España es el único gran país del mundo que no canta su himno nacional

Felipe VI, en el palco del Camp Nou en el momento de la pitada al himno.

En cambio otros himnos españoles como el Himno Galego, Els Segadors y el Agur Jaunak se cantan colectivamente. Pero en España nunca se cantó un himno del Estado.

En cambio otros himnos españoles como el Himno Galego, Els Segadors y el Agur Jaunak se cantan colectivamente. Pero en España nunca se cantó un himno del Estado.

En España nunca se cantó un himno oficial del Estado, quizá el único del mundo que no tiene letra. En Indonesia, Carolina Marín gana, “por segundo año consecutivo”, el Mundial de Badminton, eso que se conocía como “ tenis de señoritas”, y la megafonía le lanza, según la prensa en todos los “soportes”, el himno franquista.

Pues, no. El “himno nacional” emitido siempre es el mismo. El emitido en Yakarta añadía una cursi letra de “don José María Pemán”, encargada por el dictador, pero menos, Primo de Rivera.

En Melbourne, cuando España ganó la final de la Copa Davis, un trompetista mejoró la música del Himno de Riego, también iletrado.

Durante las noches negras “las monjitas” le dedicaron sus maitines así: “Franco, Franco, Franco, qué cara más simpática que tiene Vd., parece un requeté.”

Durante la miniserie de las Repúblicas I y II, tampoco se atrevieron a cantarlo oficialmente; extraoficialmente salmodiaban aquello de “Si los frailes y curas supieran, la paliza que les van a dar, subirían al coro gritando libertad, libertad, libertad.”

En cambio el Himno Galego, Els Segadors y el Agur Jaunak se cantan colectivamente.