Sistema público sanitario en Madrid: caótico y colapsado

Centro de salud en Madrid. / Twitter
Se da la paradoja que la Comunidad más rica es la que menos invierte en sanidad. ¿Cómo es posible esto? Porque los que han acudido a visitar a los sanitarios los encuentran muy profesionales y salen contentos por la atención.

Cuando Atención Primaria no funciona, ¿qué se puede hacer con los enfermos? Llevarlos a las urgencias de los hospitales. Lógico. Y por no funciona entonces estos se cargan. Hace unos días, la Presidenta anunció que los médicos de atención primaria están calificados con resultados buenos y hasta  excelentes, si queremos. Y de aquí concluyó que la atención sanitaria madrileña tiene una gran valoración y, por tanto, funciona.

“Hasta el 86% de los madrileños califica de muy buena/buena la atención médica que recibe en sus centros de salud. Lo desvela el último barómetro que publica el Ministerio de Sanidad” (Ayuso en X).

Su argumentación es que el 86% de la última encuesta del Ministerio de Sanidad respalda a los profesionales como una atención buena o muy buena. Sin embargo el servicio de atención primaria obtiene la segunda peor nota de las 17 Comunidades Autónomas.

Se da la paradoja que la Comunidad más rica es la que menos invierte en sanidad. ¿Cómo es posible esto? Porque los que han acudido a visitar a los sanitarios los encuentran muy profesionales y salen contentos por la atención. Ahora bien, cuando consideran las esperas por la falta de personal, el asunto  cambia dando una vuelta completa. El problema ya se planteó en la pandemia, cuando se cerraron Centros o se quitaron los médicos de ellos.

Este es el gran desacuerdo entre los profesionales y los dirigentes de la Sanidad. Se lo han mostrado muchas veces, pero no atienden a razones ni a evidencias. Lo único que hacen es responder con mentiras y trampas, que comprende cualquiera que analice los datos, siempre que los quiera ver, pero es más cómodo negarlo, porque ellos son la autoridad sabia. Se permiten manipular la interpretación sin ruborizarse.

Además, presumen de haber recibido el sello de excelencia europea, pero tampoco es verdad, ya que la calificación fue de “mediana”.

¿Qué ocurre aquí? Que se manipula la información claramente para echar la responsabilidad a la izquierda o a los comunistas. Se conectan dos fenómenos para ocultar la realidad. Uno es la calificación que dieron a los profesionales en la encuesta, después que el enfermo ha sido recibido y atendido, y otra que la Comunidad reciba la penúltima peor nota de España. Esto solo tiene una explicación: que estos Centros están abandonados a su suerte desde la pandemia.

Ya no tenemos una sanidad fuerte y firme, pero siempre hay disculpas. Una de ellas es que no hay profesionales. La Ministra de Sanidad responde, sacando más plazas de MIR. Pobre mía, si es que los que las sacan salen huyendo de Madrid por las condiciones económicas y laborales que les ofrecen. Habría que decir que los hay, pero enseguida desaparecen. Para esto también hay respuesta. Unos trabajan mucho y otros no quieren trabajar, según la Presidente de la Comunidad.

Tampoco es esto. La cuestión es el que lo prioritario sea tomar cervezas y aperitivos de aceitunas en las terrazas, como ha recordado recientemente la cantante y actriz, Ana Belén.

Hay más todavía. Con esto consiguen que la gente se vaya a buscar seguros privados y abandone la Pública. Esto es monstruoso, pero favorece a las personas de economía saneada. Los otros a Residencias, que también están fatal, porque en muchas de ellas no se puede ni comer. Esto es propio del sistema liberal exacerbado: el que no tiene es porque no quiere trabajar. Los problemas que hay que afrontar son múltiples. Voy a señalar unos cuantos como principales, tomó los datos de Bing y los organizo.

-Saturación de los principales hospitales y vaciamiento de alguno que pide millonadas de gastos. Se saturan porque falta el filtro de la atención primaria. Se congela la rapidez y, por consiguiente, la calidad de atención profesional.

-Recortes de presupuesto, que afectan a la inversión en infraestructuras imprescindibles como mantenimiento, contratación de personal, atención inmediata, cuando el paciente lo necesita para su bienestar.

-Listas de espera cada vez más largas para la atención de los especialistas con la desesperación de los enfermos, que no llegan a tiempo.

-Personal imprescindible como médicos, enfermeras, auxiliares y ausencia de servicios importantes.

-Infraestructura insuficiente, caducada y vieja en los hospitales. Cada vez que llueve más de uno se inunda o el tendido eléctrico se va.

-Coordinación de niveles: primaria especialización y urgencias con enfermos en pasillos por falta de camas.

-Corrupción. Se prefiere hacer hospitales nuevos y medios, en lugar de poner al día los grandes con muchos más servicios.

-Eficiencia en la gestión, que ahorra tiempo y da seguridad a los pacientes.

Todo esto solo se podría arreglar duplicando los presupuestos, porque dineros sí que hay, aunque no se quiera gastar en un sistema de salud que proporciona seguridad y calidad de servicio.

Solo lo podría hacer quien crea en lo público y considere como su deber político garantizar la salud general de todos los ciudadanos, empezando por su propia Comunidad Autónoma, convirtiendo el gasto en algo prioritario por encima de todo. Madrid se queda a la cola del resto de Comunidades, por lo que su sistema de salud decae constantemente e irá a más. @mundiario