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10 razones para acudir a las urnas el 26 de mayo y así reforzar una Europa más unida

En las democracias occidentales, la experiencia demuestra que en la mayoría de las veces los ciudadanos se comportan con mucha más sensatez que la clase política.

10 razones para acudir a las urnas el 26 de mayo y así reforzar una Europa más unida
Parlamento Europeo.
Parlamento Europeo.

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Carsten Moser

Carsten Moser

El autor, CARSTEN MOSER, es columnista de MUNDIARIO. Periodista y economista alemán, es consejero de Claro Sol FS. Fue corresponsal del semanario 'Die Zeit' y dirigió la editorial de revistas G+J España. También fue secretario de la Fundación Bertelsmann y presidió la Cámara de Comercio Alemana para España. @mundiario

No solo en España, también en el resto de Europa es preocupante la falta de interés que evocan las elecciones al Parlamento Europeo. Una pena, porque parar el avance de los partidos xenófobos e iliberales solo se conseguirá votando de forma masiva a favor de las opciones pro europeas.

En las democracias occidentales, la experiencia demuestra que en la mayoría de las veces los ciudadanos se comportan con mucha más sensatez que la clase política. Un buen ejemplo son las últimas elecciones en España. En las andaluzas, votaron por un cambio de gobierno, después de que los socialistas estuviesen 36 años en el poder. En las generales, tanto en el País Vasco como en Cataluña ganaron los partidos nacionalistas que más apuestan por el diálogo, la negociación y los pactos con el gobierno central, mientras que en el resto de España lo hizo el PSOE, que también busca puentes de entendimiento, siempre que se respete el imperio de la ley, en este caso la Constitución.

En las próximas elecciones autonómicas y municipales, no hay que descartar que los votantes se decidan por partidos que han demostrado que son buenos gestores, independiente de su orientación ideológica. Y en las europeas, que también tendrán  lugar el 26 de mayo, podría darse el caso que el voto de castigo hacia Bruselas sea importante, porque los partidos europeístas han sido incapaces de transmitir lo que el escritor mexicano Juan Rulfo advirtió en otro contexto: “O nos salvamos juntos o nos hundimos separados”.

Como comentaba Joaquín Almunia, ex vicepresidente de la Comisión Europea, en un excelente artículo de opinión en El País del 6 de mayo, titulado “Unas elecciones europeas decisivas”, si “los Salvini, Le Pen, Orban y Abascal consiguen expandir sus mensajes entre el electorado, aumentando su presencia en el Europarlamento, los tiempos que nos aguardan serán turbulentos política y socialmente”.

Parece mentira que no hayan programado muchos más debates entre los cabezas de lista a las elecciones europeas, primero, para explicar, como lo hace Almunia, que “la solución a nuestros principales problemas no pasa por la negativa a compartir decisiones con nuestros socios, sino por una Unión Europea con iniciativa política y relevancia dentro y fuera de las fronteras”; segundo, para contrastar las diferentes opiniones de los partidos pro europeos sobre el futuro de la gobernanza de la Unión, en especial de la eurozona, y tercero, para argumentar contra los antieuropeístas de lo equivocado que están.

En mi opinión, es más necesario que nunca que en especial los jóvenes entiendan que sin la Unión Europea el futuro para ellos será mucho más oscuro, por 10 razones:

1. Por el riesgo de que su desaparición haga resurgir con más fuerza que hasta hoy los viejos nacionalismos revanchistas, con el riesgo de poner fin a los 74 años de paz en el continente.

2. Porque cada país por su cuenta no es nadie en un mundo globalizado que está aquí para quedarse, mientas que una Unión Europea que hable con una sola voz política y económica seguirá siendo un referente a escala mundial.

3. Porque la defensa de los valores europeos como la economía social de mercado, el Estado de bienestar, la lucha contra el cambio climático, la apuesta por la cooperación y la paz internacional, el control de los gigantes digitales y sus plataformas que invaden nuestra intimidad, etc., solo tendrá éxito si se hace de forma unida.

4. Porque, a razón de la revolución digital, con los avances en los campos de la Inteligencia Artificial, la Robótica, el Big Data, los Algoritmos, etc. que cambiarán nuestra vida profesional y privada de forma vertiginosa, solo juntos seremos capaces de contrarrestar sus consecuencias. El presidente francés Emmanuel Macron lo explicó muy bien en su Carta a los Ciudadanos de la Unión el 4 de marzo: Ante estas amenazas, Europa, que creó la Seguridad Social, tiene el deber de seguir luchando contra toda clase de desigualdades y a favor de una mayor cohesión social.

5. Porque pensar que el tema de la inmigración hacia Europa puede ser resuelto por cada país individualmente, es una ilusión. Una política de fronteras y un programa de inmigración comunes es más necesaria que nunca, como le gusta resaltar cada vez que puede al alemán Manfred Weber, candidato del Partido Popular Europeo a la presidencia de la Comisión en Bruselas.

6. Porque también en defensa y seguridad hay que buscar formas de colaborar estrechamente, con la creación por ejemplo de un Consejo de Seguridad Europeo.

7. Porque programas de tanto valor para la cohesión europea como Schengen, Erasmus, Bolonia, las Capitales Culturales, la política común agraria, industrial, de infraestructuras y energía, I+D, etc., merecen ser reformadas y reforzadas.

8. Porque los acuerdos comerciales negociados con Latinoamérica, Japón o Canadá son el camino correcto para poner en marcha a nivel mundial unas reglas de juego en el intercambio de productos y servicios que creen un clima de confianza en beneficio mutuo.

9. Porque desmantelar la Unión Europea, aunque sea solo parcialmente, sería una labor enormemente complicada, como demuestra el ejemplo del Brexit y sus consecuencias caóticas.

10. Porque hay tantos vínculos culturales europeos, reforzados por la Unión, que sería una pena que cada país europeo promueva nuevamente solo proyectos nacionales, en contra del alto grado de colaboración alcanzado por ejemplo en producciones musicales, teatrales, operísticas, cinematográficas, así como en el campo de la ciencia. Aunque sea por solo uno de estas razones, vale la pena defender el proyecto de la Unión Europea, votando el 26 de mayo a unas de las opciones políticas que apuesten por ella. @mundiario