A un año de las municipales cabe preguntarse qué tipo de municipios queremos

Hay una frase que el Papa dijo sobre los sacerdotes que, según esta periodista y concejala, se puede adaptar fácilmente a los políticos, en este caso municipales.

A un año de las municipales cabe preguntarse qué tipo de municipios queremos

Hay una frase que el Papa Francisco dijo sobre los sacerdotes que, según esta periodista y concejala, se puede adaptar fácilmente a los políticos, en este caso a los municipales.

 

Pese a mi condición de concejala suelo pasarme por MUNDIARIO como periodista, y hoy lo haré también como ciudadana, entiéndase ciudadana como residente en un municipio, ya que voy a hablar del trabajo de alcaldes y alcaldesas, voy a escribir sobre las funciones de gobiernos y corporaciones municipales, equipos que dentro de un año hemos de elegir. Y al margen de que yo pueda repetir como concejala lo que les garantizo es que mi opinión no va a variar y lo que quise hace cuatro años, lo quiero ahora y lo querré dentro de otros cuatro. Y no es más que un municipio cercano, activo, eficaz y adaptado a las necesidades de sus vecinos.  A esta frase le sobra el “no es más”, puesto que cumplir esto parece que no resulta tan sencillo.

Cercano es accesible, realista, a pie de calle, respetuoso y dialogante. Las decisiones han de explicarse y justificarse porque no todas complacen a todos. Y sobre todo preocupado por las personas, conocer a las personas a nuestros vecinos y saber los que piensan es muy importante. Y habrá que discrepar, claro que hay que discrepar.

Activo significa en constante actividad, industrial, turística, cultural, vecinal, política, educativa, comercial y un larguísimo etcétera, pero no sólo dentro del propio municipio sino también fuera. Creo que un gobierno municipal ha de conocer otros lugares, mostrar su municipio y aprender a mejorarlo. Las ciudades son ejes de desarrollo fundamentales.

Eficaz en cuanto a trámites administrativos, en cuanto a resoluciones urbanísticas, licencias de actividad, ejecución de proyectos y una vez más, toma de decisiones y desarrollo de modelos, a corto, medio y largo plazo.

Adaptado a las necesidades de sus vecinos engloba una serie de condiciones que van desde la accesibilidad al modelo económico. Con esto quiero referirme a que, con cierta sensatez, han de reconocerse las necesidades reales de los administrados y optimizar bien sus recursos. Digo que si a 15 kilómetros un ayuntamiento tiene un circo que cuesta millones no hay por qué montarlo igual, se puede compartir. Cumplir esta condición parece sencillo pero puede que resulte lo más complicado. Para ello hace falta ser buen político en el sentido más amplio de la palabra. Hace falta rigor, altura de miras, saber negociar, velar por los intereses de la ciudad y que los ciudadanos confíen y comprueben que el trabajo se desarrolla en defensa de los beneficios que su  urbe genera y puede generar, tanto tangibles como intangibles.

Voy a terminar con una frase que el Papa Francisco dijo sobre los sacerdotes porque enseguida  se me ocurrió adaptarla a los políticos (en este caso a los municipales).

Él dijo, “Si no tienen vocación que busquen otro camino. El seminario no es un refugio para quienes tienen problemas psicológicos o creen que no tienen la valentía para salir adelante en la vida, sino un lugar en el que se hace crecer la vocación mediante el conocimiento del Evangelio, mediante la confesión, la Eucaristía y la oración”.

Yo digo (y me lo aplico), “Si no tienen vocación que busquen otro camino. La política municipal no es un refugio para ganarse la vida, sino un lugar en el que se hace crecer la vocación trabajando para los demás y tomando las decisiones que beneficien a tus ciudadanos, no a ti”.

 

A un año de las municipales cabe preguntarse qué tipo de municipios queremos
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