Plato del día

Un presidente pródigo y sus mutis por el foro

En boca cerrada....
Parece ser que el presidente reaparecerá en escena en el mes de julio, una época muy propicia, por cierto, para que los españoles permanezcan muy atentos a las pantallas. Ya había hecho mutis por el foro durante cinco días, el tiempo que necesitó para redactar una carta. Pero es que ahora se ha tirado 43 y los que quedan hasta julio, oye: debe ser que está redactando un nuevo Quijote de las manchas.

Algún día de julio (aunque no se haya especificado si de este año 2025), parece ser que, por lo visto, el actual Presidente del Gobierno de todas las españolas y españoles descenderá por fin sobre nosotros, o sea, el pueblo, representado por sus señorías en el Congreso de los Diputados. Ya está la señora Armengol buscando fecha propicia, hueco en la apretada agenda internacional del señor Presidente, en una escala entre vuelos del Falcón que le permita al fin tomar tierra en esta nación, la suya, que empieza a padecer complejo de Presidente pródigo. Es que, verás, lleva en modo Mesías prometido cuarenta y pico días instalado en su reino del silencio, que viene siendo como aquel reino que no era de este mundo al que aluden los evangelios, ¿recuerdas?, y el personal está deseando ya que se haga de una vez hombre, que habite entre nosotros y escenifique versiones del milagro de las bodas de Canaán  convirtiendo el caso Ávalos en una anécdota, los audios de Leire Díez en inocuas psicofonías fantasmagóricas, el asunto de la Fiscalía General en una trampa saducea judicial o el dichoso aforamiento express de su Secretario General de Extremadura en un ejemplo de aventajado alumno de su icónico Manual de Resistencia., todos ellos asuntos que, a mis escasas luces, presentan más dificultad que convertir el agua en vino.

Es verdad que hoy, 11 de junio de 2025, le vamos a ver sentado en su banco azul del Congreso sometiéndose a una de esas sesiones de control al gobierno, pero, probablemente, será su doble (¿qué líder que se precie no dispone de un doble, eh?) o, si me apuran ustedes, hará uso y abuso de esa cualidad no diagnosticada de la polaridad, esa especie de otro yo que practica el efecto boomerang y convietre las sesiones de control a su gobierno en sesiones de control a la oposición.

De manera que esperen ustedes sentados al Pedro Sánchez que, un día cualquiera de julio, todavía por determinar, aparecerá por fin en escena emulando al personaje principal de Gabo en El general en su laberinto.

Porque si esto, España, no es hoy por hoy un laberinto sin salida, me río yo del tenebroso laberinto en pleno Resplandor en torno a un Jack Nicholson manejado por hilos por Stanley Kubrick. El Pedro Sánchez de ahora mismo, qué quieren que les diga, ni siquiera en las páginas de su manual de resistencia encuentra un capítulo con instrucciones para afrontar la pandemia de corrupción que asola a su partido. Por eso pide tiempo, el hombre, y se pasa los días contemplando los toros desde la barrera, a ser posible lo más lejos que le pille del foso taurino en el que se la juega su cuadrilla de ministras y ministros (China, Bruselas, París, India, etc), lugares de esos que, sin el mínimo rastro de exigencias en su agenda, le permiten estar sin estar, presidir sin presidir, dar la cara sin darla, por obra y gracia de ese milagroso instrumento del siglo XX de la televisión.

Pero un país, en momentos tan oscuros como este, no se pude permitir el lujo de un decreto ley del silencio, del holograma de un telepresidente, de un coro de ministras y ministros, con Pilar Alegría de solista, con un par de ovarios para declarar que, algunos jueces hacen cosas difíciles de entender, dirigido a un pueblo que, ¡imagínense la de cosas que le resultan difíciles de entender por parte de algunos gobernantes!

Por lo menos, hombre, en un acto de valentía y coherencia, han elegido Julio para el retorno del Jedi. Un mes, como todo el mundo sabe, en el que el pueblo no acude a las playas, no se pierde en los chiringuitos, no se aleja ni un instante de los televisores y permanecerá con toda seguridad, je, atento a las pantallas ávido de presenciar y escuchar a su Presidente pródigo. A un servidor, éste mes de julio en el que Pedro Sánchez tomará la palabra, lo que más le intriga es averiguar la fe que tiene el Presidente en Jose Félix Tezanos, oye, ese sociólogo de reconocido prestigio que, mes tras mes pronostica la victoria progresista sin paliativos, pero no logra que el PSOE aproveche esos vientos propicios para disolver las Cortes y convocar elecciones. No me negará usted, Doña Pilar Alegría, que es otra cosa tan difícil de entender cómo esas otras a las que aludió usted en relación con personas con toga. @mundiario