Bruselas sigue de cerca el avance de China y Rusia en América Latina

América Latina. / RR SS.
América Latina. / RR SS.
La UE y EE UU pierden terreno en Latinoamérica ante la llegada de gobiernos de corte socialista a la región y sus intereses asociados a Moscú o Pekín.
Bruselas sigue de cerca el avance de China y Rusia en América Latina

EE UU tiene problemas en su patio trasero, pero no son los únicos. Bruselas ve con alarma cómo los nuevos gobiernos de América Latina toman un giro que busca consolidar sus lazos con China y Rusia. Con el objetivo enfocado en evitar que estos países sigan aumentando su influencia en los gobiernos latinoamericanos, la Unión Europea (UE) prepara un plan dirigido a fortalecer sus lazos con estos países para 2023.

El diario El País tuvo acceso a varios documentos dirigidos a los ministros de Exteriores de la UE, donde buscan llevar a cabo una contraofensiva diplomática y comercial para intentar retomar los lazos que le unían a Latinoamérica. En el documento, Bruselas alerta sobre el giro diplomático equivocado que ha dado la UE en los 33 países de interés que están en la zona, algo que ha aprovechado Pekín para empezar a fortalecerse económicamente y Rusia en temas más políticos.

Bruselas afirma que desde el año 2015 no se celebra una reunión entre estas dos regiones debido al interés de la UE en los países más cercanos. Así es como en los últimos años han centrado su atención en países como Siria o Libia y ahora en Ucrania. Al contrario, China ha aumentado su presencia en América Latina entre los años 2000 y 2020. En el documento elaborado por el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) explican que Pekín "es el primer o segundo socio comercial más importante de los países de Latinoamérica y Caribe, desplazando a la UE y superando a EE UU en muchos países”.

En el informe del SEAE, que dirige Josep Borrell, subraya que 21 de los 33 países de la zona se han sumado a la Nueva Ruta de la Seda, el plan económico de Pekín para ampliar sus relaciones comerciales en todo el planeta. Para poder retomar sus relaciones con América Latina, Bruselas espera llevar a cabo reuniones diplomáticas de alto nivel con los diferentes gobiernos a partir del 2023, algo que culminaría con una cumbre celebrada a finales de ese año.

La UE ya ha empezado a tomar los primeros pasos para fortalecer sus relaciones con América. El próximo mes de octubre se celebrará una cumbre nivel ministerial en Buenos Aires, esto será un gran paso para empezar a tomar terreno en el territorio americano, donde EE UU incluso también ha perdido cierta fuerza. 

“La credibilidad de la UE y su poder y capacidad de apalancamiento en la escena internacional está en juego”, establece el documento. Desde que Borrell llegó al cargo en 2019, planteó como una necesidad fortalecer los lazos de la UE con América Latina, pero esto se ha visto interrumpido por la pandemia del covid-19 y luego llegó al guerra en Ucrania. En este largo camino, China ha afianzado sus lazos con la región, mientras que Moscú ha logrado convertirse en aliado político de muchos de estos países con los que está alineado.

América Latina hacia la izquierda

El informe comunitario detalla que en Latinoamérica “el riesgo de protesta social y desestabilización política, que ya existía antes de la covid, es real y se ha agravado con el desplazamiento y la crisis migratoria”. En la región, se han alzado en el poder políticos de izquierda que pueden compartir más intereses con países como Rusia y China, que con la Unión Europea.

En Perú se alzó con el poder Pedro Castillo, en Chile lo hizo Gabriel Boric, en Argentina está Alberto Fernández, luego estuvo la victoria de Xiomara Castro en Honduras, en Colombia se alzó Gustavo Petro, en Venezuela está el régimen chavista liderado por Nicolás Maduro y en Costa Rica está Rodrigo Chaves. No hay que dejar de observar de cerca las elecciones presidenciales de Brasil que tendrá lugar el próximo 2 de octubre y que tiene como gran protagonista a Luiz Inácio Lula da Silva, el popular expresidente brasileño.

Según el documento comunitario, el denominador común de estos gobiernos es que “son menos atlantistas y más abiertos a alianzas alternativas a las tradicionales”, que eran Bruselas o Washington. “La UE necesita impulsar de manera sistemática su compromiso multilateral con los países de Latinoamérica y Caribe en vistas al aumento de la competencia de China, Rusia y otros por hacerse con votos en los foros multilaterales”, decreta el informe del SEAE.

Sobre la invasión de Ucrania, gran parte de los gobiernos América Latina han condenando las acciones de Rusia, pero han mantenido sus acuerdos y no han enviando mayor ayuda a Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, a intentado contrarrestar esto a través de vídeos y mensajes dirigidos a la zona. “Rusia trata de prevenir el contacto de Ucrania con los países latinoamericanos”, expresó en una videoconferencia retransmitida en la Universidad Católica de Chile. Sin embargo, la cercanía de Argentina o Brasil -dos gigantes de América- a Rusia es palpable y no dejan lugar a dudas de sus preferencias.

La Comisión Europea tiene a su disposición un presupuesto de 3.400 millones de euros para cooperar con la región entre 2023 y 2027. Igualmente, el departamento dirigido por Borrell prepara un paquete de inversión que podría llegar a movilizar 8.000 millones de euros. Pero no sería solo un tema de enviar dinero, sería una cuestión de recibir ya que países como Venezuela y Brasil tienen grandes reservas de petróleo, mientras que Bolivia, Argentina y Chile disponen del 60% de las reservas de litio. Viendo que las relaciones con Rusia están rotas, la UE busca más que nunca afianzar relaciones con otras regiones. @mundiario

Bruselas sigue de cerca el avance de China y Rusia en América Latina
Comentarios