El abandono de la neutralidad de Suecia y Finlandia: el golpe de efecto de la invasión de Putin

Magdalena Andersson, primera ministra de Suecia y Sanna Marin, primera ministra de Finlandia. / Gobierno de Finlandia
Magdalena Andersson, primera ministra de Suecia y Sanna Marin, primera ministra de Finlandia. / Gobierno de Finlandia.
Rusia se ha posicionado como el 'bravucón'  entres sus vecinos tras su invasión a Ucrania. Lejos de tener el efecto esperado, Putin observa cómo sus vecinos se apuran a unirse a la OTAN.
El abandono de la neutralidad de Suecia y Finlandia: el golpe de efecto de la invasión de Putin

Las acciones buscan un efecto. La acción del presidente Vladímir Putin de invadir a Ucrania no solo fue un tema de geopolítica, también era una forma de demostrar el poderío militar de Rusia sobre sus vecinos. Para desgracia del mandatario, estas acciones han tenido un efecto contrario al esperado.

Lejos de sentirse amedrentados por las constantes amenazas de Putin, Finlandia y Suecia han decidido presentar sus candidaturas para unirse a la OTAN. Años atrás esto parecía impensable debido a la neutralidad que mantuvieron estas naciones y que se ha visto afectada por el proceder de Moscú.

El domingo Finlandia dio el gran paso y confirmó que presentaría su candidatura para anexarse a la Alianza Atlántica encabezada por las potencias Occidentales. La OTAN ha sido una de las supuestas excusas de Putin para justificar sus acciones, asegurando que era una amenaza latente para Rusia la cercanía que tenía en cada país vecino. Finalmente Ucrania no ha formado parte de la OTAN, pero las acciones de Moscú han empujado a otros vecinos a replantearse su futuro ante la amenaza de un país que no respeta fronteras. Suecia también pensó esto, porque un día después, decidió anunciar su candidatura.

Este no es el primer acercamiento entre la OTAN y los países nórdicos, en realidad, Suecia y Finlandia suelen participar en los ejercicios militares y marítimos que realiza la alianza en la zona. A partir de 2014, cuando Rusia anexó ilegalmente a la península de Crimea, estos países decidieron colaborar de forma más estrecha con la alianza sin llegar a presentar en ningún momento alguna candidatura para anexarse.

Lo que en esencia se modificaría si estos países finalmente se unen a la alianza es que desde ese momento podrán invocar el poder más importante de esta alianza: el artículo 5.

El mencionado artículo de la OTAN se refiere a la defensa colectiva de las naciones miembro. Esto implica que un ataque contra algún aliado es igual a un ataque contra toda la alianza. Entre los requisitos que solicita la alianza para incorporarse está el de destinar al menos el 2% del Producto Interior Bruto a  gastos de defensa, una cuestión que ya cumple Finlandia y Suecia a prometido cumplir en los próximos años.

Otra cuestión ampliamente debatida es que con este paso, se abre la posibilidad de que EE UU despliegue sus armas nucleares en la zona europea, algo que por ahora descarta Europa y también los países nórdicos.

Ahora queda por ver cómo actuará el Kremlin en consonancia a las acciones de estos países. El portavoz del gobierno ruso, Dimitri Peskov, señaló que veían de cerca los movimientos de Suecia y Finlandia, asegurado que su adhesión a la OTAN no fortalecía a Europa.

Peskov destacó que no existen disputas territoriales entre Rusia y los países nórdicos, por lo que difícilmente el Kremlin lance un ataque contra ellos, lo que si modificaría la adhesión es la forma en que Rusia obligaba a ceder a sus vecinos para que cumpliesen sus exigencias.

Los pasos a seguir para Finlandia y Suecia tienen que ver con el envío de sus respectivas solicitudes para unirse a la alianza. Desde la OTAN no solo esperan apresurar la anexión de los países, también han prometido protección en caso de que Putin decidida atacarlos. Por ahora, el único obstáculo que enfrentan tiene que ver con Turquía, país momento de la OTAN que critica a estos países nórdicos reciben las solicitudes de asilo de los miembros del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán y de las Unidades de Protección Popular (YPG por sus siglas en inglés), que Ankara califica como "terroristas".

El abandono de la neutralidad no es sólo una cuestión que los gobiernos hayan decidido sin escuchar a sus ciudadanos, lo que les terminó de convencer en realidad ha sido la aprobación por parte de la ciudadanía a la opción de unirse a la OTAN, solo en Finlandia hasta el 76% de la población votó por unirse a la Alianza Atlántica. @mundiario

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