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Bildu se hace imprescindible en la nueva política que se está diseñando en España

​El PSOE estaría tratando de fraguar una combinación de apoyos mutuos que le garantizase estabilidad en el Gobierno de España y el apoyo de comunidades como Cataluña si ERC gana, del País Vasco tanto con Bildu al frente como con el PNV  e incluso de Galicia si el PP pierde la mayoría y el BNG lidera.
Bildu se hace imprescindible en la nueva política que se está diseñando en España
Pedro Sánchez. / Mundiario
Pedro Sánchez. / Mundiario

José Luis Méndez Romeu

Pedagogo y columnista.

En la política, como en la vida, los votos o los apoyos tienen un precio: do ut des, doy para que des según la sentencia clásica. Conviene recordarlo cuando arrecia la polémica por el presunto pacto entre el Gobierno y EH Bildu para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. De existir sería continuidad del existente en Navarra y del clima de diálogo existente en el País Vasco. Lo cierto es que Bildu ha votado a favor en el trámite inicial, el más complicado políticamente y a partir de ahí está en condiciones de extraer retorno de sus apoyos, como cualquier otro interlocutor aceptado a la mesa de negociación presupuestaria.

La alarma suscitada entre algunos dirigentes socialistas retirados de la primera línea, como Alfonso Guerra, muy explícito,  Rodríguez Ibarra y entre algunos dirigentes actuales, como los presidentes de Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón, ha sido contestada con acritud por el ministro de Fomento y con displicencia por la portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, al referirse a “nuestros mayores”. Por cierto que Guerra en una combativa entrevista en TVE ha añadido interesantes reflexiones sobre el problema de la exclusión de la lengua española en las escuelas catalanas. Vale la pena verla.

Ante las críticas, el PSOE afirma ahora que no hay pacto todavía, sólo conversaciones, votaciones, etc. Estaríamos ante un verdadero work in progressparlamentario cuyo final es incierto. Ahora bien, tanto el portavoz de Bildu, Otegui, como el vicepresidente del Gobierno Iglesias han sido claros. La organización vasca se estaría incorporando a las tareas de dirección del Estado. Es una declaración muy enfática por lo que debemos precisar su alcance.

Bildu es la segunda fuerza política en el Parlamento Vasco, tras el PNV y por delante del socialismo vasco. La alianza entre nacionalistas y socialistas les da el Gobierno. Pero si el PNV pierde un solo escaño en beneficio de Bildu, éste tendría la Presidencia del Gobierno con el apoyo de Podemos y… los socialistas vascos. Esta última combinación está a un solo escaño de la mayoría. Así se entiende el enfado del PNV con el presunto apoyo de Bildu al Gobierno de Sánchez. Y así se desvela la estrategia de Sánchez con Bildu.

El PSOE estaría tratando de fraguar una combinación de apoyos mutuos que le garantizase estabilidad en el Gobierno de España y el apoyo de Comunidades como Cataluña si ERC gana, del País Vasco tanto con Bildu al frente como con el PNV  e incluso de Galicia si el PP pierde la mayoría y el BNG lidera. Y siempre con Unidas Podemos y sus socios en todas las combinaciones. Es lo que ya está ocurriendo en Baleares o Navarra. Un amplio abanico de apoyos en el que todos ganan.

Al mismo tiempo se organiza un reparto de papeles en el Gobierno. El grupo mayoritario se ocupa de la interlocución con el PNV, siempre exigente y con Ciudadanos, irrelevante en la ecuación final pero que otorga al Ejecutivo la centralidad política. También de los acuerdos puntuales con los grupos menores. El grupo minoritario se ocupa de tejer los acuerdos con ERC y Bildu, como acaban de escenificar en una enmienda contra los desahucios.

Es posible que en dicho reparto Iglesias aporte la estrategia y Sánchez la táctica. En realidad es irrelevante. El diseño de política estatal citado sólo puede abordarlo el PSOE, principal beneficiado. A Iglesias, le conviene aparecer como muñidor de acuerdos, agitador de asuntos mediáticos o  abanderado de medidas sociales. Sin embargo en la gestión está totalmente subordinado al socio mayoritario, como debe ser. @mundiario