Albert Rivera aglomera ya varios problemas y su cargo en Ciudadanos peligra
El súbito desinterés del Gobierno más las recientes renuncias y conflictos internos en el partido han dejado al líder de C's en una posición incómoda para renovarse como secretario general.
En el año y medio que tiene de ser parte de la escenografía política de España, Albert Rivera nunca había tenido un tiempo tan duro como el actual. Por primera vez desde que apareció en las tarimas, al líder de Ciudadanos las cosas parecen que se le empiezan a salir de control sin que sea capaz de encontrar la forma de calmar la tempestad.
En cuestión de semanas, Rivera y su partido han pasado de ser los grandes valedores de Mariano Rajoy mediante el pacto que precipitó su investidura, a ser ignorados y exiliados del panorama gubernamental por el mismo Rajoy. El presidente se ha acercado al PSOE y al PNV como sus aliados de Gobierno para las negociaciones del techo de gasto con la intención de que más adelante le apoyen también en los Presupuestos Generales del Estado.
Encima de eso, los ánimos dentro del partido se han ido calentando a medida que se acerca la IV Asamblea General, programada para inicios de febrero del año entrante. El alto mando de C's asume que ya no es sólo cuestión de que algunas de las medidas del pacto puedan romperse ante la falta de palabra del Ejecutivo, que ha quedado retratada en los últimos días. La preocupación ronda también en torno a qué papel les queda luego de que el PSOE haya entrado a ejercer su labor de partido opositor con la intención de ganarse reconocimiento e imponer contrapartidas.
La Ejecutiva de Ciudadanos analizó en su último cónclave el nuevo escenario político y la estrategia a seguir en aras de la negociación de los Presupuestos, de cuya aporbación dependerá cuánto dure la actual legislatura. En los momentos previos a dicha reunión, el mismo Rivera avisó telefónicamente a Rajoy que tenía varias quejas y de pasó le indicó las condiciones para que cuente con los votos de su partido en los retos venideros.Rivera espra que el presidente respete el compromiso de asegurar tarifa plena para los autónomos, que se aumente el permiso de paternidad en dos semanas, que se asegure un complemento salarial para los jóvenes con sueldos más bajos, más inversión para I+D y para dependencia e incremento presupuestario de las partidas para Justicia y la lucha contra el fraude fiscal. Ante las promesas del presidente, la directiva del partido terminó dando su apoyo al techo de gasto pero ordenó la abstención en el decreto sobre la subida de impuestos indirectos en el que el Gobierno incluyó también la subida al impuesto de Sociedades.
La decisión de incluir todo en un mismo paquete ha dejado confundidos a todos en Ciudadanos puesto que es una medida incluida en el pacto que ellos manifestaron com una de las vías para incrementar la recaudación sin subir el IVA ni el IRPF. No obstante, han debido asumir de forma reticente ese acuerdo cerrado entre Gobierno y socialistas.
Así las cosas, Rivera y su equipo han decidido destacar que su propuesta va en dirección opuesta. Nada de subir impuestos, mas sí medidas aputandas a "mejorar las condiciones de vida de la clase media". Aparte, se han atribuido como logro propio el que los socialistas hayan aceptado sentarse a negociar, tal y como les habían reclamado.
Otro aspecto que tampoco cayó bien en el partido es que Rajoy haya rechazado habilitar una mesa de diálogo para los equipos negociadores con todo y que Ciudadanos ya tuviera uno. El presidente no quería más escenas como la de la foto del pacto y ha optado por relaciones bilaterales. De esa forma, será él mismo el que cierre los flecos de cualquier acuerdo con Rivera y Javier Fernández, como el del tech de gasto.
Pese a que han habido pequeños brotes de pánico -como el que corrió por los acuerdos sobre corrupción tras el fallecimiento de Rita Barberá-, la directiva del partido espera que, tarde o temprano, las diferencias del PP con el PSOE obliguen al partido oficial a volver a buscarlos tarde o temprano.
