Se Acabó la Fiesta frena el avance de Vox en las elecciones europeas

Alvise Pérez, líder de Se Acabó la Fiesta. / RR.SS
Alvise Pérez, líder de Se Acabó la Fiesta. / RR.SS
El activista de ultraderecha ha irrumpido con fuerza, tres escaños para el Parlamento Europeo y 800.000 votos que amenazan con comerle el terreno al partido de Santiago Abascal.
Se Acabó la Fiesta frena el avance de Vox en las elecciones europeas

En una noche electoral con sentimientos encontrados, Vox ha logrado aumentar su representación en el Parlamento Europeo de cuatro a seis eurodiputados, aunque no ha conseguido el éxito esperado en comparación con sus aliados europeos. El partido liderado por Santiago Abascal se enfrentó a una fuerte competencia de la agrupación ultraderechista de electores Se Acabó la Fiesta (SALF), liderada por Alvise Pérez, que obtuvo casi 800.000 votos y tres escaños.

A pesar de la irrupción de Alvise, Vox ha conseguido consolidarse como la tercera fuerza política en España. En 2019, el partido de Santiago Abascal ocupaba la quinta posición, por detrás de Ciudadanos y Podemos, ambos ahora en declive. Este ascenso refleja una base de apoyo más sólida en comparación con hace cinco años.

Decenas de simpatizantes se congregaron fuera de la sede del partido, siguiendo los resultados en una pantalla gigante conectada a La Sexta. La falta de euforia contrastó con el ambiente en la sede de Alvise Pérez en Madrid, donde celebró su "victoria histórica".

El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, destacó el papel de Vox como la conexión de los partidos ultraderechistas en Europa. Fúster subrayó las diferencias con partidos como la Agrupación Nacional Francesa y Alternativa por Alemania, pero enfatizó las similitudes en sus objetivos. Además, felicitó a Emmanuel Macron por anticipar las elecciones legislativas en Francia y sugirió que Pedro Sánchez debería seguir su ejemplo.

La escisión de la órbita de Vox

La estrategia de Vox se centró en resaltar las diferencias con PP y PSOE, denunciando que ambos partidos votan lo mismo en Bruselas en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, la crisis diplomática con Argentina y el reconocimiento del Estado palestino permitieron a Abascal marcar un perfil propio, especialmente con su visita a Jerusalén en medio de los bombardeos sobre Gaza.

La aparición de Alvise Pérez como un fuerte rival interno ha sido un obstáculo significativo para Vox. Con una campaña activa en redes sociales y promesas populistas, Alvise ha captado el voto de muchos antiguos seguidores de Vox. Esta competencia ha frenado el ascenso de Abascal y ha planteado desafíos para el futuro del partido.

Con un resultado electoral que está en la banda baja de las previsiones, Vox enfrenta la necesidad de una reflexión estratégica. La capacidad del partido para unificar y fortalecer su base de apoyo será crucial en las próximas elecciones. La competencia interna y el panorama político europeo seguirán siendo factores determinantes para el futuro de Vox en la escena política española y europea. @mundiario

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