Hay casos que evidencian irregularidades en la Administración pública

Manuel Baltar.
Manuel Baltar.

La autora comenta el saludo con rabia de un funcionario a una compañera, comunicándole cómo le habían 'puenteado' otra vez, pasándose la Ley por el forro e impidiendo su traslado a otro puesto.

Hay casos que evidencian irregularidades en la Administración pública

La autora comenta el saludo con rabia de un funcionario a una compañera, comunicándole cómo le habían 'puenteado' otra vez, pasándose la Ley por el forro e impidiendo su traslado a otro puesto.

Acabo de escuchar un saludo con rabia de un funcionario a una compañera, comunicándole cómo le habían otra vez 'puenteado' pasándose la Ley por el forro e impidiendo su traslado a otro puesto de trabajo. Y es que es difícil a los sesenta, trabajando desde los 21 en tu profesión, que puedan superarte limpiamente. Mis respetos a las madres de los mencionados, que probablemente no tienen maldita culpa, pero ¿qué diferencia existe entre ofrecer un puesto de trabajo a cambio de sexo o un puesto de trabajo en forma de comisión de servicio a alguien que tiene delante a otros funcionarios con mayor capacidad y experiencia? En el primer caso hay una gratificación física, en la segunda hay una deuda moral a pagar en forma de “informe favorable cuando lo necesite porque me lo debes” y así funcionamos y así estamos.

Dicen que el presidente de la Diputación de Ourense ofreció un puesto de trabajo a cambio de sexo. Por otra parte, es habitual en la Xunta de Galicia, sobre todo en los puestos vinculados a la contratación y ejecución de obras, que puestos clave de funcionarios estén dados como “favor” ante futuros informes favorables, en forma de comisiones de servicios. Lo mismo pasó en el bipartito. Y cito 3 ejemplos de los últimos meses, pero si la Fiscalia quiere investigar solo tiene que pedir los expedientes de los últimos 3 años y analizar qué criterios se han utilizado para la elección del “funcionario idóneo para el puesto a cubrir” en departamentos de obras y contratación y sabremos cómo es de imparcial, transparente y limpia la Xunta.

Tres ejemplos de tropecientos

Recientemente, en la oficina de obras de Deportes de la Xunta se le “regaló” el puesto de Jefe de Sección de Supervisión de obras a una funcionaria nivel 23, con apenas experiencia en obra, frente al menos otros tres  funcionarios, sin duda más adecuados para dicha plaza, tanto por conocimientos como por experiencia, entre ellos a una funcionaria con nivel 25 y más de 8 años en un puesto tan igual, tan igual, como que en principio eran el mismo y luego decidieron dividirlo en dos… Al recurso presentado ni se ha contestado. Es lo habitual en una Xunta que desprecia a sus funcionarios si no puede usarlos como siervos.

Hace unos años pasó igual con un puesto en la oficina de obras de Educación en A Coruña, se le adjudicó a una funcionaria con la disculpa de que su traslado de A Coruña a Santiago todos los días impedía su vida familiar, no se tuvo en cuenta el estado familiar de otra funcionaria con el triple de experiencia y cuya madre hoy fallecida tenía problemas graves… Y la vida da vueltas y la misma funcionaria que ya por concurso tenía un puesto en A Coruña vuelve a solicitar un puesto en Educación y vuelve a preferirse 10 años de experiencia a 30 años, 12 de ellos en la empresa privada. Ya no tenía la disculpa del traslado a Santiago, pero que más da, se elige un motivo o el contrario, según convenga. Más parece hablarse de una finca particular que de una Administración al servicio de los ciudadanos, que tanto políticos como funcionarios deben respetar.

Hoy se entera de que un funcionario, también con muchos menos años de trabajo en la profesión, ha sido el adjudicatario de “otro regalo” en forma de comisión de servicio, de ahí el saludo en forma de exabrupto evocado al arrancar este relato. En los próximos días solicitará acceso al expediente para comprobar si además de en “pelotas” el agraciado le supera en experiencia y sus méritos son equiparables, pero es consciente de que, pase lo que pase, seguiremos igual, si a esto no se le pone un punto y aparte.

