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El Artículo 27CE y las políticas nocivas para la escuela pública

¡No nos callarán!, de José Luis Pazos, es un minucioso dietario  de las decisiones adoptadas por la Comunidad de Madrid en estos 15 últimos años.

El Artículo 27CE y las políticas nocivas para la escuela pública
¡No nos callarán!, de José Luis Pazos. / Manuel Menor.
¡No nos callarán!, de José Luis Pazos. / Manuel Menor.

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Manuel Menor

Manuel Menor

El autor, MANUEL MENOR, es analista de educación de MUNDIARIO. Licenciado en Historia y doctor en Pedagogía, ha enseñado Ciencias Sociales en Secundaria. @mundiario

El 40º aniversario de la Constitución (CE78) ha solemnizado todo tipo de opiniones, lógicas en un proceso cuyo inicio no fue bonancible y en que, después, no ha brillado una idílica sintonía. Lo acontecido con la Educación en este transcurso de casi dos generaciones es un buen espejo para observar lo realmente acontecido. Indiscutible es que los desacuerdos se produjeron desde antes de la primera redacción del actual artículo 27, como han contado los propios redactores del texto y expresaron sus votaciones. También, que quedaron abiertas las dos posibilidades de desarrollo que venían compitiendo desde antes del Concordato de 1851, de modo que la alternancia de leyes orgánicas hasta el presente ha sido una constante. Ahí sigue, en fin, la LOMCE como última interpretación del art. 27CE, con el equipo de Celáa viendo qué deba derogar más y sin que su anteproyecto reformista –en un Gobierno provisional- suscite entusiasmos generalizados.

La gerencia del Artículo 27CE

Justo ahora aparece el libro de José Luis Pazos: ¡No nos callarán!,  que analiza el desarrollo del art.27CE partiendo de que la limitada concreción de la igualdad del derecho de todos los ciudadanos a una buena educación ha dependido de las decisiones adoptadas en cada Comunidad. Desde la FAPA Giner de los Ríos, el autor estuvo en las instituciones en que se informaron las políticas educativas antes de ser normativas en la de Madrid. Lo que ha escrito obedece a lo vivido en contacto inmediato con lo acontecido, sobre todo en los centros escolares públicos, como testigo durante los últimos 15 años. El resultado es un minucioso dietario de la poca aceptación que han tenido las propuestas de las familias durante ese tiempo, atentas a las necesidades educativas de sus hijos e hijas. Refleja cómo cuanto en esa dura etapa  se proyectó y ejecutó desde la Consejería de Educación madrileña cómo –pese a la vigencia de la LOE hasta 2013- sirvió, más bien, de ensayo experimental para las directrices de la LOMCE vigentes hoy en todo el Estado. En una secuencia implacable, el lector verá cuanto aconteció y, sobre todo,  lo que, en interés de las familias mayoritarias, nunca debió haber  acontecido: que las decisiones más relevantes privilegiaran al tercio más escogido de la población.

Este modo de actuar, promovido sucesivamente bajo Gallardón, Aguirre, González, Cifuentes y, ahora mismo, Garrido,  configuró una traducción del artículo 27CE muy favorable a las redes privada y concertada y muy contraria a la red pública de centros. En el libro de Pazos aparece esa complicidad con la educación como oportunidad de negocio, revestida de los formalismos administrativos oportunos y una abrumadora cobertura propagandística. Entre los diversos instrumentos con que la sistematizaron, los conciertos y exenciones aventajadas –gestionadas al lado de ayudas y becas-, se complementan con un amplio catálogo de actuaciones. El libro presta especial atención a cómo, en perjuicio de la escuela pública, se repitieron, año tras año, recortes de presupuestos,  disminución de profesorado, elección a dedo de sus directores, el incremento de las ratios de alumnado por aula o la desatención al más necesitado de tutoría, además de desatención prolongada a los propios edificios. De paso, en perjuicio de un ambiente escolar propicio, reducción de las becas de libros de texto y  comedor, eliminación de rutas escolares, cierre de bachilleratos nocturnos y múltiples especialidades de FP, y supresión del ciclo 0-6 en escuelas infantiles públicas, al tiempo que introdujeron en esa red escolar un programa de bilingüismo disgregador y algún circuito de “excelencia” que, en contradicción con las ratios y dotaciones del resto de institutos, discrimina más a unos pocos “selectos” del otro alumnado: todo un símbolo de segregación educativa, incapaz de ocultar múltiples déficits programados con apoyo de exprofesores de la red pública. 

Un mini imperio privado

En el relato del expresidente de la FAPA también se puede ver cómo, para que el objetivo central de estas políticas se cumpliera, la Consejería madrileña frenó la demanda de plazas en institutos, regaló más de 100 grandes solares municipales a empresas privadas o utilizó el mecanismo de los “cheques escolares” para potenciar las redes privadas. Y cómo, para disimular que el favor a las élites se hacía a cuenta de los otros ciudadanos, se sincronizó una constante hostilidad polifacética hacia  las personas, asociaciones y sindicatos discrepantes de sus políticas educativas. Es decir, que en el libro de Pazos aparecen las claves de  cómo estos gestores de la Comunidad de Madrid utilizaron “la crisis” para desmantelar mejor un mediatizado estado de bienestar en lo educativo y crear un miniimperio independiente, colonizador de clientelas cautivas a cuenta del erario público.  En síntesis narrativa, los algoritmos que Naomí Klein explicó en La doctrina del shock.

La guinda de esa frenética obsesión fue que, con dinero de todos, pagaron para que se favoreciera su narcisista imagen en los medios, otra muestra de una sistémica prepotencia interpretativa del artículo 27CE, de que todavía nos quedan rubores a sufrir según se resuelvan investigaciones judiciales en curso. Más duradero será el daño que ha causado a las familias cuyos niños y niñas no han podido tener la educación que debieron haber tenido.  Sin contar las carencias de diverso orden que deparará a la sociedad una gestión neoliberal tan desvergonzada.

¿Una guía social?

Este alegato de Pazos deconstruye los caminos que ha impuesto ese mantra de “la calidad” con que la LOMCE rige el sistema educativo español –el escolar y el universitario-, obediente a ficciones para “mejorarlo”. Quienes quieran caminar hacia una escuela de todos y para todos tienen en No nos callarán –recién publicado por Ediciones ACC, de Madrid- un atractivo instrumento de valor múltiple. Documenta el alcance actual del art. 27CE: restrictivo para una mayoría social y privilegiado para unos pocos. Testimonia la resistencia de los ciudadanos, en este caso desde las asociaciones de padres y madres de alumnos, en defensa de los derechos de los menores en un campo tan principal como el de su educación. Y  muestra, además, el contraste entre responsabilidad e irresponsabilidad cívica: cuando algunos políticos y gerentes desaparecen de la escena, los administrados se sienten muy aliviados, mientras los resistentes de este libro hacen verdad que los derechos de todos solo se sostienen con el esfuerzo de todos. Adicionalmente, después de esta lectura, se puede concluir con más fundamento si el artículo 27CE –e indirectamente la Constitución- debe ser revisado, cambiado del todo o continuar como está cuando cumple 40 años. @mundiario