Paradigmas de Kuhn: Dudemos

Dos personas pensando. / RR SS.
Dos personas pensando. / RR SS.
Pensar en todas las sabidurías que no habéis considerado como válidas y que ahora os retuercen el cuello como Homer a Bart en los Simpson...
Paradigmas de Kuhn: Dudemos

No sé si tengo más miedo a tener miedo del mundo o a que el mundo termine por aburrirme soberanamente. 

Reconozco que esta afirmación es dura, pero la tengo muy presente porque es el resultado de un profundo proceso de reflexión, no sin numerosos cafés tertulia de por medio, durante el cual fui consciente de que, igual que algunas personas, después de morir, siguen queriendo estar presentes, mientras vivimos, es tal el tamaño de nuestro ego, que creemos que la ciencia es algo sobre lo que hoy sabemos más que ayer y sobre lo que dentro de un año sabremos más que hoy. 

Al leer la palabra ciencia a lo mejor os ha invadido la misma idea que a mi, que tenemos mucha herencia teórica, que sabemos mucho, que tenemos una mochila de conocimientos enorme y que siempre iremos a más. Spoiler: la filosofía, por suerte, está para ponernos los pies sobre el suelo de nuevo y para recordarnos palabras tan hermosas como "paradigma" y os pido que no os bajéis del carro aun... seguir leyendo hasta el final. 

Etimológicamente "paradigma" deriva del griego παρά [para], que significa «cercano», y δειγμα [deigma], que significa «ejemplo, patrón o muestra», así, un paradigma es un ejemplo cercano que sirve como modelo para otros casos o problemas cercanos. 

Si unimos ciencia a filosofía y observamos de cerca lo que pasa, caeremos pronto en la cuenta: la ciencia no va en linea recta y es un pulso entre consensos y disensos, rutpuras y continuidades, es decir, es un pulso entre lo que una comunidad científica considera como válido y lo que no. 

Pensar en todas las sabidurías que no habéis considerado como válidas y que ahora os retuercen el cuello como Homer a Bart en los Simpson: lo que me contó mi abuela, lo que mi madre, que ya era madre de una adolescente a mi edad, me dijo; lo que no tuve en cuenta de lo que me contó una adolescente el otro día porque yo le llevo veinte años...

Pensar, por favor, en todo el conocimiento que fue denostado por la comunidad científica, por ejemplo, la sabiduría de las mujeres tribales. Tuvieron que ser otras mujeres, las antropólogas feministas, las que ayudaran a poner muchos elementos culturales que luego fueron ciencia, sobre la balanza, mostrando así las vergüenzas de un paradigma bastante "escasito": blanco, heterosexual, masculino. 

Volviendo a lo que nos ocupa y sabiendo que a los/as que os rechinan los dientes cuando sale la palabra machismo ya habéis dejado de leer, vamos con lo circular de todo esto: dicen las expertas y también los expertos que en la ciencia hay dos momentos puntuales, los de ciencia normal, durante los cuales se investiga con la base de los presupuestos teóricos conocidos, sin dudar de ellos, sin cuestionar lo compartido y bajo un marco común; y los momentos de ciencia revolucionaria, que tienen lugar cuando la ciencia se topa con anomalías y problemas irresolubles, entrando en periodo de crisis, dudando de las leyes universales, que ya no dan respuesta. 

Cuando entramos en un momento de ciencia revolucionaria el problema sin resolver se hace cada vez más grande y presente, pero hay apego, por parte de la comunidad científica y de la propia humanidad en general, por los marcos teóricos anteriores. Van naciendo nuevos paradigmas, y si estos tiene apoyos suficientes dentro de la comunidad, florecen, pudiendo desplazar las visiones anteriores. 

Hasta aquí todo normal...ahora os explico la parte del miedo: parece que con lo que cuento solamente hay que tener en cuenta varios elementos, un problema nuevo, una ley universal que no puede darle solución y el florecimiento de nuevos paradigmas...pero ¿qué pasa ahora?, ¿qué sucede con el neoliberalismo?, ¿qué pasa cuando introducimos en la ecuación el elemento del dinero y del interés de algunas grandes corporaciones?...

Einstein lo hizo, puso en duda, en su teoría de la relatividad, cuestiones que hasta el momento habían sido indiscutibles sobre el tiempo y el espacio; Rita Levi Montalcini también lo hizo, cuestionó lo que se sabía sobre los factores de crecimiento y logró entender las condiciones médicas de tumores o demencia senil, entre otras. Mi pregunta es si conseguiremos, en un panorama dominado por el lucro y el crecimiento ilimitado, que nuevos Einstein o nuevas Rita Levi Montalcini, investiguen sin ser coaccionados/as. 

Se me revuelve el estómago cada vez que leo "según un estudio" o cada vez que alguien no reflexiona demasiado y se queda, solamente, con lo que le cuentan por ahí, ¿quién paga el estudio?, ¿qué titular quiere conseguir?, ¿qué quiere que compremos ahora?. 

Creo que todas las personas deberíamos estar atentas, pero giro hacia nosotras, las mujeres. Aparecerán, en el ámbito de la vida, múltiples problemas científicos sin resolver, la ciencia a veces es barro, nos revolcamos una y otra vez en el mismo problema, otras logramos salir, aclararnos con agua limpia y seguir adelante. Cuidado con lo que os quieren vender, cuidado con los discursos que quieren que compréis sobre vosotras mismas, vuestros cuerpos, capacidades e historia. 

Cuidado también con lo que yo llamo "magufadas" y que inundan las redes sociales, a riesgo de parecer insidiosa os ruego que vayáis a los libros, que acudáis a la historia y que la pongáis en duda con otros libros, con otras historias, con las historias de vida de otras...

No sé si el mundo me da más miedo por ser todo de barro o si le tengo miedo por pensar en cuáles pueden ser las manos que terminen moldeando la arcilla. @mundiario

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