El conflicto en Cataluña y la fiscalidad, asuntos centrales en el debate a cinco

Casado, Sánchez, Abascal, Iglesias y Rivera. / TV
Casado, Sánchez, Abascal, Iglesias y Rivera. / TV
El debate dividido en 5 bloques –cohesión de España, política económica, política social e igualdad, calidad democrática y política internacional– y protagonizado por Sánchez (PSOE), Casado (PP), Iglesias (UP), Rivera (Cs) y Abascal (Vox) fue programático.
El conflicto en Cataluña y la fiscalidad, asuntos centrales en el debate a cinco

El debate electoral del 10-N, dividido en 5 bloques –cohesión de España, política económica, política social e igualdad, calidad democrática y política internacional– y protagonizado por Pedro Sánchez (PSOE),  Pablo Casado (PP),  Pablo Iglesias (UP),  Albert Rivera (Cs) y Santiago Abascal (Vox), fue esta vez más programático que conflictivo, centrándose en Cataluña.

Sánchez dijo que en Cataluña hay una crisis de convivencia y no de independencia al mismo tiempo que apostaba por una concordia desde la educación y la prohibición de los referéndums ilegales.

Casado reprochó a Sánchez no haber aplicado la ley de seguridad nacional en Cataluña al mismo tiempo que afirmó  que no lo ha hecho porque los necesitará para gobernar como hasta ahora. Terminó diciendo que no puede presidir España una persona que no cree en la nación española.

Rivera habló de desorden público en Barcelona; incluso llevó al plató un trozo de los adoquines lanzados por los violentos y pidió aplicar de nuevo el 155. Afeó las concesiones de competencias a las comunidades autónomas entre PP y PSOE en sus distintos gobiernos al mismo tiempo que Casado respondió que ganaron las elecciones en Cataluña y salieron de allí corriendo.

Pablo Iglesias desvió el tema de Cataluña hablando del problema territorial rural en cuanto a infraestructuras y financiación. Habló también de dialogar con los que  han dado el golpe de Estado en Cataluña. Iglesias expresó la idea de plurinacionalidad, dijo que España es un país plurinacional y le propuso a Sánchez que no se amedrente ante  la derecha y que hable de plurinacionalidad como lo hizo en el 2016.

Abascal recordó la eliminación  de la penalización del referéndum del Código Penal por el Gobierno de Zapatero. Dijo que en Cataluña hay un golpe de estado permanente que comenzó con Jordi Pujol destruyendo la libertad y poniendo a los pies de los caballos a los Mossos d'Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil.  El 155 fue descafeinado, dijo Abascal, ya que solo sirvió para conducir a unas elecciones en Cataluña que no han revertido la situación. Las medidas de Vox en el conflicto catalán fueron impulsar la suspensión de la autonomía de Cataluña con la intervención de TV3; la intervención en educación; ilegalizar a los partidos golpistas y querellarse contra Torra por rebelión.

En cuanto a la economía, el bloque de izquierdas confirmó la subida de impuestos, aumentar el salario mínimo, intervención del alquiler y crear una empresa pública de energía. Mientras, el bloque de derechas coincidió en la bajada de impuestos como el de la renta, sociedades y eliminar el de sucesiones para favorecer así la creación de empleo que genera riqueza. 

Es la primera vez que interviene en el debate el partido de Abascal por ser también la primera vez que tiene representación en el Parlamento y lejos de la crispación y del mensaje de odio que muchos esperaban, Santiago Abascal se limitó a dejar clara –igual que el resto de los intervinientes– su propuesta para  España.

El próximo domingo 10 de noviembre sabremos el resultado de las verdaderas encuestas: hablarán las urnas. @mundiario

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