Brasil podría dar un giro hacia la izquierda de proporciones épicas

Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil. / Diario Uno
Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil. / Diario Uno
En cinco meses el gigante sudamericano vivirá un proceso electoral para elegir a su presidente. Lula versus Bolsonaro, un choque de colosos. 
Brasil podría dar un giro hacia la izquierda de proporciones épicas

En el año 2018 el Tribunal Supremo vetó la candidatura de Luiz Inácio Lula Da Silva, para presentarse a las elecciones presidenciales de octubre de ese año. El líder perdió la oportunidad de volver a la primera magistratura y de paso terminó en la cárcel durante 19 meses por un caso de corrupción, que le abrió las puertas a Jair Bolsonaro para convertirse en presidente de la nación.

Casi cuatro años después, en medio de un ambiente totalmente polarizado el choque de dos estilos será una realidad. Lula ante Bolsonaro; los hombres más carismáticos de la escena  política brasileña pondrán al electorado ante una gran disyuntiva.

La opción de devolverle el poder al antiguo líder sindicalista que promete reconstruir a su país del gobierno "más desastroso y cruel de su historia" como dijo  Geraldo Alckmin, actual compañero de fórmula para la vicepresidencia o mantener mantener al excapitán del ejército para que profundice sus ideas y retórica antisocialista, que ataca sin piedad a la llave Lula-Geraldo a quienes señala como corruptos y que el voto los  puede "reconducir a la escena del crimen" como lo informa DW.

Por ahora Lula está al frente de las encuestas (45% - 30%) pero el actual presidente, que hace unas semanas aparecía muy por detrás en los sondeos, ha comenzado a recortar las diferencias a pesar del hundimiento de su popularidad por gestión de la pandemia del coronavius, el crecimiento de los índices de pobreza, la inflación y el número de personas desempleadas, que de acuerdo a los datos suministrados por la publicación Perfil, ascienden a 12 millones de parados. 

Las alianzas para llegar a la meta

Bolsonaro encontró oro cuando menos lo esperaba. Lucio Renno, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Brasilia (UnB) aseguró que el actual presidente recibió el apoyo de dos grupos de votantes: "Los pobres, expandiendo ayudas sociales" y los antipetistas (el voto contra el Partido de los Trabajadores) volvieron a él después que el exjuez Sergio Moro se retirara de la carrera electoral. 

El País advierte que el exsindicalista tiene muy claro el panorama porque sabe que solo con los "votos de la izquierda es imposible ganar las elecciones", y por eso eligió a un viejo adversario (Alckmin), un conservador que fue gobernador de Sao Paulo. @mundiario

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