La nueva propuesta de Feijóo es poco realista

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, y Santiago Abascal, presidente de Vox. / RR SS

El partido de extrema derecha estaría dispuesto a apoyar al PP para evitar un Gobierno del PSOE apoyado por Junts, ERC, Bildu, BNG y PNV, ya que considera que "constituiría una grave amenaza al orden constitucional y de convivencia".

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sigue sosteniendo su objetivo de conseguir un "acuerdo amplio y constitucional" para gobernar España, pero la reciente declaración de Vox parece poner en duda la viabilidad de esta propuesta. Vox ha anunciado que no exigirá entrar en el Gobierno para evitar que el PSOE de Pedro Sánchez forme un Ejecutivo con lo que ellos consideran "enemigos de España". Aunque este cambio de postura es descrito por Feijóo como un "avance en el ámbito del constitucionalismo", la realidad parece ser otra.

En un acto en Cambados (Pontevedra), Feijóo hizo hincapié en su propuesta de un gobierno en solitario del Partido Popular, argumentando que la gobernabilidad de España se ve afectada negativamente por la presencia de 24 partidos con ideologías y objetivos políticos contradictorios. Sin embargo, esta visión parece desconocer el contexto político actual y la necesidad de construir consensos y acuerdos para lograr una gobernabilidad estable. España es una democracia parlamentaria, donde las mayorías –incluida la de Gobierno– se forman en las Cortes.

Feijóo menciona tres posibles escenarios después de las elecciones del 23 de julio: un bloqueo y una nueva repetición electoral, una investidura de Pedro Sánchez que debilitaría el Estado y los intereses generales, y finalmente, el acuerdo amplio y constitucional que él propone. Pero este último escenario se ve como un brindis al sol debido a que PP y Vox suman 170 escaños, y necesitarían al menos la abstención de siete diputados adicionales para lograr la mayoría absoluta. Es poco probable que puedan obtener el apoyo necesario para su investidura.

Además, el líder del PP lamenta que los socialistas hayan rechazado su oferta de reunirse y menciona la situación en Ceuta, donde el PSOE rompió un preacuerdo para la gobernabilidad con los populares. Sin embargo, esta actitud no parece considerar que los acuerdos políticos requieren de diálogo y concesiones, y que las relaciones con otros partidos deben basarse en el respeto mutuo y la búsqueda de puntos en común.

En la actualidad, la pelota está en el tejado de los independentistas catalanes, quienes podrían inclinar la balanza en la investidura de Pedro Sánchez como presidente si deciden apoyarlo. Sin embargo, esto podría implicar exigencias complicadas de cumplir, como la solución al conflicto entre España y Cataluña y la celebración de un referéndum de autodeterminación. A pesar de este escenario complejo, la realidad es que el PP y Vox no tienen una mayoría clara y necesitarían de la colaboración de otros partidos para lograr su objetivo.

En conclusión, la propuesta de Feijóo basada en el apoyo de Vox parece poco realista y más bien un brindis al sol. En la situación política actual, es imprescindible que los partidos aprendan a dialogar, ceder y buscar consensos para lograr una gobernabilidad efectiva y una solución a los desafíos que enfrenta España. La obstinación en mantener una posición inflexible y la falta de capacidad para buscar alianzas podrían llevar al país a un bloqueo político perjudicial para todos. Es hora de que los líderes políticos reconsideren sus estrategias y prioricen el bienestar de la ciudadanía sobre sus intereses partidistas. @mundiario