¿Es Izquierda Española un partido necesario para España?

Guillermo del Valle, el líder de Izquierda Española. / El Mundo
Guillermo del Valle, el líder de Izquierda Española. / El Mundo
Frente a los plurinacionales PSOE, Sumar y Podemos, un nuevo partido ha irrumpido a comienzos de 2024 en el panorama político nacional desde coordenadas recentralizadoras: Izquierda Española.
¿Es Izquierda Española un partido necesario para España?

Lo primero que quería aclarar antes de escribir este artículo, es que este ha sido publicado sin influencia de ningún lobby empresarial ni organización pública. Cabe destacar también que no milito en ningún partido político. Por otro lado, lo hago totalmente a título personal y no en nombre de MUNDIARIO. No obstante, agradezco obviamente a este periódico la publicación de este artículo. 

Recientemente ha nacido un nuevo partido de corte socialdemócrata, europeísta y no nacionalista derivado del think tank El Jacobino: Izquierda Española. Esta formación se dirige a aquellos votantes situados entre el socioliberalismo y el neocomunismo partidarios de una recentralización del Estado; especialmente, está proyectado en aquellos desencantados procedentes de PSOE, Sumar y Podemos a causa de los pactos con las fuerzas nacionalistas periféricas en 2023.

En líneas generales, esta organización, a mi juicio supone una auténtica novedad ante un panorama político polarizado entre dos bloques heterogéneos, pero carente hasta la fecha de una formación auténticamente partidaria de la cohesión social y territorial a la vez. Voy a enunciar diez razones por las que este partido es necesario en nuestro panorama político:

En primer lugar, Izquierda Española (IE) es necesaria para seguir profundizando en la justicia social a través de un sistema fiscal más igualitario y efectivo que luche por una drástica reducción de la desigualdad en España y que persiga con ferocidad el fraude y evasión fiscal como principal elemento desigualitario de nuestra sociedad.

Relacionado con lo anterior, y en segundo lugar, es fundamental garantizar que los servicios públicos esenciales (educación, sanidad, pensiones, justicia y seguridad) sean universales y de calidad. En este sentido, la tenencia de un Estado del Bienestar sólido es uno de los ejes centrales de esta formación.

En tercer lugar, IE es necesaria para establecer una educación que apueste fuertemente por una tercera vía actualmente inexistente en España: un sistema laico que posea una sólida educación pública y que fomente la cultura del esfuerzo y el conocimiento frente al logsismo pedagógico, buenista (menos meritocrático y más centrado en elementos ético-políticos), por un lado; y frente al modelo generalmente clasista, excluyente y politizado de la enseñanza concertada y privada, por otro.

El partido de Guillermo del Valle también es necesario, en línea con lo anterior, para apostar más por la I+D (al menos, que sea el 2% del PIB) y por una nueva industrialización para así garantizar una economía productiva y sostenible.

En quinto lugar, Izquierda Española propugna, desde una perspectiva no nacionalista (ni española ni periférica) un modelo territorial fuertemente armónico, tanto a nivel europeo como español. Así, los neojacobinos apuestan por:

 -La unidad fiscal (extendida al ámbito de la UE).

 -Cesión de más soberanía por parte de los Estados de la UE al poder comunitario para así garantizar más armonía económica y política.

  -Establecer un techo competencial a las CC.AA..

  -Acabar con el clientelismo presupuestario en los PGE.

  -Derogar los neofeudales cupo vasco y convenio navarro.

  -Acabar con el dumping fiscal de corte neoliberal, que ejecutan CC.AA. como Madrid, liderada por Ayuso.

  -Oposición a toda forma de pacto fiscal o de ruptura de la caja única de la Seguridad Social por ser medidas desigualitaristas basadas en el privilegio territorial.

  -Centralizar la competencia de Sanidad, garantizando derechos comunes y evitando así el caos administrativo que contemplamos, por ejemplo, durante la pandemia de la COVID-19. En cambio, no comparto la defensa de la centralización de las competencias educativa, ambiental y en materia de seguridad.

Identitarismos y privilegios

En relación con la crítica a los identitarismos y a los privilegios, Izquierda Española apuesta, dentro del debido respeto a la libertad religiosa, por acabar con las prebendas a la Iglesia Católica (IBI, enseñanza concertada...) y al resto de confesiones. Asimismo, hace una acertada crítica de la connivencia entre la izquierda y una religión cuyos valores son fuertemente reaccionarios como es el islam.