¿Quiénes son responsables?

Es indudable que no son los funcionarios agraciados, incluso con las presiones ejercidas, los responsables de dichos nombramientos, pero en la próxima mesa de contratación o cuando se requiera un informe que avale que un pavimento cuesta trescientos en lugar de treinta, los políticos saben a que funcionario hay que encargárselo.

Favores y favores que esconden corruptelas que la Fiscalía ni se molesta en investigar y donde rige la ley del silencio de “como protestes la cagas...” que funciona tanto para funcionarios, como para técnicos y empresas.

Respetan las formas pero no el fondo

La Administración se rige por la Ley de la Función Publica que establece que para cualquier puesto deben de regir los principios de igualdad, mérito o capacidad, no así en la empresa privada donde el jefe sigue unas reglas fijadas por él mismo y que puede cambiar en cualquier momento. Pero estos principios son habitualmente vulnerados. El informe motivado de los expedientes que he visto no existe como tal, se sustituye por algo así como "porque lo digo yo...".

La Ley marca que los concursos para los puestos que quedan libres deben de ser cada año prorrogables a dos. El último para cuerpos especiales tardó siete años. Sería muy fácil, cuando surge un puesto cualquiera,  en áreas vinculadas a temas sensibles como obras, un concurso y elegir a la persona mas idónea; aquella cuya experiencia y formación  fuera la adecuada para las funciones a realizar, pues por desgracia la experiencia no viene en forma de ciencia infusa y cuando se tiene que discutir un precio con una empresa que se las sabe todas y que “si” envía a un técnico con experiencia, la formación adquirida con los años de debates similares, ayudan a defender adecuadamente los dineros de los ciudadanos pero también para evaluar cuando no cargar a la empresa con gastos derivados de un mal funcionamiento de la Administración porque un funcionario ha metido la pata hasta la rodilla;  pero ello dejaría desasistido al político de los funcionarios cómplices que necesita para su lucro, tanto político como económico.

Quizás existan excepciones, pero son pocas. Lo habitual no es la manzana podrida, lo habitual es buena parte del cesto y cuesta mucho esfuerzo no contaminarse. De ahí que llega un momento que la salud se resiente y surgen desprendimientos de vítreo a los 50 cuando lo habitual es a los 70, hipertensión en hipotensos o dolores tensionales de cabeza que no ceden con medicación.

Testimonio personal: contrastes a la vista
E. V.
Cuando hace 3 años envié a la oficina del Presidente de la Xunta copia de la denuncia presentada contra mi subdirector ante el Consello Galego da Competencia no tuve ninguna respuesta directa, pero a los pocos meses me entero de que el susodicho ocupa un alto cargo en una embajada latinoamericana. Toda una respuesta en sí.
Países hoy emergentes
Cuando por recomendación del autor del libro Patarroyo, pasión por la vida, escribí a la Presidenta del Consejo de Estado de Colombia, ante mi asombro, tenía una contestación de dicha presidenta a los 15 días, firmada de su puño y letra, indicando que se unía al expediente, agradeciendo mi interés en aportar información sobre varios aspectos. La presión de muchos cientos de personas de todo el mundo consiguió que formalmente, que no realmente, se levantara la prohibición sobre el uso de Aotus en la investigación contra la malaria.  
¿Y Europa?
Y cuando mirando alrededor todo parece ir igual o un poco peor, aparece un joven y dice cosas que me han recordado a Martin Luther King, y su “I have a dream…”. Me he sentido identificada con la Europa que quiere Pablo Iglesias en su discurso de despedida del Parlamento Europeo y su alegato final: no sigan destruyendo la dignidad de Europa. Me ha dado fuerzas para escribir cosas que quizás debí de haber escrito hace mucho tiempo, porque aquí también estamos en fase de destrucción de la dignidad de un país. Y los políticos saben mucho de ello pero también los ciudadanos por pasar de ello y no denunciarlo una y otra y otra vez.
Pablo Iglesias.
Pablo Iglesias.

 

Hay casos que evidencian irregularidades en la Administración pública
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