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¿Comparte Sánchez las ideas de Beatriz Gimeno sobre sexualidad?

La nueva directora del Instituto de la Mujer, nombrada por Irene Montero, propone una revolución de los parámetros de la sexualidad masculina y femenina y es contraria a la lactancia materna 
¿Comparte Sánchez las ideas de Beatriz Gimeno sobre sexualidad?
Irene Montero y Beatriz-Gimeno.
Irene Montero y Beatriz-Gimeno.

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Fernando Ramos

Fernando Ramos

El autor, FERNANDO RAMOS, es columnista de MUNDIARIO. Periodista. Doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Técnico de Radiodifusión y Televisión. Profesor jubilado de Derecho y Deontología de la Comunicación en la Universidad de Vigo. Profesor en la Escuela de Práctica Jurídica del Colegio de Abogados de Pontevedra y de los Encuentros Inter Academias en la Escuela Naval Militar. Autor de 28 libros de Derecho, Comunicación Institucional y Protocolo. Ha dirigido 20 tesis doctorales. Profesor invitado en varias universidades de Europa y América. Ejerció el periodismo 30 años en radio y los principales medios de Galicia. Fue corresponsal de la Agencia “Europa Press”, “Sábado Gráfico” y el diario “Ya”. Obtuvo el Premio del Colegio de Arquitectos de Galicia en defensa del patrimonio histórico y el Trofeo “Actualidad” por sus investigaciones sobre el contrabando y el narcotráfico. Fue presidente de la Asociación de la Prensa de Vigo y obtuvo dos veces el Premio Luis Taboada a la mejor labor informativa sobre Vigo. Está en posesión de la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. @mundiario

Es inevitable que el espíritu de chanza nacional no haya tardado en reclamar que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, como cabezas del Gobierno de Progreso deben ser los primeros en aplicar de modo explícito que Podemos aporta al cambio de los usos sociales, como ha expresado doña Beatriz Gimeno, a quien la ministra Montero ha elegido para la dirección del Instituto de la Mujer. Esta dama quiere abolir las cárceles y aboga por la penetración anal de los hombres para lograr la igualdad y poner fin al heteropatriarcado. Es tiempo de modernizarse y elevar al rango de norma consuetudinaria aquello que los romanos, tan antiguos ellos, llamaban actos “contra naturam”, locución latina “Contra la naturaleza”. “Actos contra naturam se dice de los cometidos contra la índole o inclinación propia (natural) de la especie. Se aplica por lo general a las inversiones sexuales y a otras aberraciones análogas. También, en crímenes particularmente odiosos: como la muerte dada por la madre al recién nacido, el incesto, etc”.

Beatriz Gimeno, que fue presidenta de la Federación de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (Felgtb), propone, para establecer la plena igualdad extender no sólo la ayer llamada sodomía como uso entre los varones, sino que las mujeres se doten de aparatos y herramientas ortopédicas para los ejercicios propuestos. Es de esperar que muy pronto tales útiles enseñanzas se incorporen, como debe hacer un gobierno de progreso, al currículo escolar.

La señora indicada es rotunda contra la lactancia materna (que organismos como la Organización Mundial de la Salud recomiendan por lo que supone para los bebés y el vínculo que establece con las mamás). Es obviamente enemiga de mantener a los violadores en prisión permanente revisable. Su odio a lo masculino la ha llevado a decir que los hombres todos son “opresores, violentos y promiscuo” o por afirmar que la igualdad pasa por “la penetración anal por parte de mujeres”.

Lo de la lactancia materna es especialmente grave. Hace años, la OMS y otros organismos internacionales salieron al paso de la campaña de las grandes multinacionales de alimentación que proponían, especialmente en países del Tercer Mundo, para introducir sus productos, mediante campañas y muestras, que la forma natural de amamantamiento, común en los países desarrollados, se sustituyera por sus sucedáneos. Esto era especialmente grave por sus efectos en países de pocos recursos hídricos o con aguas contaminadas, por lo que se contribuía a la mortandad infantil. La Organización Mundial de la Salud tuvo que hacer campaña en sentido contrario, indicando las ventajas de la leche materna en todos los sentidos para los bebés. Otro problema era la necesaria ayuda al desarrollo que era necesaria al tiempo para los países con problemas en ese sentido.

Pero, aparte de lo de la lactancia, las campañas de la señora Gimeno en todos los foros a los que accede insiste en atacar la sexualidad masculina, como argumentos como éste: "El ano es una de las principales zonas erógenas para hombres y mujeres. Especialmente para hombres. Para que se produzca un verdadero cambio cultural tienen que cambiar también las prácticas sexuales hegemónicas y hetero normativas y que sin ese cambio, que afecta a lo simbólico y a la construcción de las subjetividades, no se producirá un verdadero cambio social que iguale a hombres y mujeres”.

Otra parte de su discurso recuerda aquello de “Hijos sí, maridos no”, que se escucharon durante la II República y cosas semejantes, aunque de signo contrario, pues sin decirnos cómo se reproduciría la especie humana, ha llegado a decir que, a lo largo de la historia, de haber podido, las mujeres hubieran preferido no relacionarse con los hombres.

El pasado mes de diciembre la hasta ahora diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid también generó una gran polémica con un “tuit” publicado tras conocer la sentencia a prisión permanente revisable de “El Chicle”, asesino confeso de Diana Quer. Gimeno se mostró en un “tuit” contraria a esta sentencia y proclamó: “No queremos más presos ni más cárceles”, si bien no explicó que haría ella con los violadores.

Del mismo modo, recomienda que todas las mujeres se hagan lesbianas para ser más felices. @mundiario