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MUNDIARIO

La manada y el negacionismo machista

El colectivo educado en la supremacía sexual simula ser el reprimido. El machismo no es sociológico, es antropológico, incluso etológico. Observa una familia de gorilas y verás a tu madre, padre, hermanas y primos. La mala leche del primate y la necesidad de dominación es poderosa.

La manada y el negacionismo machista
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Carlos Raya

Carlos Raya

El autor, CARLOS RAYA, es colaborador de MUNDIARIO. Es licenciado en Sociología por la UNED. Es especialista universitario en Seguridad y Yihadismo por el Instituto General Gutiérrez Mellado, diplomado de Estudios Avanzados de la Sociedad de la Información por la Universidad de A Coruña (USC), especialista universitario en Propiedad Intelectual por la UNED y doctorando en Sociología de la Propiedad Intelectual por la USC. @mundiario

Hace años leí una emotiva carta de amor que un buen amigo envió a su mujer, militar profesional destinada en misión de paz. Tenía un toque emotivo, profundo, con cierta calidad literaria no falta de trascendencia espiritual. Cuándo llevaba más de la mitad le pregunté para qué coño quería que leyese la carta. Me contestó muy afectado que la contestación de su mujer había sido un contundente: “Vete a la mierda. Con las cabras, aquí en el culo del mundo, estoy mejor que contigo. Capullo”. Algo le habrás hecho, le dije. El me aseguró que el problema estaba en la carta. La seguí leyendo hasta el final. Tras toda la verborrea amantísima, cerraba con lo siguiente: “Echo de menos las cenas a la luz de las velas, con esas cosas ricas que siempre me preparas. Todo en casa es un caos. Huele raro. Hasta la plantas de la terraza se han muerto. No hay vida sin ti. Te amo.” ¿Tú no ves nada raro en la carta? Le pregunté. Meneó la cabeza expectante. Eres un puto machista, le espeté, y es normal que te mande a freir espárragos. Se transfiguró, me puso verde y luego siguió un lago discurso de descargo. ¡En España no existe el manchismo, solo rojos cagones como tú! Finalizó triunfal.

Vivimos tiempos de negacionismo. Se niega el cambio climático, la ganancia de las empresas, el poder del Opus Dei, la pobreza de millones de personas, las guerras para robar recursos naturales y hasta los nazis se atreven de nuevo a negar el Holocausto Judío. Negar el machismo y denunciar la persecución del hombre es la solución fascista para despertar en cientos de miles de acomplejados la vena bruta que disimulan por la presión social. Es el  mundo al revés. El doctor Goebbels decía que el victimismo es una poderosa arma de manipulación. Yo digo que une a lo peor de la sociedad. Los fuertes fingen ser débiles. El colectivo educado en la supremacía sexual simula ser el reprimido. Importar les importa muy poco las mujeres, pero también los hombres. Se trata de alcanzar el poder y activar la dominación total. La vía es indiferente. El fascio solo explota en nosotros lo que ya está en nosotros. Los complejos del hombre ante la mujer son rentables.

El machismo no es sociológico, es antropológico, incluso etológico. Observa una familia de gorilas y verás a tu madre, padre, hermanas y primos. La mala leche del primate y la necesidad de dominación es poderosa. Dos hostias bien dadas someten a cualquiera. Pero la educación lo cambia todo, y, mientras llegamos, la Ley obliga de inmediato. Aquí se encuentra el meollo del problema. Todo tiene una razón que la psicología social explica: las cosas cambian, su poder decae y sienten miedo. Puede que tengas fuerza física para obligar, pero la fuerza colectiva te obligará a respetar. La cobertura del sistema se acabó. Complejos de inferioridad, prejuicios, incapacidad de adaptación y manadas de cerveceros en catarsis chimpancé hacen el resto: el machito no encuentra su lugar y siente terror.