En línea con los dos puntos anteriores, Izquierda Española supone también una correcta reacción al posmodernismo woke, especialmente asociado a organizaciones como Sumar o Podemos. De esta forma, IE ha criticado la desastrosa Ley del solo sí es sí,  la anticientífica autodeterminación del género o el feminismo de cuarta ola (de Irene Montero o PAM) como ejemplos de ineficacia (en el caso de la Ley Orgánica 10/2022), así como de la supremacía de lo particular (las minorías sociales, en este caso) frente a lo público.

En octavo lugar, Izquierda Española también es necesaria pues propugna un sistema electoral plenamente proporcional, siguiendo el principio una persona, un voto y, por tanto, totalmente democrático; frente al actual: semiproporcional, potenciador del bipartidismo y, por tanto, de una escasa competitividad electoral.

En noveno lugar, destaco la defensa que IE realiza de la efectiva separación de poderes, algo que desgraciadamente no se ve en España: véanse las modalidades de acceso al CGPJ, a la presidencia del TS, al TC o al puesto de Fiscal General del Estado.

En décimo y último lugar, Izquierda Española es necesaria también para recordarle a PSOE, Sumar y Podemos que no se puede ser solo de izquierdas en materia socioeconómica y de derechos civiles, y luego defender pactos fiscales y derechos históricos o romper al mismo tiempo la Seguridad Social común. Explico todo esto porque, como yo, existen muchos votantes desencantados del PSOE el 23-J que creemos en España como proyecto político, pero que a la vez estamos muy alejados de un PP que es la antítesis del regeneracionismo o también de un partido excluyente, reaccionario, intolerante y desigualitario como es Vox.

Echo en falta en el discurso de los dirigentes de IE (quizás aún porque es un partido apenas constituido), desde una perspectiva igualmente regeneracionista, una referencia a:

-Restringir aún más las puertas giratorias.

-Prohibición a los partidos de recibir financiación empresarial, así como de créditos bancarios.

 -La necesidad de eliminar las provincias y diputaciones, y que sus competencias y presupuesto pasen a las CC.AA..

-Defensa de un modelo republicano de Jefatura del Estado.

-Eliminación de los privilegios de la clase política:

  • Armonización de sueldos de cargos públicos.
  • Eliminación de instituciones y chiringuitos totalmente innecesarios, tanto centrales como autonómicos y locales (Senado, Consejo de Estado, consejos consultivos...).
  • Eliminación de subvenciones a asociaciones y fundaciones de cualquier color político.
  • Limitación, mediante ley del poder central, del número de cargos políticos creados, así como del gasto político del conjunto del Estado.
  • Establecimiento por ley estatal del principio una persona, un cargo.

Me imagino, por otro lado, que todos estos principios pueden encajar muy bien con este partido, que es socialista y postilustrado.

En penúltimo lugar, me gustaría señalar que obviamente no creo que el 100% de sus propuestas sean positivas. Pues, como galleguista y, a la vez, españolista y europeísta, pienso que la defensa de un Estado plurinacional (España es una nación de naciones) no está reñida con una fuerte cohesión territorial, siempre que se respeten los principios de armonía, igualdad, cohesión y estabilidad competencial dentro de un Estado federal/autonómico simétrico, tanto a nivel español como europeo.

En este sentido, Izquierda Española es un partido de corte efectivamente regeneracionista (sigue parcialmente el ideario de Joaquín Costa y del Movimiento 15-M), con propuestas ambiciosas, interesantes y fuertemente reformistas. Es decir, necesario, como destaco en el título. Pero creo que comete un error si no le da la suficiente importancia a la existencia de identidades geográficas tanto periféricas (lengua, cultura, historia...) como central (iberismo, latinidad, catolicismo...) como parte de nuestro patrimonio cultural. Lo que quiero señalar es que resaltar una identidad es perfectamente compatible con la armonía, siempre que no se caiga en la tentación del privilegio territorialista y se respete siempre la igualdad de todos los ciudadanos.

Para terminar, sostengo que defender más prebendas económicas no hace a nadie más defensor de un territorio. En este sentido, voy a señalar dos ejemplos: ni el PNV es más vasquista por defender más prebendas económicas para Euskadi en detrimento del conjunto de España, ni Democracia Ourensana es más ourensanista por defender más dinero para Ourense en perjuicio de la unidad financiera de Galicia, tal y como como postula el provincialista Jácome, alcalde de Ourense desde 2019, de cara a los comicios gallegos del 18-F. Ambos casos son sintomáticos de un mal muchas veces existente en política, desgraciadamente: el egoísmo. @mundiario

Comentarios