La marquesa de Casa Fuerte responde a las burlas: ‘Twitter es un vertedero’

"Quienes tienen límites, taras y absurdos prejuicios en su raciocinio, son los adultos". Fotografía sin derechos de Pixabay
"Quienes tienen límites, taras y absurdos prejuicios en su raciocinio, son los adultos". / Fotografía sin derechos de Pixabay

La directora del área internacional de FAES, Cayetana Álvarez de Toledo, ha querido responder a las críticas recibidas tras su polémico tuit en un artículo en El Mundo.

La marquesa de Casa Fuerte responde a las burlas: ‘Twitter es un vertedero’

La directora del área internacional de FAES, Cayetana Álvarez de Toledo, ha querido responder a las críticas recibidas tras su polémico tuit en un artículo en El Mundo.

“Twitter es un vertedero, la tumba de la inteligencia”. De esta forma concluía uno de los párrafos de la Tribuna que la mañana del viernes firmaba la portavoz de “Libres e Iguales” y marquesa de Casa Fuerte, Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos. El artículo, formalmente recatado y resultón, viene a decirnos que las redes sociales y el periodismo actual, acostumbrado a un ritmo frenético, no ha sido capaz de leer entre líneas la sutil ironía que deslizó con el polémico tuit que desató el trending topic #NoTeLoPerdonareJamas. Ese problema clásico de los 140 caracteres. Y, ¿a quién alude Cayetana cuando habla de twitter como un "vertedero"?

(...) No me refiero únicamente a los comandos organizados que alimentan los circuitos del odio durante horas sin descanso. Toda operación revolucionaria necesita soldados rasos suficientemente ignorantes y entregados como para perder la vida, que hoy es el tiempo, en estériles maniobras de acoso y derribo. Y nuestros chavistas ibéricos cuentan con un ejército. (...) El que lee «chica del PP» y entiende: corrupta, facha y pija. Odia a los pobres (quería estar en la tribuna VIP), detesta a los gais (de ahí sus críticas a la túnica rosa de Gaspar), aborrece a los negros (a los que nosotros, paradójicamente, ponemos a tocar una kora africana en plena Era Obama) y desprecia a las mujeres (porque el auto odio no es patrimonio exclusivo del constitucionalista catalán)”

Según nos confiesa Cayetana Álvarez de Toledo, Twitter está arrasando con el periodismo incisivo y culto. Confuso, cuanto menos, si nos lo dice apostada desde la Tribuna de uno de los medios de comunicación más irreverentes y fanáticos de las “ciencias ocultas” del periodismo español de las últimas décadas. Con delirios que van desde las conspiranoias del 11M y ETA hasta editoriales sobre el soviet de Cubazuela del Norte como este impagable: “Venezuela pagó 3,5 millones a la cúpula de Podemos en ocho años”, que ya comienza prometiendo emociones fuertes: “Los aprietos de Podemos con sus cuentas no se limitan a la Agencia Tributaria”. Poco menos que un Bárcenasgate II. Entiendo, no obstante, la frustración de la señorita de Toledo y Peralta-Ramos para con la opinión pública y publicada y su demostrada ignorancia. Tiene razón. Ella, que por su condición de marquesa de una casa nobiliaria española del siglo XIII, ha encontrado sin duda muchísimas trabas para acceder a una educación privada de calidad y a unos estudios superiores que se podría pagar cualquier hijo de Juan Pueblo. A lo mejor por mi ignorancia y mi falta de formación en el Northlands School u Oxford no consigo ver la ironía ni en su tuit ni en su Tribuna. O a lo mejor es que conservo la mente abierta de un niño. Porque quienes tienen límites, taras y absurdos prejuicios en su raciocinio, son los adultos. Demasiadas personas, al crecer, limitan su libertad de pensamiento. “Claro, como soy noble y del PP pues ya soy facha, ¿no?”. No, Cayetana, tú no eres facha. Tu padre, que combatió a la resistencia francesa durante la ocupación nazi, fue facha. Tú eres una diputada del PP, responsable del área internacional de FAES, descendiente de una estirpe nobiliaria española y firme defensora de los trajes de las cabalgatas de reyes (que no reinas) magos como Dios manda. Y que cada uno juzgue qué significa eso.

Me da vergüenza pensar que, cuando mis nietos crezcan, les tendré que explicar que en mi época todavía se discutía sobre la vestimenta de la gente, sobre su color de piel o sobre sus gustos. Que crecí en aquella época en la que creímos vivir en un Estado de bienestar mientras el 1% atesoraba el lo del 99%. En una época, en la que la sangre todavía tenía colores y la nobleza y las monarquías aún tenían algo que decir en asuntos de Estado. Y sigamos poniendo el foco en una puñetera cabalgata. Que en este país no hay problemas. Qué vergüenza. 

La marquesa de Casa Fuerte responde a las burlas: ‘Twitter es un vertedero’
Comentarios