Los socios de investidura no apoyan al Gobierno

Míriam Nogueras, portavoz de Junts. / Congreso de los Diputados
Cuando las materias que pretende conseguir o las normas que quiere aprobar no les favorecen de forma clara, los socios de investidura del Sánchez no lo apoyan.

En estos casos, los ministros, el presidente o vicepresidentas, utilizan el recurso de acusar al Partido Popular de los problemas que esta falta de apoyo de sus socios pueda ocasionar. En lugar de comenzar unas negociaciones discretas, como las que mantienen con Esquerra Republicana o con el PNV, para lograr el apoyo del partido mayoritario de la Cámara, le lanzan acusaciones previas de todo tipo de desgracias. En lugar de solicitar la ayuda del partido más votado, utilizan el palo. En muchas ocasiones se atreven a ordenarle que rompan sus pactos con Vox, como ha hecho, sorprendentemente, Pilar Alegría desde el Consejo de Ministros.

Recientemente, una ministra incapaz de plantear unas políticas migratorias reales se lanza a decir que será culpa del PP sino se consigue modificar la Ley para obligar a las Comunidades autónomas a que reciban menores no acompañados para hacerse cargo de ellos. Sus socios de investidura no quieren ni oír hablar del tema, no les interesa, no les proporciona ningún beneficio; por lo tanto, la ministra y ministro, palo al PP. Que no sean xenófobos, que no se apunten a las políticas de extrema derecha… etc. Pero nada de eso se lo dice a sus socios, no vaya a ser que se enfaden. Por muchos desprecios que reciban de ERC o del Junts o del PNV, nunca se les oirá a los ministros ni al presidente un reproche, una acusación, una amenaza. La dependencia de estos grupos es vital para Sánchez, y si ellos fallan ya se lanzarán todos contra el PP. Ya convertirán esto en un problema del Partido Popular, para eso tiene cientos de asesores en La Moncloa.

En realidad, quieren obligar al Partido Popular, mayoritario en la Cámara, a que ayude a salir de sus problemas al partido minoritario. Pero siempre con insultos, con agresiones, con acusaciones. Nunca tendiendo puentes, nunca buscando allanar el camino, ni mucho menos ofreciendo una cesión y no digamos un agradecimiento. Son actitudes un descabelladas para un Gobierno en minoría y siempre en la cuerda floja. @mundiario