Los asuntos que Donald Trump y Kim Jong-un no tratarán en su histórica cumbre

Kim Jong-un, líder supremo de Corea del Norte, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos. / RR SS
Kim Jong-un, líder supremo de Corea del Norte, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos. / RR SS

Dentro de poco los dos líderes mundiales se reunirán por primera vez en la historia cumbre de Singapur para pactar la desnuclearización de la península, una cuestión que si bien es urgente tratar, no es el único problema que existe en Corea del Norte.

Los asuntos que Donald Trump y Kim Jong-un no tratarán en su histórica cumbre

El presidente Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong-un se reunirán dentro de poco en Singapur donde tratarán como principal tema la desnuclearización de la península coreana, sin embargo, no tocarán temas igual de relevantes como los derechos humanos o la libertad de expresión.

Tal como relatan las Naciones Unidas, en Corea del Norte hay “sistemáticas, generalizadas y brutales violaciones de derechos humanos”. Pero nada de esto será tratado en la histórica cumbre, así que hacemos un corto repaso de todo lo que no hablarán los líderes mundiales y que ciertamente debería formar parte de la agenda:

> Dictadura: Corea del Norte es una dictadura que ha sido liderada por la familia Kim durante tres generaciones. A todos los norcoreanos se les exige rendir devoción a la familia casi real de ese país que puede castigar aquellos que no muestren sus respetos a los líderes. El Gobierno precedido por el dictador controla todo lo que sucede a través de espías y redes de vigilancia esparcidas por toda la nación.

> Libertad de expresión: un término desconocido en Corea del Norte donde la dictadura controla cada medio de comunicación existente. Reporteros sin fronteras los sitúan de últimos en el Índice de Libertad de Prensa a nivel mundial. Los norcoreanos que tienen acceso a los medios reciben constantemente propaganda donde elogian al líder norcoreano y en caso de atreverse a ver un medio internacional, pueden terminar en la cárcel. En cuanto el Internet, solo está disponible para una pequeña parte de la capital donde reside el círculo más cercano al dictador, e igualmente están muy restringido.

> Religión: aunque la Constitución de ese país aboga por religiones como el budismo, el chamanismo o el cheondoismo, y hay Iglesias controladas, lo cierto es que todos los norcoreanos –sin excepción- están obligados a adorar a su Líder Supremo. En Corea del Norte no es posible practicar alguna religión fuera de las Iglesias controladas por el Estado y en tampoco son bien recibidos misioneros extranjeros.

> Prisiones: en Corea del norte abundan las prisiones y hay entre 80.000 y 120.000 personas encerradas. Según el tipo de condena, la cárcel puede ser la peor, por ejemplo, los prisioneros políticos son llevados a campos de trabajos forzados donde suelen ser golpeados y torturados.

> Trabajos forzados: los ciudadanos de baja escala social son obligados a trabajar gratis en algún momento de su vida, sin importar si son jóvenes o adultos.

> Minorías: aunque la propaganda norcoreana suele mostrarnos grandes desfiles con mujeres orgullosas de formar parte del Ejército de ese país, en realidad distintas mujeres que han logrado desertar expresaron que en Corea del Norte existe una alta tasa de desigualdad y que las mujeres suelen sufrir de constantes abusos sexuales. A esto debemos agregar la malnutrición a la que son sometidos gran parte de los norcoreanos, entre ellos, los infantes. @mundiario

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