También saben que Rajoy les necesita para bloquear o dilatar algunas leyes o medidas muy importantes para su partido. Es más, esta semana ambos bandos se han aliado para impedir que las pensiones suban un 1.2% para 2017. A la vez, se han abstenido en la petición para que se derogue la reforma laboral como en la ley mordaza.
Guerra civil
Pero los dilemas de Rivera no se limitan únicamente a los problemas externos. Dentro del mismo partido han surgido voces que cuestionan los métotos a seguir para el congreso interno.
Uno de esos escuadrones rebeldes es la corriente crítica identificada con la etiqueta #TransCsparencia, un colectivo que tiene casi 400 miembros y que exigen al secretario general "regeneración interna", al igual que mayores garantías de limpieza en el proceso de primarias para elegir a la renovada Comisión Ejecutiva. El proceso se hará en enero, días antes del evento.
Estos afiliados, con todo y que aseguran estar de acuerdo con el proyecto ideológico, no se conforman con que por primera vez cada militante tenga un voto. Desprecian que las votaciones seán vía telemática y piden que haya listas públicas y desbloqueadas para la Ejecutiva y que el resto de los instrumentos de dirección también sean elegidos por los afiliados.
Carolina Punset ha sido una de las principales exponentes de estas críticas. Punset dejó plantado a Rivera hace un mes y renunció a su cargo en la Ejecutiva. Esta eurodiputada de Valencia lleva ya bastante insinuando que presentará una candidatura alterna a la del secretario general, pero hasta el momento no ha dado el paso definitivo pero tampoco despeja la incógnita. En el partido no le prestan importancia a esa opción e incluseo aseguran que le haría muy bien al congreso puesto que, pese a las dificultados, no se avecina nada que Rivera no pueda superar.
Al momento de dimitir, Punset se quejó sobre la deriva nacionalistas que mantiene Inés Arrimadas en Cataluña, según ella. Es más, el partido no tiene dirigentes que no disimulen que la líder catalana se ha convertido en uno de los grandes desquebraderos de Rivera. Sus aseveraciones en apoyo al referendo catalán "si era absolutamente legal", desataron confusión e incomodidad en el partido. A la larga, debió matizar. En el partido creen que es un "valor en alza" y hay varios que la ven como la futura jefa de Ciudadanos.
Dimisiones
Pero todavía hay más. Rivera también debe enfrentarse a la situación en la que el partido se ha quedado en Galicia y el País Vasco luego del fracaso en las autonómicas. El 25S se desnudó que Ciudadanos es muy débil en ambas comunidades.
Cristina Losada, quien les representó en Galicia, no pudo ni tan siquiera molestar al PP porque no es líder del partido ni tiene quién le represente en el parlamento. En Esukadi, las cosas tampoco van bien. Días atrás renuncia el concejal asignado a la localidad de Laguardia (Álava), con lo que la formación se queda sólo con un representante municipal, en Getxo (Bizkaia).
Aparte, tras la caída libre en las autonómicas, el partido arrebato al candidato, Nicolás de Miguel, sus galones de delegado y relegándolo a ser un simple portavoz. La voz de C's apenas se oye en un territorio donde el discurso que han mantenido siempre en contra del Convierto Económico que Rajoy pretende mejorar para atraer al PNV a las negociaciones presupuestarias.
El más reciente enredo para Rivera ha lelgado desde León. Pedro Villanueva, coordinador de la agrupación Bierzo-Laciana y secretario de Organización provincial de Ciudadanos, presentó el martes pasado su renuncia "irrevocable" y lanzó serias críticas al partido. "Todo el ideario es basura para ellos: acumulación de cargos en una misma persona, elecciones a dedo, expedientes de expulsión al que no comulgue con ellos, creación de cargos a espalda de afiliados y agrupaciones. En definitiva, vieja política, no Ciudadanos", escribió Villanueva en su carta de renuncia.
El exdirectivo leonés asegura también que está cansado y que "siente que no hay propósito de enmienda en este partido". Según su criterio, en C's "no existe futuro, no mientras sus dirigentes manipulen y desvirtúen su propio ideario y vendan por dinero para ellos el esfuerzo de los que creen que se puede hacer política de otra forma". @hmorales_gt