El CIS repunta al PSOE y amplía la brecha con el PP pese a las debacles en Aragón y Extremadura

Pilar Alegría, candidata del PSOE en Aragón y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. / @aragonpsoe
El último barómetro del CIS sitúa a los socialistas casi 10 puntos por delante de los populares en intención de voto, tras los malos resultados en este ciclo electoral y en pleno impacto político y social de la tragedia ferroviaria de Adamuz.

El barómetro de febrero del Centro de Investigaciones Sociológicas consolida al PSOE como primera fuerza política con un 32,6 % de los votos, frente al 22,9 % del Partido Popular. La diferencia, cercana a los 10 puntos, no solo se mantiene, sino que se amplía respecto al mes anterior.

Este resultado adquiere mayor relevancia por el momento en el que se produce. El trabajo de campo se realizó en plena campaña de las elecciones autonómicas aragonesas, donde los socialistas repitieron su peor resultado histórico, y tras el desgaste que supuso para el Ejecutivo la gestión de varias crisis recientes, entre ellas el accidente ferroviario de Adamuz, con 47 de víctimas mortales.

Pese a ello, la encuesta del instituto que dirige el socialista José Félix Tezanos refleja que estos episodios no se han traducido, al menos por ahora, en un castigo directo al PSOE a nivel estatal.

Mientras el PP se estanca y pierde una décima, Vox consolida su tendencia al alza y se sitúa en el 18,9 % de los votos, a solo cuatro puntos de los populares. Este avance confirma que parte del malestar social y político está siendo canalizado por la derecha radical más que por el principal partido de la oposición.

En el espacio a la izquierda del PSOE, Movimiento Sumar baja hasta el 7 %, en un contexto de reflexión interna y reordenación estratégica tras los malos resultados autonómicos. Podemos, por su parte, experimenta una leve recuperación hasta el 3,9 %, aunque sigue lejos de sus anteriores niveles de apoyo. Se Acabó La Fiesta (SALF), el partido de Alvise Pérez, crece 0,6 puntos para tener el 2,4 % del voto.

Liderazgos, percepción ciudadana y desafección política

En la valoración de líderes, Pedro Sánchez vuelve a situarse como el preferido para presidir el Gobierno, aunque con una nota que no alcanza el aprobado. Le siguen, a considerable distancia, Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo, ambos con porcentajes muy inferiores de preferencia ciudadana.

El dato de que más de una cuarta parte de los encuestados no quiera a ninguno de los líderes actuales al frente del Ejecutivo apunta a una desafección política persistente, que convive paradójicamente con una clara ventaja del partido en el Gobierno sobre sus rivales.

El CIS vuelve a señalar la vivienda como la principal preocupación de los españoles, con cifras récord, seguida del aumento de la inquietud por la inmigración y la situación económica. Estos datos sugieren que el debate político se está desplazando cada vez más hacia cuestiones tangibles y sociales, más allá de los escándalos coyunturales o de los resultados electorales autonómicos.

Un termómetro político con lectura abierta

En paralelo, el amplio consenso en torno a la necesidad de reformar la Constitución, respaldado por más del 84 % de los encuestados, refleja una demanda de actualización institucional que atraviesa a todo el espectro ideológico.

El barómetro de febrero refuerza la posición del PSOE en un momento complejo, pero no despeja todas las incógnitas. La distancia con el PP muestra una ventaja clara en términos de intención de voto, aunque la fragmentación del electorado y el ascenso de Vox dibujan un escenario más competitivo de lo que sugieren los titulares.

Más que una fotografía definitiva, el CIS vuelve a ofrecer una instantánea de un país donde el Gobierno mantiene una sólida base de apoyo, incluso en contextos adversos, mientras la oposición sigue buscando la fórmula para convertir el desgaste político y social en una alternativa electoral creíble. @mundiario