Abascal y la ultraderecha europea cierran filas con Orbán y lo elevan como “protector de Europa”

Santiago Abascal, líder de Vox en la Asamblea de Patriotas por Europa (PfE). / @Vox_es
El líder de Vox se conjura con figuras clave de Patriotas por Europa como Le Pen, Salvini y Wilders para arropar al primer ministro de Hungría, en vísperas de las elecciones, bajo la sombra de informaciones sobre supuestas filtraciones al Kremlin.

La campaña electoral en Hungría ha trascendido sus fronteras para convertirse en un capítulo clave del futuro de Europa. En este contexto, el respaldo explícito del jefe de Vox, Santiago Abascal, y otros líderes de la derecha radical al primer ministro Viktor Orbán no solo busca influir en el resultado electoral, sino también consolidar un bloque ideológico que desafía abiertamente el rumbo actual de la Unión Europea.

“Qué suerte tiene Hungría de tener a un primer ministro como Viktor Orbán”, arengó el líder de Vox al inicio de su intervención de este lunes en la Asamblea de Patriotas por Europa (PfE), el grupo europeo por el que Abascal dejó a los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) de la primera ministra italiana Giorgia Meloni. El líder de la tercera fuerza en el Congreso ha ensalzado al ultranacionalista magiar como un dirigente “que cumple con su mandato, es fiel a su palabra y se debe exclusivamente a los intereses de la nación húngara”, y ha señalado, a tres semanas de las elecciones que podrían ganar la oposición según las encuestas, “todos se han confabulado contra él”.

El apoyo a Orbán se produce en un momento especialmente delicado. Las recientes informaciones publicadas por The Washington Post que apuntan a que el ministro de Exteriores y el Gobierno de Orbán realizaron posibles filtraciones de información sensible hacia Rusia tras las reuniones del Consejo Europeo en Bruselas, que ha intensificado la presión sobre Budapest desde las instituciones comunitarias.

Sin embargo, lejos de marcar distancias, Abascal y sus aliados han optado por reforzar su respaldo. El líder de Vox ha llegado a calificar a Orbán como el “auténtico protector de Europa”, subrayando su papel en el Consejo Europeo como dique frente a decisiones que considera contrarias a los intereses nacionales, como la inmigración o las políticas verdes. Este posicionamiento refleja una lógica de convertir la crítica en un elemento de cohesión interna y de legitimación ante el electorado.

La internacionalización de la campaña húngara

El acto celebrado en Budapest ha reunido a figuras destacadas de la derecha radical europea, como Marine Le Pen del francés Reagrupamiento Nacional (RN), Matteo Salvini de la Liga italiana o Geert Wilders del neerlandés Partido de la Libertad (PVV), que han coincidido en presentar a Orbán como un referente político. Esta escenificación colectiva responde a una estrategia de internacionalización de las elecciones húngaras, que se interpretan como una batalla que trasciende lo nacional y que puede influir en futuros procesos electorales en otros países europeos.

En este sentido, el respaldo busca reforzar la idea de una red política transnacional que comparte diagnóstico y objetivos de mayor soberanía nacional, menor integración europea y una revisión de las políticas comunitarias en ámbitos como migración o energía.

El liderazgo de Orbán, consolidado tras más de una década en el poder, es presentado por sus aliados como un ejemplo de resistencia frente a Bruselas. Pero en el resto de los Veintisiete el primer ministro magiar es considerado como el submarino del Kremlin en la UE, especialmente por el uso del veto en el Consejo Europeo para bloquear las sanciones comunitarias a Rusia o el salvavidas financiero de 90.000 millones de euros para Ucrania, del cual Hungría, Eslovaquia y República Checa no hacen parte por decisión propia.

Esta visión de palo en las ruedas del club comunitario convive con críticas recurrentes desde la UE por cuestiones relacionadas con la erosión del Estado de derecho, la independencia judicial y la libertad de prensa en Hungría. El respaldo de Abascal y otros dirigentes no puede entenderse sin el contexto más amplio de confrontación ideológica en Europa. La emergencia de fuerzas euroescépticas y ultranacionalistas ha reconfigurado el panorama político, generando nuevas alianzas y redefiniendo las dinámicas dentro del Parlamento Europeo. @mundiario