Buscar

MUNDIARIO

Acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido para la era post-Brexit

Boris Johnson pide ahora a sus ministros que le ayuden “a vender el acuerdo” con la UE a solo siete días de que finalizara el plazo acordado a principios de año entre Londres y Bruselas. El futuro acceso y cuotas de los pescadores de la UE a las aguas británicas fue lo más complicado.

Acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido para la era post-Brexit
Ursula von der Leyen. / RR SS
Ursula von der Leyen. / RR SS

Redacción

Análisis de @mundiario

Ya hay un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido para la era post-Brexit. El futuro acceso y cuotas de los pescadores de la UE a las aguas británicas fue lo más complicado para los equipos negociadores liderados por Michel Barnier (UE) y David Frost (Reino Unido). Finalmente, en pesca habrá años de transición suficientes para que la industria pesquera europea pueda adaptarse a los futuros recortes de capturas.

El acuerdo entre Bruselas y Londres mantiene prácticamente intacta la relación comercial entre la UE y el Reino Unido, que mueve mercancías por valor de más de 500.000 millones de euros al año. El mercado británico supone el 18% de las exportaciones extracomunitarias.

El conservador Boris Johnson pide ahora a sus ministros que le ayuden “a vender el acuerdo” con la UE a solo siete días de que finalizara el periodo de transición acordado a principios de año entre Londres y Bruselas. 

"Este acuerdo permite el inicio de una nueva relación entre el Reino Unido y la UE: una relación comercial y económica próspera entre un Reino Unido soberano y nuestros socios y amigos europeos", dijo el portavoz del Gobierno británico.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reconoció que conseguir el pacto ha sido "un camino largo y sinuoso" pero era "un acuerdo por el que había que luchar".

La debacle de las últimas horas, con miles de camioneros atrapados en el puerto británico de Dover después de que Francia cerrara el paso durante 48 horas para evitar –supuestamente– la propagación de la nueva cepa británica del coronavirus, fue una lección de lo que hubiera supuesto un Brexit duro. Una vez que le vio las orejas al lobo, Londres tuvo que ceder en aras del acuerdo. @mundiario