Los bocafraguas: la voz de su amo

Manifestación independentista en Bruselas. Twitter (4)
Manifestación independentista en Bruselas. Twitter (4)
Ya no quedan bocafraguas. Ahora todo son voceros. Ahí tenemos a los independentistas catalanes con el paso cambiado.
Los bocafraguas: la voz de su amo

“Velázquez es como un cristal sobre el mundo. Nada como los cristales para merecer el respeto debido a la veracidad. Nada, sin embargo, que corra tanto peligro de dejarnos en duda sobre si existen”

Eugenio D’Ors

El golpear el hierro candente sobre la bigornia,  son del martilleo música perene del bocafragua que representa el mito, la semblanza del trabajo del hombre frente a la penumbra del taller, iluminado por la chimenea y con predominio de los colores terrosos. Irrumpe el dios solar irradiando luz de la cabeza y del manto amarillo que, con el fragmento de cielo azul, animan la composición. Las sombras modelan los cuerpos, pero con una luz difusa que matiza las zonas no iluminadas, superado el tenebrismo por el ejemplo quizá de belleza y el esfuerzo del oficio de  herrero. Conocido en el tiempo dentro del argot de los oficios como la fragua.

Todo perteneció a un mundo artesano repleto de vida y del arte menor de las manos con oficio y templanza, que nos dieron un fruto ya lejano  del artesano con su música acompañado. Y recuerdo al viejo vecino, el vecino de la herrería sentado en la puerta de su casa a quien preguntaban por el nuevo herrero y él respondía “que no era un buen boca fragua”. “¿Y  cómo lo sabes si no lo has visto siquiera?”, replicaban. Y el viejo vecino respondía: “Por el son del martillo en la begonia. Hoy todo recuerdos en las rejas de las ventanas en el arado del surco y la siembra. Con la muerte sola acompañado.”

Ya no quedan bocafraguas. Ahora todo son voceros. Ahí tenemos a los independistas catalanes con el paso cambiado de fingida democracia  que el día menos pensado deciden la prohibición de la lectura de El Quijote. Y eso que no se conoce algún otro escritor que le dedicara los más hermosos elegíos de su prosa a Barcelona. Pero el independentismo catalán, como todas las independencias, es fascismo analfabeto con el disfraz de defensores de la libertad  y la democracia, con el  beneplácito de Sánchez. Su ignorancia es atrevida y cicatera e involucionista. Incluso terrorista si en cretinismo fascista lo exige.

Al otro lado del ruedo ibérico tenemos como vecino al cazador furtivo de Casado y sus gentes hábiles, con el insulto permanente, la mentira y la demagogia constante, pues su reducida inteligencia no da para mucho más, que si los carniceros de la mentira se comerán los mantecados y las doce uvas de la llegada de un nuevo año. De una u otra actitud antidemocrática, su estilo es propio de un fascismo trasnochado que, cuidado, va tomando forma con una plebe obediente e ignorante orgullosa de no tener que pensar, que otros expertos en el manejo de los medios de comunicación a sus servicios los tiene entretenidos hasta el extremo de sus amenazas del fascismo nostálgico.

Ellos y los bancos son los amos del cotarro y sus grotescas manifestaciones que cocinan en las “cocinas” de la malversación de lo público. La lucha está abierta en canal. Defendernos en la medida que nos es posible con la dignidad que exige la Palabra libertad. Siempre nos estará con nosotros un libro abierto entre las manos como escudo contra los veceros de los estómagos agradecidos. @mundiario

Los bocafraguas: la voz de su amo