Y el fascio lo sabe y lo explota. El miedo era otra de las vías preferidas de manipulación de Goebbels. La mentira sistemática, también. Vamos a ver el elenco de falsedades que el fascismo usa estos días para radicalizar la sociedad y, de paso, ser el centro de atención: 

1º) Nos dicen que el 54% de las denuncias son falsas. Que no le hacen falta pruebas a la mujer para arruinarte la vida. Mentira:  El Consejo General del Poder Judicial dice que el 54% de las denuncias quedan sobreseídas por falta de pruebas, no que sean falsas. El 97% de las agresiones machistas se ejecutan en el ámbito familiar. Como es normal, no hay testigos. Sin parte de lesiones evidentes no hay nada que hacer e incluso con esto tampoco. ¿Cómo se demuestra la violencia verbal en tu casa? 

2º) Aseguran que la Ley de Violencia de Género deja indefenso al hombre. Que  la mujer explota este poder para acosar al hombre. Mentira: El anterior 54% de denuncias sobreseídas por falta de pruebas demuestran que el hombre cuenta con la seguridad jurídica del Sistema Judicial Español. Hay que demostrar la acusación. 

3º) Que los miles de estudios científicos que avalan la existencia del machismo son pagados por grupos de poder en la sombra. Mentira: existen miles de estudios que son contrastables bajo el método científico. Si son patrañas, por favor, fánsenlos ya mismo. ¿No pueden? Bienvenidos al mundo de la verdad objetiva y científica: hechos, datos e interpretaciones razonadas bajo lógica estricta. Es la cera que arde. ¿Por qué el fascio siempre dice que no hay verdad, que todo depende del cristal con que se mire, que depende del interés? Ya lo saben: su mentira solo es creíble si antes destruyen la verdad hasta los cimientos. 

4º) Que hay casos de violencia de la mujer sobre el hombre y eso niega el machismo criminal. Mentira: Y de las ratas sobre los gatos, pero eso no demuestra que sean depredadoras de gatos, sino justo lo contrario. La excepción no afecta a la estadística en Sociología. 

5º) Que la violencia es siempre del fuerte sobre el débil y no existe una violencia concreta sobre la mujer. Mentira: el número de casos de violencia del hombre sobre la mujer son infinitamente superiores a las contrarias, por consiguiente el sexo importa. La realidad machista objetivada en 2018 dice: son 166.961 las denuncias interpuestas; se solicitaron 45.045 órdenes de protección, dictándose hasta 65.725 medidas judiciales penales de protección, de las cuales 25.275 son órdenes de alejamiento; las sentencias dictadas fueron 50.370, de las que 34.994 fueron condenatorias y 15.376, absoluciones; En las Audiencias Provinciales el 82% de las sentencias fueron condenatorias. Y lo que es peor, se enjuiciaron a 249 menores por violencia contra la mejor, fueron asesinadas 47 mujeres y quedaron huérfanos 47 niños. 

6º) Que más de mil asesinadas desde el 2003 solo es una cifra slogan sin importancia objetiva. Mentira: como es una cuestión subjetiva es necesario compararlo desde su mismo criterio: es paradójico que aquellos que consideran insoportable los 855 asesinatos de la banda criminal ETA desde el año 1975, consideren irrelevante 1.000 víctimas del machismo en tan solo 16 años. 

7º) El machismo es cosa del pasado y no afecta a los jóvenes. Mentira: tan solo en 2018 aumentaron los enjuiciados por violencia de género entre menores en un 48%. El 27% de los jóvenes considera “normal” la violencia sobre la mujer, según el Instituto Reina Sofía.

Con estas siete grandes mentiras y tópicos, que se caen por su propio peso, alimenta el fascismo lo peor de nosotros. Aunque parezca increíble, muchos hombres compran el discurso y aplauden que el fascismo imponga su criterio en Andalucía, donde ahora no existe oficialmente la violencia machista sino la “intrafamiliar”. La realidad supera cualquier previsión y las previsiones serán superadas en el futuro. La mujer no está segura, porque el machismo está más vivo que nunca. Es una herramienta para radicalizar a esos individuos inseguros, acomplejados, incluso resentidos. Una vez puesta la semilla del odio en el alma de una persona el fanatismo solo es cuestión de tiempo. Estos suelen ser los que defienden a los violadores de la manada. Que ella quiso. Que se lo pasó en grande. Me alegro de que les metieran 15 años y que se considerase violación múltiple. El fascio está de luto. Las españolas, de día grande. Pero ojo, no solo son hombres quienes compran esta basura criminal negacionista, sino mujeres. Para eso aún no tengo explicación. @mundiario