Son ministros gracias a Ábalos y Cerdán
Pedro Sánchez los rechaza como traidores. No los conocía como personas, asegura ahora. María Jesús Montero dice que Santos Cerdán no es una persona del PSOE, fuera, fuera. Bolaños afirma que los han engañado porque no sabían sus fechorías. Diana Morant, candidata a la presidencia de Valencia, dice que son deleznables, que no representan al socialismo. Oscar López los considera una equivocación de Sánchez. Y así los demás.
Pero lo cierto es que tanto Cerdán como Ábalos son el germen de todo en el Gobierno sanchista. Sin ellos no habría presidencia socialista ni los ministros hubieran sido ministros. Los dos secretarios de organización son el origen de todo, aunque a los dirigentes del partido y del Ejecutivo les moleste.
Sin ellos, Pedro Sánchez no hubiera llegado a la secretaria general del Partido Socialista Obrero Español, ni recaudado dinero para esa operación. Sin Santos Cerdán ni Ábalos no hubiera podido vencer a Eduardo Medina en las primarias de 2014 ni a Susana Díaz en el 2017. Ellos lo arreglaron todo para lograr la victoria, con al ayuda de fiel cumplidor Koldo García. Gracias a esas operaciones – actualmente bajo sospecha de fraude- ahora ellos son presidente y ministros de un Gobierno.
Sin ellos, Pedro Sánchez no hubiera ganado la moción de censura contra Rajoy en 2018. Sin ellos, no hubieran convencido a los independentistas catalanes ofreciéndoles la oportunidad de echar abajo el Gobierno que les aplicó el 155 de la Constitución por rebeldía. Fue para todos los nacionalistas catalanes la gran satisfacción política de ver caer al Gobierno que les castigó. Gracias esa operación son ministros aquellos que ahora rechazan a Cerdán y Ábalos.
Sin ellos, con sus contactos, no hubiesen negociado con Herri Batasuna-Bildu, de forma clandestina y secreta, dándoles la ocasión de ofrecerles privilegios carcelarios y libertad a los asesinos etarras a cambio de votos. A cambio de reconocerlos como interlocutores oficiales, de blanquear su pasado delictivo, de llegar a pactos oficiales y abiertos sobre cuestiones de interés nacional. Sin eso, no hubieran sido ministros ninguno de los que ahora reniegan de Santos y Ábalos.
Sin ellos, no hubiera podido formarse el Gobierno de coalición en 2023, donde se produjo una mezcla -no amalgama- de intereses, de tendencias opuestas, de partidos contrarios en ideologías, de reparto de poder en las instituciones del Estado. En todo ello han participado Ábalos y Cerdán. Gracias a ellos son ministros Diana Morant, Oscar Puente, Oscar López, María Jesús Montero…
El reconocimiento a su labor, Ábalos fue aplaudido por todo el grupo parlamentarios socialista durante casi dos minutos en el Congreso de los Diputados. En reconocimiento a su labor, Santos Cerdán fue reelegido secretario de organización y le brindaron una cerrada ovación los participantes en el congreso del PSOE, al mismo tiempo que le obsequiaban con la denominación de “Super Santos Cerdán”.
En ambos casos, Sánchez y los ministros sabían que gracias a Ábalos y Cerdán tenían un Gobierno socialista. Gracias a ellos formaban parte del Consejo de Ministros. Pero ahora reniegan. @mundiario