Blinken pide a Israel y Palestina “medidas urgentes” para rebajar las tensiones

Antony Blinken y Benjamín Netanyahu. / @SecBlinken
Antony Blinken y Benjamín Netanyahu. / @SecBlinken

El secretario de Estado de EE UU ha llegado a sostenido una reunión con Netanyahu en medio de la escalada de violencia en Jerusalén y Cisjordania.

Blinken pide a Israel y Palestina “medidas urgentes” para rebajar las tensiones

El secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, ha pedido “medidas urgentes” para rebajar las tensiones entre Israel y Palestina, tras varios días de violencia en Jerusalén y en Cisjordania. Las declaraciones del alto cargo estadounidense se producen en medio de su visita oficial a Tel Aviv, donde se ha reunido con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que ha coincidido con la escalada de hostilidades entre ambos Estados justo cuando Blinken partió a su gira por Oriente Próximo.

Unos días previos a la llegada de Blinken a Israel, Tel Aviv ha ejecutado una de sus redadas más mortales en Cisjordania desde la Segunda Intifada (2000-2005), que dejó un total de 10 palestinos muertos en el interior de un campo de refugiados en Yenín. Por otro lado, un palestino ha emprendido un ataque terrorista frente a una sinagoga que acabó con la vida de siete personas cerca de Jerusalén Este, en el atentado más grave contra ciudadanos israelíes desde 2011.

Bliken ha aseverado en una de sus primeras declaraciones que “es responsabilidad de todos dar pasos para reducir la tensión”, en lugar de avivarla. Después ha exhortado “a todas las partes a tomar medidas urgentes para restablecer la calma y desescalar (la tensión)”, tras la reunión con Netanyahu. En la rueda de prensa, el funcionario estadounidense ha añadido que quería “restablecer la sensación de seguridad tanto para israelíes y como para palestinos, de la que por supuesto carecen”.

El secretario de Estado ha expresado sus condolencias por el ataque palestino del viernes, que dejó siete víctimas en Jerusalén Este, al salir del rezo del shabat en una sinagoga ubicada en el asentamiento israelí de Neve Yaakov, bajo ocupación militar de Tel Aviv en la parte de la ciudad administrada por palestinos. Para Blinken, el atentado “más que un ataque contra personas; fue también un ataque al acto universal de practicar la propia fe”.

“Condenamos a todos aquellos que celebran este y cualquier otro acto de terrorismo que acaba con vidas inocentes, sea quien sea la víctima o en lo que crean. Los llamamientos de venganza contra más víctimas inocentes no son la respuesta”, ha aseverado el funcionario estadounidense, que recalcó que el derramamiento de sangre no es la respuesta. Ese mismo día, Israel y Palestina intercambiaron una serie de bombardeos en la Franja de Gaza.

Blinken defiende la propuesta de los "dos Estados"

Blinken había declarado a su llegada que esperaba transmitir la necesidad de “detener la creciente ola de violencia que se está cobrando demasiadas vidas”. De hecho, su visita ha sido la de más alto nivel que ha recibido Netanyahu desde que regresó al poder en diciembre, y ha incluido reuniones con el ministro de Relaciones Exteriores, Eli Cohen, y el propio presidente Isaac Herzog. En un intento por mediar la situación, se conoció que Blinken se reuniría con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) Mahmud Abás, en Ramala, la capital de facto del Estado palestino.

El funcionario estadounidense se ha pronunciado al respecto de muchos asuntos que engloban la situación actual de Cisjordania e Israel, específicamente su situación de seguridad. Por una parte, ha destacado que el compromiso estadounidense con Tel Aviv en este punto es “inquebrantable”, así como también ha resaltado el consenso entre ambas naciones para hacerle frente a Irán y se ha enfocado en los ataques de palestinos contra ciudadanos israelíes.

Blinken también ha felicitado que más países árabes hayan normalizado sus relaciones con Israel, como los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Marruecos. Sin embargo, a pesar de que le parece un gran avance que el mundo árabe reconozca el Estado de Israel, esa búsqueda “no es sustituto” de un avance local con los palestinos, por lo que ha destacado la necesidad de “perseverar y hacer realidad la solución de dos Estados”, la fórmula que respaldan tanto EE UU como el grueso de la comunidad internacional para poner fin al conflicto árabe-israelí, pero que rechaza el Ejecutivo de Netanyahu, el más radical en la historia del país.

Desde la instalación del nuevo Gobierno israelí en diciembre, la Casa Blanca había puesto el ojo en las negociaciones entre las formaciones políticas para alcanzar la coalición. Washington expresó entonces su preocupación por que algunas de las medidas mencionadas en los acuerdos versaran acerca de planes de anexión en Cisjordania, la pena de muerte contra atacantes palestinos o la polémica reforma judicial, que introduce muchos controvertidos instrumentos legales como la “cláusula de anulación”, que permite que una mayoría parlamentaria simple sea capaz de vetar una decisión del Tribunal Supremo que implique derogar una ley o decisión del Ejecutivo.

Esa polémica reforma judicial ha avivado la efervescencia de las protestas antigubernamentales en el país, que han marchado desde el comienzo de 2023 y han coincidido con la ola de violencia entre israelíes y palestinos. Por esto, Blinken habría hecho referencia al valor de tener una “sociedad civil robusta”, el “derecho de la gente a que se oiga su voz” y la importancia de “construir consensos en las nuevas propuestas”. @mundiario

Comentarios