunidades directamente afectadas como la gallega.  Y también que el Sr. Presidente del Gobierno de España, muy celoso de su competencia exclusiva en materia exterior, tras varios meses de agonía con este tema, no encontró momento oportuno para hablar con el Sr. Durao Barroso – por teléfono-, hasta el día 12  o trece de julio…En parte es entendible ante sus dificultades para casar su agenda con la del Sr. Bárcenas, que tan distraído le trae. O quizás estaba ocupado compareciendo en el Parlamento para informar a los padres de la patria de la situación de la madre patria. En este proceso fue curioso el silencio de esos señores empecinados en viajar en preferente a las instalaciones comunitarias, defensores de sus canonjías con uñas y dientes y que salvo alguna huérfana excepción, apenas abrieron la boca sobre el particular, pasando de puntillas al enjuiciar la actuación del Sr. Comisario. Pareciera que en el caso de los eurodiputados gallegos, al igual que cierto ex-general enredador, ni están ni se les espera, privándonos de  escuchar sus doctas opiniones sobre el particular. 

En el futuro parece que se pierde D. Joaquín la posibilidad de pasear por la playa Samil contemplando el mar y la ría que ayudo a despoblar de potencia industrial. Quizás el Parlamento Gallego pudiera reclamar al ejecutivo gallego, -que el Sr. Núñez Feijoo intenta con notoria aplicación reducir a delegación territorial-, galardonase al Sr. Comisario con la iniciativa viguesa extendida a todo el territorio de Breogán.

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